¿Invadir Arabia Saudí?

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había garantizado la seguridad de la incipiente monarquía saudí a través de una alianza muy simple y muy beneficiosa para las dos partes: petróleo barato a cambio de protección.

Esta alianza se puso a prueba a finales de los años 60, y especialmente durante los primeros años de la década de los 70, cuando Arabia Saudí empezó a recibir grandes presiones tanto desde el interior, como desde el exterior debido a su alianza con los Estados Unidos y a la misma existencia del estado de Israel.

La monarquía saudí vivió los primeros años de la década de los 70 como uno de los momentos más críticos de su breve existencia tras la fundación del país en 1932 por el rey Abdelaziz. La situación fue tan crítica para Estados Unidos, que el gobierno estadounidense se llegó a plantear seriamente invadir Arabia Saudí para hacerse con el petróleo que con tanta urgencia demandaba el despliegue americano en Vietnam.

En el documental The House of Saud de Jihan El Tahri, en el que se basa este artículo, los protagonistas de aquel año crítico reconocen por primera vez la situación tan extrema a la que llegaron el gobierno estadounidense y el saudí.

Contexto

La era del petróleo barato

Hasta 1945, Estados Unidos no consideraba el petróleo barato como un objetivo esencial para su economía o industria bélica. Esto cambió radicalmente tras la Segunda Guerra Mundial. El petróleo pasaría a estar en las primeras posiciones de la lista de prioridades de seguridad nacional.

Años antes de la toma de esta decisión, Franklin Roosevelt ya había empezado a considerar al monarca saudí como un aliado muy importante al que se debía cuidar. Tras pasar por Yalta y de camino a casa, Roosevelt se reunió con el rey, Abdulaziz bin Abdul Rahman Al Saud, para expresarle su agradecimiento por haber apoyado a los aliados.

Desde entonces, se estableció una de las alianzas más importantes del siglo XX, especialmente para Estados Unidos que, gracias al petróleo saudí, pudo impulsar considerablemente su economía a través del suministro regular de petróleo extremadamente barato. Tan importante como la economía, el petróleo barato pudo mantener y expandir la extraordinaria fuerza militar estadounidense en todo el mundo para hacer frente a la Unión Soviética.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos había garantizado la estabilidad de la monarquía saudí a través de una alianza muy simple y muy beneficiosa para las dos partes: petróleo barato a cambio de protección.

El rey Abdelaziz y el presidente Roosevelt confirmaron sus compromisos a través de un intercambio de cartas. El presidente estadounidense dijo al rey saudí: «Me comprometo ante usted a no hacer nada en mi calidad de presidente de los Estados Unidos, que puede ser considerado como hostil al pueblo árabe.» [2]

El asunto de Palestina era uno de los temas que más preocupaba al monarca saudí junto al de la seguridad del país. En su carta a Roosevelt, le trasladó: «Lo que Hitler les hizo a los judíos fue horrible. Fue lo peor que el hombre le puede hacer al hombre. Pero no entiendo por qué piensan en quitarnos tierras a nosotros, los árabes, para dárselas a los judíos. Nosotros no les hemos hecho nada a los judíos. ¿Si quieren hacer algo a favor de los judíos. Por qué no les dan la mejor parte de Alemania?» [1].

Esta parte de la carta respondía al consejo que Roosevelt le había pedido al rey en la reunión que mantuvieron en el USS Quincy en febrero de 1945, debido a que una gran parte del electorado del presidente, era favorable a la declaración del estado de Israel.

Abdelaziz y sus sucesores mantendrían esta cuestión como una de las prioridades. La defensa de Palestina estaba relacionda en parte con la estabilidad de la monarquía. De la defensa de los lugares santos pendía buena parte de la reputación de los Saud entre el pueblo árabe, dado su papel de líderes del Islam y guardianes de La Meca y Medina.

Franklin D. Roosevelt y el rey Abdulaziz bin Abdul Rahman Al Saud el 14 de febrero de 1945
El presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, se reúne con el rey Abdulaziz bin Abdul Rahman Al Saud, de Arabia Saudita a bordo del USS Quincy en el Gran Lago Amargo, Egipto, el 14 de febrero de 1945. El rey se dirige al intérprete, coronel del USMC William A. Eddy. El almirante de flota William D. Leahy, USN, ayudante del presidente y jefe de personal está a la izquierda.

La cuestión de Israel

Cuando Roosevelt murió, el príncipe Faisal, segundo hijo del rey Abdelaziz, viajó a Nueva York para reafirmar el compromiso saudí sobre Palestina con el nuevo presidente, Harry Truman. Faisal se reunió con George Marshall, uno de los principales colaboradores de Truman. A Faisal se le prometió que Estados Unidos no cedería en las Naciones Unidas la creación de Israel, y que se buscarían soluciones alternativas.

A Faisal se le prometió que Estados Unidos no cedería en las Naciones Unidas la creación de Israel, y que se buscarían soluciones alternativas.

Cuando se anunció la creación del Estado de Israel, los Estados Unidos fueron el primer país en prestarle apoyo. Faisal recibió la noticia como una grave afrenta personal creando un hondo resentimiento que nunca le abandonaría.

En aquellos días, su padre, el rey Abdelaziz, aunque igualmente decepcionado, tenía otras prioridades mucho más urgentes. La principal preocupación del reino estaba en Irak y en Jordania, pero también en los británicos establecidos en otros estados del Golfo como Kuwait. Los británicos tenían por entonces una estrecha relación con los reyezuelos y líderes tribales más importantes que formarían las naciones incipientes árabes. Los británicos incluso diseñaron la bandera árabe de la rebelión contra los otomanos, enseña cuyos colores influirían en gran medida en el diseño banderas de países como Egipto, Jordania, Siria o incluso de Sudán.

Abdelaziz consideraba que el reino estaba rodeado por países hostiles que ansiaban hacerse con sus riquezas, y aprovecharse de la escasa capacidad militar que tenía por entonces Araba Saudí. A pesar de la decepción tras la creación del Estado de Israel, Abdelaziz mantuvo su alianza con Estados Unidos, e incluso solicitó una mayor intervención y protección. Esta protección adicional fue vista por Estados Unidos como una oportunidad para compensar la ruptura del compromiso sobre Palestina y al mismo tiempo, establecer una gran base en la región más importante del mundo desde el punto de vista energético.

Nuevos tiempos

A partir de 1952 el rey Abdelaziz comenzó a delegar las principales funciones del reino en sus hijos. Saud bin Abdulaziz Al Saud, el primogénito, que había combatido al lado de su padre y tenía una relación muy cercana con todas las tribus del reino, recibió las funciones equivalentes a las de un ministro del interior. El hermano de Saúd, Faisal, fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores. La transición del poder de Abdelaziz se hizo sin compliaciones, siendo nombrado Saúd bin Abdulaziz rey el 13 de octubre de 1953 a la muerte de su padre.

Saúd no sólo había llevado a la bancarrota al reino, también tenía algunas ideas extravagantes como la de derrocar a Nasser.

Aunque la transición fue muy suave, en seguida surgieron grandes diferencias entre ambos hermanos. Saúd reinó de forma extremadamente incompetente, llevando a endeudar el país aún más de cómo lo había heredado de su padre a pesar de los ingresos del petróleo.

En 1953 la deuda era de 200 millones de dólares. «Ganaban muchísimo dinero, pero lo gastaban de una forma absurda. El país estaba en la ruina y necesitaba un préstamo, y la ARAMCO les prestó el dinero». [3] En 1958 creció alcanzando 450 millones de dólares. El riyal saudí se devaluó a la mitad de su valor oficial frente al dólar. Saúd no sólo había llevado a la bancarrota al reino, también tenía algunas ideas extravagantes como la de derrocar a Nasser.

La compañía petrolera ARAMCO (empresa petrolera, de capital saudí – estadounidense y hoy completamente saudí) que explotaba los yacimientos junto con los bancos internacionales, rechazaron más tarde conceder nuevas líneas de crédito. La situación económica del país empeoró considerablemente mientras el conflicto y las disputas políticas entre los hermanos, continuarían hasta la toma del poder de Faisal en 1964 mediante una transción que esta vez no sería tan dulce.

El panarabismo como gran amenaza a los Saud

Durante el reinado de Saúd, el desafío del nacionalismo árabe encarnado por Gamal Abdel Nasser no fue afrontado adecuadamente. Los líderes panarabistas concentraban cada vez más el apoyo popular y sus discursos y políticas cada vez más se orientaba a socavar la confianza en las monarquías árabes, a las que consideraban corruptas y una extensión de los intereses coloniales anglo – estadounidenses.

Uno de los momentos más críticos de esta década ocurrió el 14 de julio de 1958, cuando el rey Hachemita Faysal II (considerado descendiente de Mahoma) fue derrocado y asesinado, proclamándose la República Iraquí (1958-68).

Desde Radio El Cairo se emitía contínuamente propaganda antisaudí. Uno de los momentos más críticos de esta década ocurrió el 14 de julio de 1958, cuando el rey Hachemita [A] Faysal II (considerado descendiente de Mahoma) fue derrocado y asesinado, proclamándose la República Iraquí (1958-68).

El golpe fue perpetrado por un grupo de militares muy cercanos a Nasser conocidos coo los Oficiales Libres, nombre homónimo de sus contrapartes egipcias, que habían llevado a cabo su propia toma del poder en 1952.

El derrocamiento de Faysal II y la salida de Irak del Pacto de Bagdad (una alianza de defensa con Gran Bretaña y otros países de la región), generó mucha inquietud y aumentó los temores en la Casa de Saud. El reino se sintió más amenazado que nunca y mantuvo la línea de fortalecer su relación con Estados Unidos de seguridad a cambio de petróleo barato.

A pesar de la gran amenaza que representaba el panarabismo, Saúd continuó reinando de forma negligente, sin prestar especial atención al crecimiento de los movimientos políticos que veían en las monaraquías árabes instrumentos de Occidente, que no representaban ni al pueblo árabe ni lo defendían como era su deber. Por todo ello, el derrocamiento de estos regímenes era una obligación para construir una supuesta nación árabe unida. Faisal, más inteligente y consciente de estos problemas que su hermano, tomaría buena nota de esta situación cuando se hizo cargo del reino en 1964, y de los enormes desafíos a los que se enfrentaría.

Una tarea titánica

El nuevo rey se vio enfrentado a problemas de todo tipo. El prometedor futuro que se veía en el horizonte en 1945 había desaparecido por completo. Una enorme deuda, asuencia de infraestructuras de todo tipo como carreteras, escuelas, instalaciones modernas, salvo las exclusivamente destinadas a la industria del petróleo, mantenían a Arabia Saudí a finales de la década de los años 50, en una situación casi idéntica que en 1932.

Aún así, Faisal estaba decidido a modernizar su país y asegurar el futuro del reino tratando de mantener un nuevo equilibrio con los los ulemas, figuras clave en la estabilidad interna, y a los que su padre se enfrentaría previamente al permitir la entrada de extranjeros. Faisal introduciría la televisión, considerada por los ulemas como una herejía, e impuso la educación de las niñas, además de rodearse de un competente equipo de asesores y técnicos occidentales.

Ibn Saud liderando a sus soldados en una batalla.
Ibn Saud liderando a sus soldados en una batalla.
El rey Abdulaziz con el príncipe Faisal y el príncipe Saud a principios de la década de 1950
El rey Abdulaziz con el príncipe Faisal y el príncipe Saud a principios de la década de 1950.

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Desgraciadamente para Faisal, el rey no llegaría a ver con sus propios ojos el nuevo futuro que se abría ahora para Arabia Saudí. El 25 de marzo de 1975 Fáisal era asesinado por su sobrino Fáisal bin Musa’id, motivado este por una antigua venganza.

El sucesor de Faisal, Jálid bin Abdulaziz, heredaría una situación mucho más tranquila aunque no exenta de importantes y nuevos desafíos. Con todo, los ingresos por el petróleo aumentaron vertiginosamente, lo que permitió al reino no solo sanear las finanzas públicas, sino iniciar una nuevo y enorme programa de proyectos e infraestructuras.

Arabia Saudí se convirtió entonces en el único país del mundo que entró en un bum económico. Muchos empresarios e inversores se trasladaron a trabajar a Arabia Saudí. El horizonte volvía a ser radiante para la familia Saud.

FUENTES

  • [1] La Casa de Saud. Jihan El Tahri. Alegria, ARTE France, BBC, WGBH. 2004. Min. 18:45
  • [2] Idem. Min. 21:18
  • [3] Idem. Min. 27:40
  • [4] Idem. Min. 46:56
  • [5] Idem. Min. 47:15 .
  • [6] Nixon Asks $2.2‐Billion in Emergency Aid for Israel. https://www.nytimes.com/1973/10/20/archives/nixon-asks-22billion-in-emergency-aid-for-israel.html
  • [7] La Casa de Saud. Jihan El Tahri. Alegria, ARTE France, BBC, WGBH. 2004. Min. 49:40
  • [8] Idem. Min. 51:35
  • [9] Idem. Min. 54:00
  • [10] Idem. Min. 52:25
  • [11] Idem. Min. 56:45
  • [12] Idem. Min. 59:15
  • [13] Idem. Min. 1:01:00
  • [14] Idem. Min. 1:02:30
  • [15] History of Oil Prices. https://www.investopedia.com/history-of-oil-prices-4842834

ANEXO

  • [A] Hachemita. De “Bani Hashem”. Familia descendiente del jefe árabe Quraysh, un descendiente del Profeta Ismail, él mismo hijo del Profeta Ibrahim (Abraham). Quraysh llegó por primera vez a la ciudad santa de La Meca durante el siglo II d.C. La primera generación de Quraysh que gobernó la ciudad llegó seis generaciones más tarde, cuando Qusayy bin Kilab ascendió al liderazgo de La Meca en el año 480 d.C. El nombre “Hashem” es en realidad el del nieto de Qusayy, quien fue el bisabuelo del Profeta Muhammad. Los hachemitas son, por lo tanto, descendientes directos del Profeta a través de su hija Fátima y su esposo Ali bin Abi Talib, quien también era primo hermano paterno del Profeta y el cuarto califa del Islam.
    [Hashemite Family Tree. www.kinghussein.gov.jo/hash_intro.html]
  • The October War and U.S. Policy.  William Burr. http://www2.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB98/
  • British diplomats probed Kissinger on possible use of force against Saudis. https://www.middleeasteye.net/news/british-diplomats-probed-kissinger-use-force-against-saudis

GALERÍA MULTIMEDIA

  • La Casa de Saud. Jihan El Tahri. Alegria, ARTE France, BBC, WGBH. 2004
  • FDR Trip to the Crimea and the Middle East.
  • Evolución de los precios del petróleo (1861-2007). La línea naranja representa el nivel de precios constantes, ajustado según la inflación. La línea azul los precios corrientes.

    Evolución de los precios del petróleo (1861-2007)
    Evolución de los precios del petróleo (1861-2007). La línea naranja representa el nivel de precios constantes, ajustado según la inflación. La línea azul, los precios corrientes.
  • Precios del barril de petróleo (1970 – 2015).

    Precios del barril de petróleo (1970 - 2015)
    Precios del barril de petróleo (1970 – 2015)
  • Cronología de los precios del petróleo (1960 – 2020).

    Cronología de los precios del petróleo (1960 - 2020)
    Cronología de los precios del petróleo (1960 – 2020)