Programa Paperclip. Criminales de guerra al servicio de la democracia (1945)

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Equipo del programa Paperclip

Introducción

‘Paperclip’ fue el nombre en clave que el JIOA (‘Joint Intelligence Objectives Agency’, agencia que por entonces agrupaba a todos los servicios de inteligencia militar de EEUU) asignó al programa para la “desnazificación” de Alemania y la “nazificación” de EEUU. Bajo el programa ‘Paperclip’, varios cientos de tecnócratas, científicos, doctores y médicos fueron amnistiados de cargos como crímenes contra la paz y crímenes contra la humanidad a cambio de ser reclutados para que continuaran los proyectos de investigación en los que trabajaron durante el III Reich. El ejército estadounidense y los servicios de inteligencia tenían un especial interés en hacerse con los archivos y documentos relativos al campo de cohetes y balística, armas químicas y medicina pero también existía un desproporcionado interés por reclutar a antiguos miembros de los servicios de inteligencia nazis.

Los servicios de inteligencia estadounidenses también ofrecieron pactos de amnistía y nuevas identidades a militares y médicos japoneses que habían participado en espantosos programas de experimentación con humanos (Unidad 731) peores incluso que los de Mengele en Auschwitz. Uno de los ejemplos más sobresalientes del caso japonés fue el reclutamiento de Ishi Shiro, coronel y microbiólogo que dirigió experimentos con seres humanos tan atroces que apenas han sido divulgados en su totalidad.

Amnistía a criminales de guerra a cambio sus investigaciones

Los servicios de inteligencia estadounidenses también ofrecieron pactos de amnistía y nuevas identidades a militares y médicos japoneses que habían participado en espantosos programas de experimentación con humanos (Unidad 731) peores incluso que los de Mengele en Auschwitz. Uno de los ejemplos más sobresalientes del caso japonés fue el reclutamiento de Ishi Shiro, coronel y microbiólogo que dirigió experimentos con seres humanos tan atroces que apenas han sido divulgados en su totalidad. La grotesca Unidad 731 dirigida por Ishi fue además la responsable de la liberación de millones de ratas infestadas con cepas modificadas del tifus y el cólera en vastas áreas de China en el ámbito de la guerra química y biológica que Japón ejecutó en ciertas regiones. Aún en nuestros días, los efectos del tifus y el cólera esparcidos en aquellos días sigue teniendo incidencia sobre la población y el entorno. El destino de Ishi Shiro es quizás uno de los más increíbles de entre todos los criminales de guerra reclutados por Estados Unidos dado el sadismo y la brutalidad de su Unidad 731.  Tras entregar la documentación de sus experimentos, Ishii permaneció un tiempo en EEUU y con su historial ya limpio pudo empezar una vida nueva completamente normal para mas tarde regresar a Japón donde sería recibido con honores. Durante sus últimos años, fue nombrado gobernador de Tokio, presidente de la Asociación Médica y presidente del Comité Olímpico de Japón.

Criminales de guerra y nazis en el país de las oportunidades

El destino que recibieron algunos de los más destacados y prominentes miembros de la maquinaria de guerra nazi y nipona aún hoy sigue siendo motivo de controversia debido a la justificación que se hace a menudo de este encubrimiento de criminales de guerra por las circunstancias de la Guerra Fría y la carrera nuclear y armamentística. El caso más conocido y el que levanto mayor polvareda en la opinión publica de Estados Unidos, fue el del ingeniero aeronáutico Werner von Braun, director de la NASA y jefe del proyecto Apolo que llevó al hombre a la Luna. Durante el régimen nazi, Braun era uno de los máximos responsables del programa de cohetes V-1 y V-2 en el centro de pruebas de Peenemünde. El proyecto que dirigía Braun se encontraba en el campo de concentración de Mittelbau-Dora donde se producían los “cohetes de venganza” así como motores para aviones en una fábrica subterránea de Mittelwerk gracias a mano de obra esclava. Las condiciones de trabajo eran terribles y la esperanza de vida de apenas unos meses dentro de una severa disciplina y terror. Von Braun siempre negó tener cualquier conocimiento o responsabilidad personal en los crímenes nazis y de su propio centro de investigaciones.

Arthur Rudolph, fue jefe de proyecto del programa lunar Saturno V. Rudolph había sido jefe de producción en el campo de concentración de Dora durante la guerra estando a cargo de establecer el número de horas de trabajo. Otro científico nazi, Hubertus Strughold, el “padre de la medicina espacial”, experimentó en humanos la resistencia del cuerpo humano al frío con propósitos militares.

Otro prominente ingeniero nazi, Arthur Rudolph, fue nombrado jefe de proyecto del programa lunar Saturno V. Rudolph había sido jefe de producción en Mittelwerk durante la guerra y estuvo a cargo de establecer el número de horas de trabajo que podían realizar los prisioneros del campo de concentración de Dora. Igualmente que Braun, Rudolph negó siempre su responsabilidad en torno a las condiciones de los prisioneros los cuales trabajaban a menudo en túneles húmedos y fríos sin ver la luz del sol. Un antiguo miembro de las SS y destacado supervisor del programa de Peenemünde, Kurt Debus, llegó a convertirse en director del Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral. Otro científico nazi, Hubertus Strughold, conocido como el “padre de la medicina espacial”, experimentó con humanos la resistencia del cuerpo humano al frío para tratar de mejorar la supervivencia de los pilotos alemanes derribados en el mar o que tuvieran que saltar en paracaídas desde grandes altitudes. Los prisioneros de Strughold eran también utilizados para comprobar la resistencia humana al hielo, la absorción de agua salada y a la privación calculada de oxígeno.

También existieron numerosos programas estadounidenses secretos de investigación química y biológica que se valieron de antiguos miembros de la IG Farben alemana, empresa que fabricaba el gas Zyklon B utilizado durante la “Solución Final” en los campos de concentración. Entre los experimentos que se desarrollaron, se han documentado aquellos en los que se trató de obtener antídotos y trajes aislantes contra el gas tabún y sarín, estudios con LSD para futuras guerras “psicoquímicas” que tratarían de debilitar tanto a la población como a las tropas enemigas así como estudios con Sernyl, más conocido como PCP o “polvo de ángel”.

Paperclip, una prioridad nacional contra el “imperio del mal”

Los seleccionados por Paperclip, estimados en no menos de 700 miembros y sus familias, fueron trasladados secretamente y en teoría, sin el conocimiento del Departamento de Estado a Estados Unidos. Sin embargo, la política de captación de antiguos criminales de guerra alemanes y japoneses fue aprobada posteriormente por el presidente Harry Truman y elevada a prioridad nacional. Fue el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense el encargado de integrar a los miembros de Paperclip en los servicios de seguridad del Estado o en operaciones clandestinas en el extranjero.

El interés no se centró exclusivamente en el conocimiento científico. Otros personajes no menos destacados por su brutalidad fueron igualmente reclutados en la creencia de que aportaría información valiosa para futuras operaciones de inteligencia. Entre estos destacan Reinhard Geheln (antiguo director de los servicios de secretos en el frente oriental durante la SGM) y Klaus Barbie, el carnicero de Lyon. La conocida como “organización Gehlen” fue un programa alemán de inteligencia que reclutaba agentes de campo con los que Reinhard Geheln trabajó y que figuraban en sus archivos. En total, más de 5000 nazis se integraron en la “organización” y fueron destinados a lo largo y ancho del mundo. La “organización Geheln” sería el germen del futuro servicio de inteligencia alemán, el BND (Bundesnachrichtendienst o servicio de inteligencia exterior alemán). Klaus Barbie colaboró con diversas dictaduras latinoamericanas para asesorar en la creación y dirección de los temibles “escuadrones de la muerte” de Chile, Argentina, El Salvador y otros países en lo que más tarde se definiría como “Plan Condor”. Otros destacados miembros de regímenes fascistas aliados del Tercer Reich como Hungría o Croacia también obtuvieron refugio en Estados Unidos, Europa occidental y otros países de América del sur en ocasiones a través de documentación del Vaticano o salvoconductos de la Cruz Roja. Actualmente, mucha de la documentación más destacada del programa ‘Paperclip’, continua siendo clasificada.

Fuentes

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Creador de Piratas y Emperadores en 2003. Ingeniero informático creador de la web texacotoxico.org, proyecto a iniciativa de Pablo Fajardo en demanda de reconocimiento e indemnizaciones a los afectados por la grave contaminación provocada por Texaco (Chevron) en Ecuador.

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