Una auténtica autopista al infierno

El 26 de febrero de 1991, las tropas iraquíes comenzaron a retirarse de Kuwait hacia Basora, a través de la única carretera que existía y que une ambos países, la autopista 80, que sería conocida más tarde como la Autopista de la Muerte. 

La misma autopista que había sido utilizada previamente por las unidades blindadas iraquíes para la invasión de Kuwait el 2 y 4 de agosto de 1990, se convertía el 26 al 27 de febrero de 1991 en el escenario de una retirada masiva y caótica.

Meses antes del comienzo de la «Tormenta del desierto», Colin Powell afirmó que el ejército estadounidense «haría que el mundo se aterrara hasta la muerte». Precisamente Powell, por entonces Presidente del Estado Mayor Conjunto (cargo militar de mayor rango en las Fuerzas Armadas tras el Presidente), fue quien planificó la estrategia de ataque a la columna iraquí que se retiraba de Kuwait. Su táctica, «bloquearles el paso y matarles». [1]

Tiro al pato

La columna iraquí se extendía a lo largo de varias decenas de kilómetros y estaba compuesta por tanques, vehículos militares de todo tipo, coches, furgonetas y autobuses.

De los aproximadamente 1.900 vehículos bombardeados en las autopista 80 (que continuaban desde la frontera hasta Basora, Irak), solo alrededor del 2 por ciento eran tanques o vehículos blindados de transporte de personal. El resto eran autobuses, camiones, camiones con remolque, vehículos agrícolas, automóviles de lujo kuwaitíes robados y cualquier vehículo que pudiera iraquíes desesperados y el botín robado durante la ocupación. [6]

La caótica retirada fue aprovechada por la fuerza aérea y terrestre de la Coalición,. La aviación de la Coalición atacó la cabecera y la cola de la columna bloqueando el avance del convoy. A continuación, todo tipo de aviones atacaron durante horas la columna sin ningún tipo de oposición antiaérea, con armentos de diverso tipo, incluyendo las devastadoras municiones de uranio empobrecido.

El piloto y comandante de la Marina Frank Sweigart, hablando con un reportero mientras recargaban su avión, le confesó lo que estaba presenciando : «Un lado de mí dice: ‘Así es, es como dispararle a los patos en un estanque’. ¿Eso me hace sentir incómodo? No necesariamente. Excepto que hay un lado de mí que dice: ‘¿Por qué están muriendo? ¿Por la causa de un loco? ¿Y es eso justo?’ Bueno, estamos en guerra, es la tragedia de la guerra, pero hacemos nuestro trabajo». [7]

Un piloto de un A-10 Warthog le dijo días después del incidente a los reporteros: «Es el espectáculo más grande del 4 de julio que jamás hayas visto, y ver esos tanques hacer ‘boom’, y más cosas que seguían saliendo de ellos, proyectiles volando que adquirían color blanco del calor. Es maravilloso».

Para aprovechar la situación de ventaja y de vulnerabilidad de la columna iraquí, el portaaviones estadounidense USS Ranger envió en misiones de bombardeo aviones destinados a funciones de vigilancia o de guerra electrónica como los S-3 Viking o los EA-6B Prowler. El número de aviones de ataques era tan elevado que el control del tráfico aéreo del Ranger tuvo que desviar otros aparatos para evitar colisiones. La superioridad fue tal que algunos observadores militares no dudaron en calificar la escena como un «tiro al pato». [4]

Testimonios

Un piloto de F/A-18 describió un ataque típico en la Autopista de la Muerte: «Los aviones se lanzaban y se zambullían sobre toda el área. Tiburones en un frenesí de alimentación…[El F/A-18D] puso una marca en un tramo de la carretera y nos dijo a mí y a Toss [su compañero de ala] que trabajáramos en ese punto y nos mantuviéramos al este de la carretera. Tenían otro trabajo de dos barcos en el mismo punto, excepto que permanecieron al oeste de la carretera. Fue como un sueño hecho realidad . . . todo estaba dispuesto justo en frente de nosotros. Niños en una tienda de dulces». [8]

El coronel Michael B. Parkyn, un piloto de A-6E, describió la autopista 80 c0mo una «carretera al infierno»: «Era como, si pudieras, poner tu cabeza dentro de una parrilla Weber con las brasas rojas y brillantes […], increíble, infernal, rojo, naranja resplandor de los fuegos […], autos y vehículos a ambos lados en llamas, se podía ver movimiento, gente desparramándose. El humo del pozo de petróleo creó una nubosidad. Estaba claro, fresco y tranquilo, detrás de ti las nubes brillaban de color rojo». [9]

En 1993, The Washington Post entrevistó a un superviviente iraquí de los ataques que describió la escena así: «Había cientos de autos destruidos, soldados gritando. […] Era de noche cuando cayeron las bombas, iluminando autos carbonizados, cuerpos al costado de la carretera y soldados tirados en el suelo, alcanzados por bombas de racimo cuando intentaban escapar de sus vehículos. Ví cientos de soldados así, pero mi objetivo principal era llegar a Basora. Llegamos a pie». [10]

Balance

48 horas después del comienzo del ataque, la columna era un escenario dantesco. Una sucesión de vehículos de todo tipo calcinados se extendía durante kilómetros, una zona de una completa destrucción y devastación que terminaría proporcionando algunas de las imágenes más famosas de la II Guerra del Golfo.

Según un estudio realizado por Project on Defense Alternatives (PDA) en 2003, unos 10.000 iraquíes formaban parte de la caravana principal que fue aislada. Cuando comenzó el bombardeo, la mayoría simplemente abandonó sus vehículos para escapar a través del desierto o hacia los pantanos cercanos. La PDA estimó el número de muertos en un máximo de 300, cifra concretamente reportada por el periodista Michael Kelly (quien personalmente contó 37 cuerpos). No obstante, cálculos posteriores situaron la cifra total de muertos en al menos 600.  [11]

Aunque entre 70.000 y 80.000 soldados iraquíes lograron escaparon hacia Basora, la devastación infligida por la Coalición a las fuerzas iraquíes causó un gran impacto incluso en la propia Casablanca. [5] George H. W. Bush declararía poco después el cese de las hostilidades, concretamente el 28 de febrero, aunque este no sería ratificado oficialmente hasta el 3 de marzo. [12]

El 10 de marzo, el reportero Michael Kelly describió como «durante de 50 o 60 kilómetros, desde el norte de Jahra a la frontera con Iraq, el camino estaba repleto de vehículos destruidos, cuerpos reventados y carbonizados por todas partes».

Peter Turnley, un fotoperiodista que se encontraba estaba en la zona recogió algunas de las principales imágenes sobre las consecuencias de aquellas 48 horas de ataques. [4] Turnely mostró en sus fotografías el estado al que habían quedado reducidos los cadáveres, muchos de ellos como si de fantasmas se tratara, retratándolos en los que fueron sus últimos segundos de vida abrasados por el napalm. [2]

Controversia

La controversia estalló poco después de que los últimos rescoldos se apagaran. ¿Los iraquíes estaban huyendo o intentando una retirada de combate? Hubo, como suele suceder en estos casos, dos totalmente contrapuestas, y ninguna o casi ninguna que analizara el caso sin una buena dosis de antiamericanismo o de jingoísmo.

En 1995 Norman Schwarzkopf justificó los ataques, a pesar de las supuestas banderas blancas que algunos comentaristas afirmaron que fueron izadas por las tropas iraquíes en retirada. Schwarzkopf se refirió a quienes componían la columna como un «puñado de violadores, asesinos y matones que habían asaltado y cometido pillajes de todo tipo en Kuwait y ahora estaban intentando escapar antes de que fueran capturados». Justificó los ataques ofreciendo dos razones: «La primera razón por la que bombardeamos la carretera que sale al norte de Kuwait es porque había una gran cantidad de equipo militar en esa carretera, y les había dado órdenes a todos mis comandantes que quería destruir cada pieza que pudiéramos. En segundo lugar, no se trataba de un grupo de personas inocentes que intentaban cruzar la frontera de Irak de regreso. [3]

Algunos reporteros afirmaron que el ataque representó un uso desproporcionado de la fuerza. Otros argumentaron que las fuerzas iraquíes se estaban retirando de Kuwait en cumplimiento de la Resolución 660 original de la ONU del 2 de agosto de 1990, y que la columna incluía rehenes kuwaitíes y refugiados civiles. [13] Este incidente se unía a otros polémicos, en el que las fuerzas estadounidenses fueron acusadas de uso desproporcionado de la fuerza. Tal fue el caso de la táctica mediante la cual, unidades blindadas estadounidenses enterrando vivos a los soldados iraquíes.

También se informó que entre los iraquíes que huían de Kuwait a través de la Autopista de la Muerte, se encontraban mujeres y niños, familiares de militantes palestinos proiraquíes aliados de la OLP, y colaboradores kuwaitíes que habían participado de saqueos. El activista y exfiscal general de los Estados Unidos, Ramsey Clark declaró que los ataques violaban el Artículo Común 3 de la Tercera Convención de Ginebra. Dicho artículo prohíbe atacar a soldados que «están fuera de combate». [14]

El polémico periodista Seymour Hersh publicó un artículo en el que afirmaba que un grupo de Bradleys disparó contra más de 350 soldados iraquíes que estaban desarmados y se habían rendido, aunque otras versiones hablan del hecho que los iraquíes también dispararon durante el incidente. [15] La periodista Georgie Anne Geyer criticó el artículo de Hersh afirmando que este «no ofrecía ninguna prueba real de que los hechos fueran ciertos». [16]

A pesar de ciertas afirmaciones que hablaron de miles de muertos, según el Instituto de Investigación de Política Exterior, «los estudios de posguerra encontraron que la mayoría de los restos de la carretera de Basora habían sido abandonados por los iraquíes antes de ser ametrallados y que las bajas reales del enemigo eran bajas. Además, las encuestas de opinión mostraron que el apoyo estadounidense a la guerra no se vio afectado en gran medida por las imágenes. (La opinión pública árabe y musulmana era, por supuesto, otro asunto, por el que Powell pudo haber estado preocupado con razón)». [17]

El fotoperiodista Peter Turnley habló de «entierros masivos» en la zona y  de cómo los «cuerpos estaban esparcidos a lo largo de la carretera. Muchos han preguntado cuántas personas murieron durante la guerra con Irak, y la pregunta nunca ha sido bien respondida. Esa primera mañana, vi y fotografié un ‘detalle de tumbas’ militares de los EE. UU. que enterraba muchos cuerpos en tumbas grandes. No recuerdo haber visto muchas imágenes de televisión de estas consecuencias humanas. Tampoco recuerdo que se hayan publicado muchas fotografías de estas bajas». [18]

La Autopista 80 resultó ser al principio de la guerra una de las grandes ventajas que permitió al ejército iraquí llevar a cabo una invasión relámpago de Kuwait en agosto de 1990. Pero si al principio de la guerra esta fue una ventaja, más tarde se convertiría en una terrible desventaja por convertirse en un gigantesco cuello de botella que provocó la destrucción de una parte considerable del ejército de Saddam a finales febrero de 1991. También fue la Autopista 80 la principal carretera que utilizó el ejército estadounidense, cuando invadió Irak en marzo de 2003.

Quién sabe si la decisión del ejército iraquí de aventurarse fuera de la ciudad de la forma en que lo hizo, sin garantía alguna de no ser atacados, fue una temeridad, una acción fruto de la incompetencia militar o una respuesta desesperada de «sálvese quien pueda».

Las imágenes de la Autopista de la Muerte quedarán en la memoria como el símbolo de la derrota iraquí y el comienzo del fin del régimen de Saddam Hussein.

La autopista 80. 18 abril 1991
La autopista 80. 18 abril 1991. Fotografía: Sgt. Joe Coleman. Fuerza Aérea EE. UU.
La autopista 80. 18 abril 1991
La autopista 80. 18 abril 1991. Fotografía: Sgt. Joe Coleman. Fuerza Aérea EE. UU.
La autopista 80 en Irak tras los ataques aéreos. 18 abril 1991
La autopista 80 en Irak tras los ataques aéreos. 18 abril 1991. Fotografía: Sgt. Joe Coleman. Fuerza Aérea EE. UU.
La autopista 80 en Irak tras los ataques aéreos. Fotografía: Sgt. Joe Coleman. Fuerza Aérea EE. UU.
La autopista 80 el 28 de febrero de 1991. Fotografía: PHC Holmes, US Navy. Still Asset Details for DNST9207995
Columna de blindados en la autopista 80 en Irak tras los ataques aéreos
Columna de blindados (T-72, BMP-1 y Tipo 63) y camiones iraquíes destruidos en la autopista 80. Marzo de 1991. Fotografía: DoD photo by Staff Sgt. Dean Wagner – http://www.dodmedia.osd.mil
Un T-55 con grafiti hecho por tropas de la Coalición entre la Ciudad de Kuwait y Basora
Un T-55 con grafiti hecho por tropas de la Coalición entre la Ciudad de Kuwait y Basora. Abril de 1991. Fotografía: Tech. Sgt. Joe Coleman, USAF. http://www.defenseimagery.mil/imagery.html#guid=b0cca5ec02fad32476cf53b1c6ce314b0349e5f8
Imagen de la retirada iraquí en la autopista Basora-Kuwait que sale de la ciudad de Kuwait. 26 de febrero de 1991
Imagen de la retirada iraquí en la autopista Basora-Kuwait que sale de la ciudad de Kuwait. 26 de febrero de 1991. Fotografía: PHC HOLMES. US Navy.

FUENTES

ANEXO

GALERÍA MULTIMEDIA

  • Mapa de la autopista 80.
    Ataques estadounidenses a lo largo de la autopista 80
    Ataques estadounidenses a lo largo de la autopista 80.

    Mapa de la ubicación de la autopista 80

  • Desert Storm 557th Highway of Death Part IV.
  • Highway of Death. Iraqi Army Armed Retreat from Kuwait 1991.
  • Highway of Death.