Existe una antigua controversia en torno a la acusación de que tanto el Ejército Rojo, la Alemania nazi como el régimen iraní enviaron soldados y voluntarios a correr sobre campos de minas para limpiarlos, permitiendo así que la infantería profesional y los blindados pudieran atravesarlos sin sufrir grandes bajas.
En el siguiente artículo se ha tratado de exponer la historia haciendo referencia tanto a las fuentes a favor, como a las fuentes en contra.
Los «pisadores de minas» del Ejército Rojo
En una conversación que sostuvieron al final de la guerra el Mariscal Gueorgui Zhúkov y el general Dwight D. Eisenhower, Zhúkov sorprendió a Eisenhower revelándole una de las estrategias que utilizó el Ejército Rojo para despejar campos de minas: enviar a la infantería a correr a través de ellos. [1]
«Hay dos tipos de minas», comenzó Zhúkov. «Una es la mina personal y la otra es la mina vehicular. Cuando llegamos a un campo minado, nuestra infantería ataca exactamente como si no estuviera allí. Las pérdidas que sufrimos por las minas personales las consideramos sólo iguales a las que habríamos tenido por las ametralladoras y la artillería si los alemanes hubieran optado por defender esa zona concreta con fuertes cuerpos de tropas en lugar de con campos minados. La infantería atacante no activa las minas vehiculares, por lo que, después de haber penetrado hasta el otro lado del campo, forman una cabeza de puente, tras la cual suben los ingenieros y excavan canales por los que pueden pasar nuestros vehículos». [2]
Esta cita es atribuida al mariscal ruso en Crusade in Europe, pp. 467-468 (1948), por Dwight D. Eisenhower. Este añadiría: «Tenía una imagen vívida de lo que le sucedería a cualquier comandante estadounidense o británico si aplicaba esas tácticas, y tenía una imagen aún más vívida de lo que los hombres de cualquiera de nuestras divisiones habrían tenido que decir sobre el asunto si hubiéramos intentado hacer de esa práctica una parte de nuestra doctrina táctica. Los estadounidenses evalúan el coste de la guerra en términos de vidas humanas, los rusos en el daño general que supone para la nación». [3]

Los Shtrafbats
La historia de la infantería soviética utilizada para correr por campos de minas con el fin de limpiarlos para el posterior avance de blindados, está relacionada con los Shtrafbat (Batallones Penales. [4]
En julio de 1942, Iósif Stalin aumentó considerablemente el número de los Shtrafbats mediante la Orden Nº 227, la orden, popularizada como la Orden «¡Ni un paso atrás!» que introdujo castigos severos, incluida la ejecución sumaria, para las retiradas no autorizadas en un intento esfuerzo desesperado por restablecer la disciplina tras las primeras derrotas colosales y rendiciones masivas del primer año de combate con Alemania. En la Orden Nº 227, Stalin hacía referencia el uso que la Wehrmacht había hecho también de batallones penales, conocidos como Strafbataillon, como una herramienta para garantizar la obediencia dentro de las unidades regulares llevando a cabo misiones especialmente peligrosas.
Los Shtrafbats o Batallones Penales, se formaron igualmente para tratar de restablecer la disciplina sobre soldados que habían cometido alguna falta o insubordinación. Los soldados que componían estos batallones tenían asignadas funciones con un alto riesgo y en el frente. Tenían una bajísima tasa de supervivencia y se consideraba como una sentencia de muerte ser destinado a estas unidades.
El tiempo de permanencia en estos batallones era de entre uno y tres meses. En 1937, el padre del general Lebed, un oficial del Ejército Rojo, fue despojado de su rango y recibió una sentencia de cinco años en un campo de trabajo forzado por dos veces llegar tarde al servicio, cinco minutos tarde. «Mi padre [que entonces servía en un batallón penal] nunca eludió su deber … Pero había una trampa: para ser transferido del batallón penal a una unidad regular, tenías que derramar tu sangre para redimirte». [5]
Entre los Shtrafbat se incluyó también a prisioneros del Gulag. [6] Algunos autores han descrito cómo estas tropas recibían buenos salarios y disfrutaban de beneficios adicionales, como pensiones especiales, y los que lograban sobrevivir podían ser perdonados y reasignados a otras unidades convencionales. [7]
En estos batallones donde se alegó que se formaron grupos con el propósito específico de despejar campos de minas. Conocidos como «pisadores», estos soldados corrían a través de los campos minados antes del avance de las tropas regulares y de los blindados, detonando las minas terrestres. Algunos autores llegaron a sugerir que los «pisadores» recibían grandes cantidades de vodka antes de las ofensivas. [8] Sus cuerpos destrozados marcaban el camino seguro para que el Ejército Rojo pudiera avanzar al final de la guerra. [9]
Strafbataillon. Los batallones penales de la Wehrmacht
En 1943, con la guerra en contra de la Alemania nazi, el Alto Mando alemán intensificó la formación de estos batallones penales, aprovechando a los miles de prisioneros militares recluidos en cárceles militares. Estas unidades tenían un doble propósito: suplir las crecientes pérdidas humanas y servir como un ejemplo de disciplina y castigo.
Los Strafbataillon eran enviados a misiones extremadamente arriesgadas, como despejar campos minados, atacar posiciones fuertemente defendidas o mantener líneas frente a fuerzas enemigas superiores. Además, realizaban trabajos forzados en las líneas del frente, incluyendo la construcción y reparación de infraestructura militar y defensas.
Aquellos prisioneros que lograban sobrevivir a sus misiones eran considerados nuevamente aptos para el combate y se les reintegraba con los derechos de un soldado regular. Aunque la mayoría de estas unidades operaban en el Frente Oriental, algunos Strafbataillon fueron desplegados en el Frente Occidental, como en las Ardenas, durante la última gran ofensiva alemana en diciembre de 1944. [10]
¿Existieron realmente los «pisadores de minas» del Ejército Rojo?
Hay autores como el historiador Aleksey Isayev que consideran esta historia basada en la afirmación de Eisenhower como una mala interpretación «a través de un teléfono averiado. En realidad, Zhukov insistió en que la infantería ordinaria regular debería recibir entrenamiento de zapadores, porque el desarme de minas simple, la eliminación de campos minados simples, puede ser realizada por una persona que tenga cierta experiencia en combate, y la implementación de esto en unidades de fusileros ordinarios, de modo que no se quedaran estancados frente a campos minados esperando a los zapadores y se ocuparan de campos minados que podrían manejar por sí mismos, avanzando, y no permanecieran en el lugar, vulnerables a un ataque de artillería». En decir, todo se pudo deber a una falta de comunicación. No existían unidades de «pisadores de minas», sino que la intención era entrenar a la infantería para desarmar minas simples de modo que pudiera avanzar a través de campos minados y no perder velocidad. [11]
Según Antony Beevor, los shtraf eran compañías o batallones «remedo soviético de las unidades alemanas Straf (penitenciarias). Se condenaba a servir en ellas a los oficiales deshonrados, los desertores y los rebeldes. Allí, en teoría, se les ofrecía la oportunidad de redimir «su culpa con su sangre», lo que quiere decir que los empleaban para labores casi suicidas, tales como avanzar en vanguardia por entre los campos de minas. Las unidades Straf contaban siempre con una escolta dispuesta a abatir a cualquier miembro que desobedeciera las órdenes». [12]
Por su parte, para Alfred Toppe, la Wehrmacht y el Ejército Soviético documentaron batallones utilizados para detonar campos minados. Por ejemplo, el 28 de diciembre de 1942, fuerzas de la Wehrmacht en la península de Kerch observaron a un batallón penal soviético corriendo a través de un campo minado, detonando las minas y despejando el camino para el Ejército Rojo. [13]
Probablemente y, al margen de la conversación supuestamente mal entendida por Eisenhower, la realidad esté a medio camino entre la versión que afirma que se enviaba sistemáticamente a determinadas personas, convictos, y soldados que habían recibido algún castigo a limpiar campos de minas, y la versión soviética de que esto nunca ocurrió, que estos batallones simplemente se dedicaban a limpiar campos de minas con detectores y otras técnicas. Lo que no se puede negar es el carácter brutal e inhumano que adquirió el Ejército Rojo y el papel jugado por Stalin y sus comisarios políticos en el frente.

Guerra Irán – Iraq. Oleadas de niños y viejos para detonar minas
El caso iraní no deja lugar a dudas. Desde 1979 el régimen de los ayatolás ha promovido el martirio infantil en sus programas escolares y en el campo de batalla. El régimen iraní ha utilizado sistemáticamente el sacrificio de Husáin ibn Ali durante la Batalla de Karbala del año 680 d.C., para sus propios objetivos políticos. Hussain, el tercer imán chiita y nieto de Mahoma, y sus guerreros, incluidos niños, fueron traicionados y masacrados por un ejército enviado por Yazid I, califa sunita de los Omeyas.
La guerra entre Irán e Irak (1980-1988) comenzó con una invasión sorpresa por parte de Irak, liderado por Saddam Hussein, el 22 de septiembre de 1980. Hussein buscaba capitalizar el caos interno de Irán tras la Revolución Islámica de 1979 y anexionarse territorios ricos en petróleo, como Juzestán, además de reclamar la soberanía sobre el estratégico canal de Shatt al-Arab.
El inicio desastroso para Irán
La ofensiva iraquí inicialmente tomó ventaja debido a la desorganización del ejército iraní, que había sido purgado de oficiales experimentados tras la revolución. En 1981, parecía que Irak estaba al borde de una victoria decisiva, ocupando vastas áreas del sur y enfrentando una resistencia caótica.
El régimen liderado por el ayatolá Ruhollah Jomeini se enfrentó a una situación límite quedando al borde del colapso. Sin embargo, el régimen de Ruhollah Jomeini no se rindió. La movilización masiva y la retórica revolucionaria transformaron el conflicto en una «guerra sagrada».
¿Niños y ancianos en misiones suicidas?
El Basij (Movilización), una fuerza paramilitar creada en respuesta a la invasión (conocida también como el «Ejército de los 20 millones»), estaba compuesto principalmente por voluntarios. El régimen iraní reclutó para esta milicia, pobremente armada y entrenada, adolescentes y personas de edades avanzadas. El ejército iraní, supuestamente, utilizó a estos niños y personas de edad avanzada para asaltar posiciones iraquíes fortificadas, protegidas con minas, artillería y ametralladoras.
Se ha escrito sobre oleadas humanas iraníes de miles de voluntarios pobremente equipados enviadas contra posiciones fortificadas iraquíes, e incluso a través de campos minados. Se describieron estos ataques buscaban abrumar al enemigo a través de números masivos, con combatientes que entonaban cánticos religiosos sobre la batalla de Karbala y la muerte del imán Hussein.
Se ha afirmado también que se llevaron a cabo asaltos en los que participaron jóvenes, a los que se enviaba a correr sobre campos minados y detonarlos con sus cuerpos. Esto permitía abrir paso a las tropas regulares más profesionales y a los tanques, muy escasos frente al muy bien dotado ejército iraquí. Antes de los ataques, los niños recibían entrenamiento básico o ninguno, además de promesas de martirio y recompensas espirituales. Según Refworld, una organización con sede en Ginebra que depende del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, «durante la guerra entre Irán e Irak se utilizó ampliamente a niños soldados [iraníes], algunos de ellos de tan sólo nueve años de edad… Se les dieron ‘llaves del paraíso’ y se les prometió que irían directamente al cielo si morían como mártires contra el enemigo iraquí». Otras fuentes afirman que, efectivamente, , algunos de los ataques llevados a cabo por las fuerzas iraníes en grandes operaciones fueron considerados ataques de oleadas humanas [14]
En cierta ocasión, más de 300 prisioneros iraníes, la mayoría de ellos menores de 15 años, fueron capturados por Irak y trasladados a un complejo especial en Al-Ramadi, a unos 60 kilómetros al oeste de Bagdad. Allí, las autoridades iraquíes los explotaron con fines propagandísticos. [15]
En un refugio de sólida construcción que los iraquíes habían dejado atrás en las alturas de Dusallok, el punto más alejado del avance iraní, varios combatientes iraníes observaban la situación mientras los proyectiles de mortero iraquíes golpeaban con fuerza cerca. Nasser Mahrani, un chico menudo de 13 años que parecía estar aprendiendo a hacer nudos en un campamento de boy scouts. Se refería al presidente iraquí, Saddam Hussein: «Vamos a avanzar para llevar la cabeza de Saddam al pueblo iraní». [16]

«Prestigio social»
Un representante del gobierno iraní admitió en una audiencia a puerta cerrada de una subcomisión, que los niños sí participaron en la guerra contra Irak, según Refworld. «En una serie de resoluciones emitidas en el otoño de 1982, el Ayatolá Jomeini declaró que no era necesario el permiso de los padres para quienes iban al frente… Los oficiales iraníes capturados por los iraquíes afirmaron que nueve de cada diez niños soldados iraníes habían sido asesinados». Las familias de los mártires disfrutaban de cierto prestigio social y, según se informa, recibían una compensación monetaria por niño, además de una tarjeta de mártir que daba derecho a la familia a comida y otros privilegios. Los niños soldados eran casi todos de aldeas pobres o familias de barrios marginales. [17]
Estos niños «fueron utilizados como carne de cañón en los ataques de oleadas humanas lanzados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contra las fuerzas iraquíes. Con el fin de promover y glorificar el espíritu del martirio de acuerdo con la ley promulgada por el Majlis [el parlamento iraní], el 30 de octubre se celebra el Día del Estudiante Basij». [18]
Radio Free Europe/Radio Liberty informó que «durante la guerra entre Irán e Irak de 1980-88, cuando el autosacrificio y el martirio se convirtieron en los valores por excelencia de la Revolución Islámica y los principios rectores de la sociedad iraní, más de 550.000 estudiantes (de primaria y secundaria) fueron enviados al frente, a menudo con una «’llave del paraíso’ de plástico colgada del cuello». [19]

Una sociedad «poseída»
Según describió John Kifner, enviado especial del New York Times, el Islam chiita militante impresiona a quien ha podido regresar de Irán. «Piden el martirio», dijo el mayor Morteza Nabavi, describiendo cómo los jóvenes se ofrecen voluntarios para caminar a través de los campos minados para despejar el camino para el ataque. «Este es un símbolo de nuestra victoria». [20]
Terence Smith, del New York Times, informó: «Los jóvenes fueron reclutados por el clero local o simplemente acorralados en las aldeas de Irán, recibieron un adoctrinamiento intensivo en la tradición chií del martirio y luego enviados a la batalla contra los blindados iraquíes. A menudo atados en grupos de 20 con cuerdas para evitar que los pusilánimes deserten, se arrojan sobre alambres de púas o marchan hacia campos minados iraquíes frente al fuego fulminante de las ametralladoras para despejar el camino a los tanques iraníes. En la parte trasera de sus camisas de color caqui se puede leer el lema: «Tengo el permiso especial del imán para entrar en el cielo». [21]
«Irán parece una sociedad poseída», observó Smith. «Sus soldados en el frente y sus líderes clericales en el país muestran una especie de fanatismo en pos de su revolución que es difícil de comprender para la mente occidental». Según un estudio de IMPACT SE 2021-22 sobre el currículo escolar de Irán, esta actitud no ha cambiado: «Se glorifica el martirio infantil… El martirio se considera una meta que debe perseguirse para alcanzar la perfección espiritual». [22]
Tiempo después, un joven voluntario recordaba su experiencia en el frente. «Te disparan, te matan. A veces no pueden encontrar tu cuerpo. Está hecho pedazos. Y entonces ves que es una guerra desigual: sólo tienes a ti mismo y el otro lado lo tiene todo: búnkeres, artillería, fuerza aérea», dice Mehdi Talati, que una vez se ofreció voluntario para abrir un camino a través de un campo minado corriendo por él. «Creo que fue hermoso» añadió. [23]

¿Mito o realidad de los «pisadores de minas iraníes»?
En contraposición a los autores mencionados, Stephen C. Pelletiere discrepa sobre las oleadas humanas iraníes. Considera que fueron «malinterpretadas tanto por los medios de comunicación populares de Occidente como por muchos académicos. Los iraníes no se limitaban a reunir masas de individuos, dirigirlas hacia el enemigo y ordenar una carga. Las oleadas estaban formadas por los escuadrones de 22 hombres mencionados anteriormente [en respuesta al llamado de Jomeini para que el pueblo saliera en defensa de Irán, cada mezquita organizó un escuadrón de 22 voluntarios]. A cada escuadrón se le asignaba un objetivo específico. En la batalla, avanzaban a toda velocidad para cumplir sus misiones, y así daban la impresión de una oleada humana que se lanzaba contra las líneas enemigas». [24]
Hay testimonios de soldados iraníes que afirman no haber visto nunca las famosas oleadas humanas enviadas hacia campos de minas. Pero estos, son testimonios a los que no se les puede dar toda la credibilidad. Por otro lado, cualquier respuesta a esta pregunta debería incluir referencias a lugares y tiempos exactos en los que se afirme que ocurrieron. Existen fotografías de un incidente en el que se pidió a voluntarios durante la segunda fase de la operación Ramadán, que entraran en un campo minado. «De 150 voluntarios, pasaron 20 que fueron martirizados». Cuando las fotografías estaban disponibles, se podían ver en torno a 20 muertos, algunos voluntarios muy jóvenes, adolescentes. Sin embargo, esto no se considera desde medios iraníes como «una verificación de la afirmación sensacionalista hecha en la prensa occidental de que se reunió a niños iraníes en particular y se los envió específicamente para limpiar campos minados con sus cuerpos». [25]
Como en el caso de los «pisadores» de minas soviéticos, los «pisadores» iraníes pudieron ser una realidad en algunas circunstancias muy específicas, pero nunca unidades creadas ex profeso para limpiar campos de minas lanzando oleadas humanas para que corrieran sobre ellos. Como en tantas ocasiones, la realidad suele encontrarse a medio camino.
FUENTES
- [1] Zhukov: The Soviet General. https://www.hoover.org/research/zhukov-soviet-general
- [2] Respectfully Quoted: A Dictionary of Quotations. Dwight David Eisenhower (1890–1969). https://www.bartleby.com/lit-hub/respectfully-quoted/dwight-david-eisenhower-18901969-21/
- [3] Respectfully Quoted: A Dictionary of Quotations. Dwight David Eisenhower (1890–1969). https://www.bartleby.com/lit-hub/respectfully-quoted/dwight-david-eisenhower-18901969-21/
- [4] Wars: From World War to Cold War, 1939–1953. Geoffrey Roberts. (2006). New Haven and London: Yale University Press. p. 132. ISBN 0-300-11204-1. OCLC 71164004
- [5] My Life and My Country, Regnery Publishing (1997). (Gen.). Alexander Lebed
- [6] Unidades Penales en El Ejército Rojo. Alex Statiev. Europe-Asia Studies. Vol. 62, No. 5 (July 2010), pp. 721-747. https://www.jstor.org/stable/20750232?seq=1
- [7] Inside The Soviet Army. Viktor Suvorov. Hamish Hamilton (1982).
- [8] Suvorov, Viktor, Inside The Soviet Army, Hamish Hamilton (1982).
- [9] The Penal Battalions. https://stalingrad.net/russian-hq/the-penal-battalions/ruspenalbat.html. Tolstoy, Nikolai, Stalin’s Secret War, New York: Holt, Rinehart & Winston (1981).
- [10] [Überlebt – Ein Bremer in den Fängen der Militärjustiz, in: Arbeiterbewegung und Sozialgeschichte. Peter Lutz Kalmbach. p. 21-30: https://www.researchgate.net/publication/259929860_Uberlebt_Ein_Bremer_in_den_Fangen_der_Militarjustiz
- [11] Did the Soviets really send their infantry through minefields as if they weren’t there?. TankArchives. https://www.reddit.com/r/AskHistorians/comments/6rabb3/did_the_soviets_really_send_their_infantry/
- [12] Berlín. La caída: 1945. Antony Beevor. pag. 6
- [13] Night Combat, Diane. Alfred Toppe (1998). p. 28
- [14] ‘Do not say they are dead’ : the political use of mystical and religious. concepts in the Persian poetry of the Iran-Iraq war (1980-88). Nematollahi Mahani, M.A. pag. 153, 164
The ‘beauty’ and the horror of the Iran-Iraq war. Mike Gallagher. https://www.bbc.com/news/magazine-34353349
Understanding The Basij. Jon Lee Anderson. The New Yorker, New York, NY - [15] Economist, 17/9/83, op. cit. – Child Soldiers Global Report 2001 – Iran. https://www.refworld.org/reference/annualreport/cscoal/2001/en/64522#_ftn921. Iran’s sickening use of child soldiers. Yoram Ettinger. https://www.jns.org/irans-sickening-use-of-child-soldiers/
- [16] In Iran’s war, youth and Islam. John Kifner, Special To the New York Times. April 7, 1982. https://www.nytimes.com/1982/04/07/world/in-iran-s-war-youth-and-islam.html
- [17] Economist, 17/9/83 op. cit.The Role of Youth in Conflict in the Middle East: An Analysis and Comparison of Iranian Basij-e Mustazafin Youth in the Iran-Iraq War and Palestinian Harikat al-Shabiba Youth in the Intifada Kindle Edition. Jordan Cassway. p.71. Child Soldiers Global Report 2001 – Iran. https://www.refworld.org/reference/annualreport/cscoal/2001/en/64522
- [18] Iran’s sickening use of child soldiers. Yoram Ettinger. https://www.jns.org/irans-sickening-use-of-child-soldiers/
- [19] New York Times Magazine, 12/2/84 p.21. Child Soldiers Global Report 2001 – Iran . https://www.refworld.org/reference/annualreport/cscoal/2001/en/64522
- [20] In Iran’s war, youth and Islam. John Kifner, Special To the New York Times. April 7, 1982. https://www.nytimes.com/1982/04/07/world/in-iran-s-war-youth-and-islam.html
- [21] Iran’s sickening use of child soldiers. Yoram Ettinger. https://www.jns.org/irans-sickening-use-of-child-soldiers/
- [22] Iran’s sickening use of child soldiers. Yoram Ettinger. https://www.jns.org/irans-sickening-use-of-child-soldiers/
- [23] The ‘beauty’ and the horror of the Iran-Iraq war. Mike Gallagher. https://www.bbc.com/news/magazine-34353349
- [24] The Iran–Iraq War: Chaos in a Vacuum.
- [25] Sobre la Operación Ramadán y testimonios de familiares de soldados iraníes «martirizados» en campos de minas. http://www.emtedad61.ir/post/352
- «We, the child soldiers of the People’s Mujahedeen of Iran». https://www.lemonde.fr/en/international/article/2024/06/23/we-the-child-soldiers-of-the-people-s-mujahedeen-of-iran_6675506_4.html
- The Iran-Iraq War: An Historical, Economic and Political Analysis. M.S. (Ed) El Azhary. https://archive.org/details/iraniraqwarhisto0000unse
- The Abuse of Human Rights in Iran, London: House of Commons, Parliamentary Human Rights Groups, 1986, p.41.
- Another Iranian Attack Launched, Iraq Says Child Soldiers Captured. Kate Dorian. Associated Press, 2/5/82.
- Did Iran really use child soldiers to clear minefields etc in the Iraq War?. Terence Smith, Iran: Five Years of Fanaticism. The New York Times, February 12, 1984, Section 6; Page 21, Column 3.






