Eretz Israel, terrorismo y limpieza étnica en el ‘Estado judío’ (1948)

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David Ben-Gurión declarando la independencia de Israel

Introducción

La fundación del Estado de Israel en 1948 estuvo precedida por una campaña terrorista ejecutada y coordinada por diversas organizaciones paramilitares y civiles judías entre cuyos miembros se encontraban individuos que se convertirían años después en destacadas y respetadas personalidades de la política y las relaciones públicas internacionales.

El terrorismo moderno comenzó a través de una campaña sionista dirigida contra la población civil palestina con el objetivo de aterrorizar a todo aquel que se opusiese a la creación de un Estado judío en la región, ya fuesen británicos o incluso judíos opuestos al sionismo como fue el caso del profesor Iaakov Dehaan, uno de los primeros judíos en ser asesinado por sionistas en fecha tan temprana como 1924. Los primeros atentados indiscriminados contra población árabe se sucedieron a finales de los años 30. Esta ola de atentados habían estado precedidos por una lucha de baja intensidad entre judíos y árabes iniciada principalmente durante el mandado británico de Palestina, encargado a Inglaterra por la Sociedad de Naciones con el objetivo inicial de que Palestina en su conjunto accediera a la independencia tras la inestimable ayuda que las tribus árabes prestaron a los británicos para derrotar al Imperio Otomano.

El terrorismo moderno comenzó a través de una campaña sionista dirigida contra la población civil palestina con el objetivo de aterrorizar a todo aquel que se opusiese a la creación de un Estado judío en la región, ya fuesen británicos o incluso judíos mismos opuestos al movimiento sionista.

La emigración ilegal a Palestina aumenta la tensión

La tensión en la región fue creciendo entre los árabes a lo largo de la década de los 20. Estos veían como poco a poco las mejores tierras eran compradas por inmigrantes gracias en gran parte a las generosas donaciones de judíos ricos de todo el mundo, donaciones que eran canalizadas a través de la Agencia Judía, una organización internacional encargada entre otras cosas de la inmigración legal y clandestina hacia Palestina así como del desarrollo económico sionista en la región. Las emboscadas y escaramuzas entre árabes y judíos se hicieron cada vez mas frecuentes ante la pasividad británica que en ocasiones reaccionaba efectuando detenciones y promoviendo treguas entre ambos grupos.
Desde principios del siglo XX y hasta  la Primera Guerra Mundial, los británicos habían venido favoreciendo los intereses sionistas de forma encubierta gracias entre cosas a la Declaración Balfour la cual que permitía la inmigración de estos a Palestina en cuotas de tal magnitud que pronto llegaron a provocar el descontento árabe. Esta política cambiaría a medida que la amenaza del Eje se iba haciendo cada vez más patente y llegado el momento, los británicos prefirieron ganarse una vez más la confianza de los árabes y con ello proteger mejor los intereses petroleros de la región, claves para la futura guerra que se avecinaba. Los británicos entonces comenzaron a restringir la llegada de más judíos lo cual llevaría la escalada sionista a nuevas cotas hasta entonces nunca vistas o realizadas por los árabes previamente.

Las mejores tierras eran compradas por judíos inmigrantes gracias en gran parte a las generosas donaciones de judíos ricos de todo el mundo, donaciones que eran canalizadas a través de la Agencia Judía, una organización internacional encargada entre otras cosas de la inmigración legal y clandestina hacia Palestina.

La era del terrorismo moderno comenzada por los sionistas

El 16 de julio de 1938 y las semanas posteriores marcarían una periodo clave en el devenir de la historia de Palestina y de cómo Israel se convirtió en un Estado independienteAquel día de julio, un día de agobiante calor, un individuo provisto de una ‘kufiya’ y una túnica entró en un mercado repleto de gente con dos cantaros de leche que depositó en el suelo para marcharse a continuación. Tras unos minutos, los cantaros estallaron dejando 21 personas muertas y 52 personas gravemente heridas. Se había inaugurado una nueva era, la del terrorismo moderno indiscriminado contra civiles. Tan sólo una semana más tarde, otro mercado de la Ciudad Vieja de Jerusalén fue victima de una potente mina. La explosión se produjo en el momento en el que los fieles salían de orar de la mezquita y dejó ocho personas muertas y treinta heridas. Otra bomba colocada por sionistas en un mercado de Haifa acabó con la vida 39 árabes más dejando también 70 heridos. Al día siguiente, una nueva bomba colocada por judíos mataba a 24 árabes más.
El historiador israelí Benny Morris profesor de la Universidad Ben Gurion de Beersheba, explica que antes de aquella ola de atentados judíos “los árabes y en menor medida judíos disparaban a vehículos y peatones”. A veces “utilizaban granadas matando a unos pocos transeúntes y pasajeros”. “Ahora, por vez primera, se colocaban bombas en centros árabes llenos de gente y docenas de personas eran asesinadas y mutiladas indiscriminadamente”. Los árabes no tardarían en copiar los mismos métodos y este tipo de actos “se convirtieron en algo así como una tradición: en el futuro, mercados, estaciones de autobuses, cines y otros edificios públicos de Palestina serían los objetivos de rutina, dándole un tinte brutal al conflicto”.

Ahora, por vez primera, se colocaban bombas en centros árabes llenos de gente y docenas de personas eran asesinadas y mutiladas indiscriminadamente”.

Las principales organizaciones paramilitares judías eran la Haganá, el Irgun y el Leji (o LHI), más conocido por los británicos como grupo Stern (por su fundador Abraham Stern). La Haganná había sido constituida al principio como una organización calificada de “autodefensa” para las colonias judías en Palestina pero lo cierto es que desarrolló operaciones ofensivas y colaboró activamente con el Irgun y la banda Stern. Estaba dirigida por Abraham Tahomi, emigrante ruso veterano de los grupos defensivos contra los pogromos en Odessa y próximo ideológicamente al fascismo. La Agencia Judía pasó a dirigir pronto la organización que se convertiría en su brazo armado, definiéndose como “socialista” y buscando siempre un aire de respetabilidad para el movimiento sionista a diferencia de los extremistas fanáticos del Irgun y la banda Stern. La Haganá iría cambiando progresivamente su estrategia hacia una táctica más agresiva a raíz del levantamiento árabe de 1929 tras la masiva e ilegal inmigración judía permitida por los ingleses.

Los grupos paramilitares judíos de extrema derecha

El Irgun tuvo como primer comandante a Zeev (Vladímir) Jabotinsky [5], fundador de la Legión Judía y la Organización Sionista Revisionista, partidario acérrimo de la capitalidad de Jerusalén en el futuro Estado judío y fundador del Movimiento Juvenil Sionista Beitar. Jabotinsky fundó el Beitar en el año 1923 como una milicia político – juvenil de ideología fascista inspirada en los Grupos de Asalto nazis y en los Camisas Negras de Mussolini. Menagen Begin e Isaac Shamir, futuros primeros ministros de Israel, fueron seguidores de Jabotinsky. El Beitar comenzó a apoyar al Irgún y posteriormente también recibiría el apoyo de diversas organizaciones civiles como la de los miembros de la organización deportiva Macabi, el Partido General Sionista y el Mizrahi. El Leji o grupo Stern, era la ultraderecha de la ultraderecha. Abraham Stern, apodado Yair, definió los objetivos de la organización como la formación de un Estado hebreo según el Génesis 15:18 (“desde el Nilo hasta el Eufrates”), durante la cual se deportaría a la población local mediante “intercambios”. Aunque el Leji reconocía abiertamente estos objetivos otros grupos moderados sionistas e incluso David Ben Gurion reconocían en privado ese “Gran Israel” como objetivo innegociable a largo plazo.

Abraham Stern, apodado Yair, definió los objetivos de la organización como la formación de un Estado hebreo según el Génesis 15:18 (“desde el Nilo hasta el Eufrates”), durante la cual se deportaría a la población local mediante “intercambios”.

Desde 1936 el Irgún y la Haganá comenzaron a coordinarse para cometer asesinatos o acciones de terror de mayor envergadura contra intereses británicos o árabes. Hacia 1939, la Haganá al mando de David Ben Gurion cambió de táctica ante la presión de los ingleses y en los primeros meses de ese año, encargó la formación de tres grupos ultrasecretos, los llamados Pu’m (peulot meyahadot) que se encargarían de realizar los trabajos mas sucios sin que la Haganá pudiera ser responsabilizada de los mismos. El incremento de las luchas entre facciones árabes y judías aumentaba la represión británica y a finales de 1937, Londres cancelaba su proyecto de partición para Palestina. El secretario de Colonias, William Ormsby-Gore, antiguo partidario del sionismo, dimitió desengañado y declaró: Los árabes son traidores e indignos de confianza, los judíos son codiciosos y, cuando se los libera de la persecución, agresivos. A los árabes no puede confiarse el gobierno de los judíos del mismo modo que a los judíos no puede confiarse el gobierno de los arabes” [3].
En 1944, el líder de la Irgun, David Raziel, moría a manos de los alemanes en Irak durante un misión secreta encargada por los británicos. Le sucedió el futuro primer ministro de Israel, el polaco Menahem Begin, un seguidor del ultraderechista Jabotinsky. Begin reorganizó la Irgun y el grupo se lanzó a una serie de ataques y atentados contra comisarías y oficinas de inmigración e impuestos británicas. En una de sus acciones, voló el edificio de la inteligencia inglesa en Jerusalén. Tras la muerte de Abraham Stern a manos de los británicos, el Leji, nombró a otro futuro primer ministro de Israel, Yitzak Shamir, jefe de operaciones. El Leji bajo Shamir sería el responsable del asesinato del enviado de la ONU a Palestina, el conde sueco Folke Bernadotte en 1948.

El asesino de Bernadotte y el atentado contra el hotel rey David

En opinión de John Kimche, historiador sionista, tras el asesinato de Bernadotte “no hubo ningún clamor nacional ni la determinación de capturar a los autores” ni tampoco “demasiada indignación moral”. “La actitud de la mayoría era que había caído otro enemigo de los judíos”. El crimen “fue condenado, reprochado y lamentado porque traería el descrédito a Israel y dificultaría la labor de sus diplomáticos, no porque se considerase reprobable en sí mismo”. [1]

La Irgun cometió el peor acto terrorista de todo ese periodo. Un ala entera del hotel King David de Jerusalén, en el cual se encontraba la sede administrativa civil y militar inglesa, fue destruido con una potente bomba causando la muerte a 90 personas y heridas a decenas.

Ben Gurion ilegalizó al Stern tras el asesinato y ordenó a la Haganá capturar a los miembros del Stern y la Irgun pero todo se reducía a ofrecer una fachada de respetabilidad para la Haganá y en poco tiempo volvieron de nuevo a colaborar estrechamente todas las facciones judías. Shamir mientras tanto envió a dos asesinos a El Cairo para que acabaran con Lord Moyne, ministro británico para Oriente Próximo. Los asesinos fueron capturados, juzgados en Egipto y ahorcados pero Shamir logró escapar. Entonces, los tres grupos unieron sus fuerzas para iniciar una nueva escalada terrorista contra Gran Bretaña y a mediados de 1946, la Irgun cometió el peor acto terrorista de todo ese periodo. Un ala entera del hotel King David de Jerusalén, en el cual se encontraba la sede administrativa civil y militar inglesa, fue destruido con una potente bomba causando la muerte a 90 personas y heridas a decenas. La Haganá de nuevo se vio obligada a condenar el atentado mientras al mismo tiempo mantenía protegidos a los miembros de ambas organizaciones.

Los británicos se retiran de Palestina dejándola inmersa en el caos

Una vez los británicos se marcharon de Palestina, la Haganá y sus 35.000 hombres se unieron de nuevo al Irgun que poseía 3.000. Otros 50 hombres mas del Stern se integraron en lo que serían el futuro ejército regular y desde entonces hasta el fin de la primera guerra árabe – israelí, llevaron adelante una plan de expulsión de la población árabe fundamentado en el terror. Matanzas indiscriminadas y guerra psicológica contra pueblos árabes y de otras minorias fueron los métodos para alcanzar la “tierra prometida”, el Eretz Israel. Uno de los actos de terror mas conocidos y polémicos ocurrió en la aldea de Deir Yassin, donde familias enteras murieron sepultadas dentro de sus viviendas tras ser dinamitadas. Los que salían de las casas eran abatidos y algunas mujeres, niños y ancianos supervivientes fueron trasladados en camiones a la parte judía de Jerusalén para ser exhibidos. Tres días después de la masacre de Deir Yassin, en la que Yitzhak Shamir había jugado un papel fundamental, el comandante de los servicios de inteligencia de la Haganá comentó… “Familias enteras fueron asesinadas y había pilas de muertos en varios sitios. Algunos de los prisioneros, incluyendo mujeres y niños, fueron asesinados por sus captores. Los miembros del LHI (Stern) relataron que los de la Irgun violaron a algunas jóvenes árabes y luego las asesinaron” [4].

Familias enteras fueron asesinadas y había pilas de muertos en varios sitios. Algunos de los prisioneros, incluyendo mujeres y niños, fueron asesinados por sus captores. Los miembros del LHI (Stern) relataron que los de la Irgun violaron a algunas jóvenes árabes y luego las asesinaron”.

Arthur Koestler, escritor húngaro-judío, autor de la “13º tribu”, escribió que “La masacre de Deir Yassin fue el factor psicológico decisivo de un espectacular éxodo” y admitió que “El baño de sangre de Deir Yassin fue la peor atrocidad cometida por los terroristas en toda su carrera”. Don Peretz, profesor judío-estadounidense, describió como: “Una psicosis masiva de pavor… se apoderó de la totalidad de la comunidad árabe”. El historiador sionista Benny Morris, reconoció en una entrevista como “un Estado judío no hubiera nacido sin desarraigar a 700 mil palestinos. Por ello fue necesario desarraigarlos. No había alternativa fuera de la de expulsar a esa población. Era necesario limpiar el interior y limpiar las principales rutas…De ninguna manera se puede justificar actos de violación o actos de masacre, esos son crímenes de guerra. No creo que las expulsiones (de palestinos) de 1948 fuesen un crimen de guerra…Si Ben Gurion había ya iniciado el proceso de expulsión, a lo mejor debería haber terminado la tarea…De haber sido una expulsión masiva -en lugar de parcial- Ben Gurion podría haber estabilizado el Estado de Israel para las generaciones futuras”. [2]

En una carta publicada en el New York Times a raíz de una visita oficial de Ménahem Beguin a EEUU (ahora convertido en el jefe del partido Herat, que se convertiría mas tarde en el Likud), los firmantes, Albert Einstein, Hannah Arendt y otros intelectuales judíos escribieron el 4 de Diciembre de 1948 : “Entre los fenómenos mas preocupantes de nuestro tiempo esta la aparición en el recién creado Estado de Israel del Partido de la Libertad (Tnuat ha Herat), un partido político íntimamente similar a los partidos nazis y fascitas en su organización y reclamo social. Fue creado de entre los miembros y seguidores del antiguo Irgun Zvais Leumi, una organización terrorista, derechista y chovinista de Palestina. Hoy hablan de libertad y antiimperialismo, mientras que hasta hace poco predicaban la doctrina del Estado fascista. Es en sus acciones donde el partido delata su verdadero carácter. Un ejemplo impactante fue su actuación en la aldea árabe de Deir Yassin….. El incidente de Deir Yassin ejemplifica el carácter y las acciones del Partido de la Libertad…. Ellos has predicado una mezcla de ultranacionalismo, misticismo religioso y superioridad racial…. A la luz de las precedentes consideraciones es imperativo que la verdad sobre el señor Beguin y su movimiento se conozca en este país. Lo mas trágico de todo es que los altos dirigentes del sionismo norteamericano hayan rehusado hacer campaña contra los esfuerzos de Beguin”.

Fuentes

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Creador de Piratas y Emperadores en 2003. Ingeniero informático creador de la web texacotoxico.org, proyecto a iniciativa de Pablo Fajardo en demanda de reconocimiento e indemnizaciones a los afectados por la grave contaminación provocada por Texaco (Chevron) en Ecuador.

5 Comentarios

  • Había en total 1.200.000 árabes en el oeste de Palestina en 1948, ahora hay cerca de 5 millones (3,5 en la Ribera Occidental y Gaza, 1,3 en Israel propiamente dicho). Una población que ha crecido cuatro veces en 60 años, es decir, se ha duplicado en todas las generaciones de 20 años (una tasa similar al crecimiento natural de Egipto, Siria y el resto del mundo árabe) no puede decirse que ha sido “una limpieza étnica.” Por el contrario florecientes comunidades judías en el mundo árabe desaparecieron y unos 800,000 tuvieron que abandonar sus hogares y propiedades. Judíos que ciertamente, a diferencia de los árabes en relación a los judíos en Palestina, no habían amenazado a los árabes con su destrucción.

  • los sionistas pelearon contra los piratas
    no se entiende esta pagina es contradictoria
    no dice nada de la masacre de hebron del año 29 y demas asesinatos de los arabes contra los judios
    cinicos

  • El desconocimiento de los procesos históricos hace creer que todo lo que está sucediendo es nuevo.
    Una cosa es judaísmo, y otra cosa es sionismo. Lo peligroso de todo esto es que han hecho creer que estar en contra de la política israelí es ser antisemita, una cosa no tiene nada que ver con la otra. El sionismo es el ala extremista del judaísmo, de hecho hay mucho judío que no comparte la política israelí. Esas cosas hay que manejarlas con cuidado para ser verdaderamente objetivo en las posiciones, sean cuales sean.
    “Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio”.

  • Excelente articulo que muestra el perfil criminal, terrorista y neonazi de los considerados padres de ilegítimo estado de Israhell. Ciertamente estos asesinos fueron los precursores de un fenómeno hasta esos momentos desconocidos en Oriente Medio el Terrorismo”…aunque visto lo visto en los actuales momentos no han cambiado en su actitud violenta. Sólo espero que se regrese a las fronteras previas a 1948 y que tanto árabes, judíos como cristianos puedan convivir en armonía en un Estado llamado Palestina y al que no le guste que se regrese a su país de orígen, pues para ellos no existe el verdadero arraigo.
    Salud

  • El sionismo es uno de los peores canceres actuales.. El articulo es muy bueno, pero como dijo el redactor, faltan muchos sucesos de parte de los dos bandos…
    Y para el primero en comentar (Jnana); importa poco si la poblacion se quintuplico, no deja de ser una limpieza etnica y un genocidio. Basta mirar los mismos documentos israelitas donde se contabilizan los muertos palestinos, para darse cuenta del claro asesinato indiscriminado que estan perpetrando. Y eso es independiente del crecimiento poblacional..
    Hay que saber a la hora de hablar

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