El caso Calvi. Religión, política, sociedades secretas en el Vaticano (1982)

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Plaza de San Pedro de El Vaticano

Introducción

La quiebra del banco Ambrosiano supuso uno de los mayores escándalos económicos, políticos y religiosos de los años 80 en Europa. Involucró a algunas de las más altas esferas de la política, el ejército, el mundo empresarial, los servicios secretos italianos, la mafia, la poderosa sociedad secreta P-2 (Propaganda-2) y al mismísimo Vaticano a todos los niveles. Todo un escándalo de proporciones bíblicas cuyas filtraciones y datos que se fueron conociendo con el tiempo, tejían una serie de complejas y entrelazadas tramas corruptas con objetivos muy terrenales.

Algunos de los negocios encubiertos del Vaticano que se han conocido a raíz del escándalo, iban desde el lavado de dinero de la mafia (procedente del narcotráfico y otros negocios ilegales) hasta la venta de misiles antibuque Exocet franceses a la junta argentina de Videla y Massera mediante una sociedades pantalla en Panamá controlada por el IOR (Instituto para las Obras de Religión) y el banco Ambrosiano. También se realizaron operaciones bursátiles ilegales en Wall Street que una vez descubiertas por la SEC (Autoridad de Control Bursátil de EEUU) fueron multadas con más de 300.000 dólares. [1].

Principales personajes del caso Calvi

Estos son algunos de los principales protagonistas involucrados en esta historia propia de la tercera parte de El Padrino pero cuyas ramificaciones y extensión va mucho más allá:

  • Roberto Calvi. Miembro de la sociedad secreta Propaganda-2 y director del banco Ambrosiano. Alias el “Caballero”. En 1947, Calvi entra a trabajar en el banco Ambrosiano dirigido por el Arzobispo Montini y en 1963 es ascendido a gerente central del banco. Calvi lavaba el dinero de la mafia y se convirtió en pagador de la lógia P-2, una sociedad secreta que estaba estrechamente vinculada a la Mafia, los servicios de inteligencia italianos y la CIA.
  • Paul Marcinkus. Arzobispo y miembro de la sociedad P-2. Director del Banco del Vaticano (IOR). Alias el “Gorila”.
  • Michele Sindona. Miembro P-2, alias el ”Tiburón”. Banquero de la Cosa Nostra desde 1957. Junto con Calvi, lavaba el dinero de la mafia así como a un sinfín de negocios ilegales. Antiguo asesor financiero de Pablo VI y amigo del presidente Richard Nixon. Calificado por Giulio Andreotti en 1973, como “el salvador de la lira” y como “hombre del año” por el embajador estadounidense en Roma. Calvi y Sindona eran amigos y este último se lo presento a Marcinkus en 1971.
  • Licio Gelli. Gran Maestre de la P-2, fanático anticomunista y antiguo miembro de los Camisas Negras de Mussolini. Luchó junto a las tropas de Franco en la guerra civil española y sirvió como oficial en la división Herman Goering de las SS. Tras la Segunda Guerra Mundial, ayudó a huir a importantes criminales de guerra nazis a Sudamérica. Tenía importantes conexiones con el Papado a través del Cardenal Paolo Bertoli y del propio Arzobispo Paul Marcinkus. El ex colaborador de la CIA, Richard Brenneke, declaró que “la P2 y Gelli (fundador de la logia) han trabajado para la CIA, recibiendo a cambio enormes sumas de dinero”. Al terminar la guerra, Gelli entró en la nómina de la CIA y creó “la logia masónica como instrumento, bajo la dirección norteamericana, de la guerra contra el comunismo en Italia” [5].
  • Juan Pablo I (Albino Luiciani). Al llegar al papado, inició una investigación de las finanzas vaticanas poniendo especial énfasis en el IOR (Istituto por Opere Di Religione), el Banco del Vaticano. El 31 de agosto de 1978, Il Mondo (periódico de temas financieros) en una carta abierta, pidió al nuevo Papa la “limpieza interna” del Banco Vaticano. Luciani no se contentaba con enfrentarse a tan grandes intereses sino que además tenía un punto de vista radicalmente diferente a la doctrina oficial sobre el control de la natalidad. Deseaba ir mucho mas allá para “cambiar radicalmente la relación del Vaticano con el capitalismo y aliviar el sufrimiento que había derivado directamente de Humanae Vitae.” (visto en su disertación doctoral de 1941).

Revelaciones del caso Calvi

Un importante acontecimiento, digno de ser tenido en cuenta, puso en evidencia la doble cara de algunos de los protagonistas. Mino Pecorelli, periodista y desengañado miembro de la P-2, escribió un artículo en el que citaba los nombres de 121 supuestos francmasones entre los que se encontraban cardenales, obispos, y prelados de alto rango. Jean Villot (cardenal y ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano), Paul Marcinkus (director del Banco del Vaticano) y Pasquale Macchi, su secretario personal se encontraban en dicha lista. De conocimiento público era por entonces la inclinación y las declaraciones de Jean Villot relativas a la suspensión de la excomunión para los francmasones. Pecorelli también había estado chantajeando a Licio Gelli, “sobre un robo de 2.5 mil millones de dólares en créditos del gobierno italiano” [2]. Mino Pecorelli fue asesinado en Roma el 22 de marzo de 1979. Su muerte quedó olvidada hasta 1995, cuando durante el proceso al líder democristiano Giulio Andreotti, se le acusó de ordenar el asesinato.

La Lógia P-2 era una sociedad secreta creada en 1963 por Licio Gelli que reclutó a “altos miembros del ejército italiano y de los servicios de inteligencia, así como a importantes industriales y banqueros

La Lógia P-2 era una sociedad secreta creada en 1963 por Licio Gelli que reclutó a “altos miembros del ejército italiano y de los servicios de inteligencia, así como a importantes industriales y banqueros”. La P-2 no fue una simple sociedad secreta sino“un auténtico Estado dentro del Estado, con íntimas conexiones con la CIA”, el “auténtico centro de poder en Italia” y constituyó “la base en Italia de la red Gladio, una estructura secreta a través de la cual EEUU ha intervenido durante décadas los Estados europeos”.[3]. Uno de los mas importantes miembros de la P-2 era el general Walter Pelosi, jefe de los Servicios de Inteligencia italianos, el  cual reconoció la entregó a Licio Gelli de importantes documentos sobre seguridad nacional. Miembros destacados de los Servicios de Inteligencia, del Ejército o de la clase política italiana pertenecian a la P-2. Esto hechos no constituían casos aislados pues “toda la cúpula de los servicios secretos y del ejército, durante décadas, pertenecieron a la P2. Muchos afirman que el verdadero jefe de la P-2 era Giulio Andreotti, líder democristiano, quintaesencia del hombre de Estado durante las décadas donde toda la arquitectura política italiana estaba diseñada para que el PCI, partido más votado, no llegara al gobierno. Cómo él, la mayoría de los más destacados políticos pertenecieron a la logia. El poder de la P2 se extendía socialmente, convirtiéndose, por ejemplo en la primera fuente de financiación del prestigioso periódico El Corriere della Sera”. [6]

En 1974 comienzan los problemas para Michele Sindona en forma de diversos fracasos bancarios en Europa y EEUU unidos a grandes perdidas del banco del Vaticano. Se emitió una orden de detención contra Sindona. Fue juzgado en un tribunal de Milán y condenado en ausencia a tres años y medio de prisión por malversación de fondos. El 29 de enero de 1979, el juez Alessandrini que estaba investigando el caso del banco Ambrosiano, es asesinado. Giorgio Ambrosoh, abogado que investigó a Sindona y que acumuló gran cantidad de evidencias sobre las actividades ilícitas de Sindona, fue también asesinado el 11 de julio de 1979. En los diez días siguientes, otros dos personajes vinculados a la investigación de Sindona son asesinados a tiros. El 28 de septiembre, Juan Pablo I se reúne con Jean Villot. En la reunión se discute la situación del banco del Vaticano. Al parecer la intención de Luciani era apartar a Villot y Marcinkus de sus puestos.

La misteriosa muerte de Juan Pablo I

La mañana del 29 de septiembre, Juan Pablo I muere de forma misteriosa. Su Pontificado había durado tan sólo 33 días. No hubo autopsia, no se estableció ni la hora de la muerte ni el certificado de defunción que indicaba como causa del fallecimiento “paro cardíaco”. El embalsamamiento que fue realizado dentro de las 14 horas de la muerte, ignoró el hecho de que la ley italiana establece que deben transcurrir como mínimo 24 horas para confirmar la muerte.

Juan Pablo II debía mucho a estos personajes pues habían estado canalizando grandes fondos hacia al sindicato polaco Solidaridad, en total más de cien millones de dólares.

Con Juan Pablo I fuera de juego, se eligió un nuevo Papa, Juan Pablo II. Polaco ultraconservador y ferviente anticomunista, Juan Pablo II terminó con las investigaciones de las finanzas vaticanas iniciadas por Juan Pablo I y mantuvo en su puesto a Marcinkus y Villot. Juan Pablo II debía mucho a estos personajes pues habían estado canalizando grandes fondos hacia al sindicato polaco Solidaridad, en total más de cien millones de dólares. Marcinkus estaba siendo investigado por el FBI desde 1973 por sus actividades en el blanqueo de dinero de la mafia. Juan Pablo II elevó a Marcinkus el 28 de septiembre de 1981 al cargo de Arzobispo y copresidente de la Comisión Pontifical del Estado de la Ciudad de Vaticano (cargo virtual de gobernador), conservando a la vez su puesto como jefe del Banco del Vaticano.

El banco del Vaticano como “trampolín” de la CIA

En febrero de 1980, Sindona es finalmente procesado y juzgado en EEUU por la quiebra del banco Nacional Franklin. Declarado culpable de fraude, conspiración, perjurio, extractos de cuentas falsos y malversaciones de fondos bancarios es condenado a veinticinco años. Una acusación emitida en Palermo (Sicilia) en enero de 1982, reveló como Sindona y los 65 miembros de las familias Gambino, Inzerillo, y Spatola eran los responsables de controlar 600 millones de dolares año provenientes del trafico de heroína entre Sicilia y EEUU. En 1981, Licio Gelli también es juzgado. La revelación de una lista con 962 miembros de la P-2 encontrada en su casa provocó un enorme escándalo político en Italia que terminaría con la caída del Gobierno. En sólo dos meses, Gelli es enjuiciado y condenado a cuatro años. Sin embargo Gelli quedó libre bajo fianza y al año siguiente, participara en la venta de misiles Exocet (obtenidos en el mercado negro) a la dictadura militar argentina. Los Exocet serían utilizados durante la guerra de las Malvinas con efectos devastadores contra buques ingleses. Posteriormente entra en Suiza mediante un pasaporte falso y es detenido tratando de llevar a cabo una transferencia de 55 millones de dólares a su cuenta en Uruguay. Al año siguiente, en 1983, escapa de la cárcel en Suiza y en 1984 se le localiza viviendo en un rancho cerca de Montevideo, Uruguay.

El Banco Ambrosiano fue un trampolín al servicio de la CIA. Fabulosas sumas de dinero fueron canalizadas a través de paraísos fiscales para financiar las más negras actividades de Washington: escuadrones de la muerte, asesinatos de militantes y dirigentes progresistas, golpes de Estado, desestabilización de gobiernos, las acciones de la contra nicaragüense… hasta atentados terroristas cometidos por grupos fascistas en Italia, España o Hispanoamérica

El asesinato de Calvi

El 17 de junio de 1982, el cuerpo de Roberto Calvi, el “banquero de Dios”, es encontrado colgando del puente de Blackfriars en Londres. El informe de la policía establecerá que la causa de la muerte no fue el suicidio. Nuevas autopsias realizadas recientemente han corroborado que no fue un suicidio. La justicia italiana ha reabierto el caso acusando a cuatro miembros de la mafia, no obstante, existen otras hipótesis que sitúan a la P-2 como responsable del asesinato. Durante aquellos días de julio se hizo público el escándalo financiero del banco Ambrosiano que por entonces era el primer banco privado de Italia. La deuda del Ambrosiano ascendía a cerca de 1.400 millones de dólares a resultas de años de falseamiento de las cuentas relativas a los activos del banco, operaciones financieras ilegales e inversiones perdidas.

Aunque durante años las perdidas fueron ocultadas, finalmente el asunto terminó llegando a la opinión pública. Tras comenzarse a conocerse los datos sobre las implicaciones en la quiebra, nuevos asesinatos misteriosos se fueron sucediendo. Con todo, se fueron conociendo nuevos datos sobre las funciones y roles que desempeñaban los principales protagonistas del ‘Caso Calvi’ pero llegado un punto, el caso quedó cerrado y silenciado. Existe un consenso entre los investigadores del ‘Caso Calvi’ en lo relativo a que “El Banco Ambrosiano fue un trampolín al servicio de la CIA. Fabulosas sumas de dinero fueron canalizadas a través de paraísos fiscales para financiar las más negras actividades de Washington: escuadrones de la muerte, asesinatos de militantes y dirigentes progresistas, golpes de Estado, desestabilización de gobiernos, las acciones de la contra nicaragüense… hasta atentados terroristas cometidos por grupos fascistas en Italia, España o Hispanoamérica”. [4]

Cuando la policía italiana se presentó ante las mismas puertas del Vaticano solicitando la entrega de Paul Marcinkus, Juan Pablo II se negó a entregar al cardenal que tras un tiempo recluido en el Vaticano sería enviado a una “diócesis perdida” en EEUU y pasaría sus últimos días jugando al golf tranquilamente [7].

Fuentes

Creador de Piratas y Emperadores en 2003. Ingeniero informático creador de la web texacotoxico.org, proyecto a iniciativa de Pablo Fajardo en demanda de reconocimiento e indemnizaciones a los afectados por la grave contaminación provocada por Texaco (Chevron) en Ecuador.

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