La Revuelta Nika. Mucho más que una «rebelión de hooligans»
La visión popular más extendida sobre la revuelta Nika, es la de un tumulto deportivo tornado de forma «espontánea» en una gran revuelta popular. Aficionados a las carreras de caballos pertenecientes facciones irreconciliables de dos de los principales equipos de la ciudad, se unieron para derrocar al emperador Justiniano durante los juegos organizados en los idus de enero del año 532 en la Constantinopla del conocido como «imperio bizantino». [A]
Según algunas versiones, aficionados y facciones de los equipos congregados en el Hipódromo (del griego, hipódromos, «pasillo de caballos»), se unieron de forma espontánea y comenzaron en un momento dado a gritar y cantar al unísono «Nika, Nika, Nika», [B] para acto seguido lanzarse a intentar derrocar al emperador y su «tiranía».
Nada fue respetado. Personas, comercios, casas, los grandes templos y edificios de la ciudad fueron atacados, saqueados y destruidos. Casi un tercio de la ciudad quedaría destruida. Aficionados, ciudadanos de Constantinopla y campesinos llegados de diversas partes del imperio, se lanzaron a una orgía de saqueo y destrucción inédita en el imperio romano.
Y todo, según algunas versiones populares y de ciertos historiadores marxistas, con el objetivo de acabar con la «opresión» y la «injusticia social». Un motín protagonizado, supuestamente, por «hooligans» de forma espontánea, que buscaban rebelarse contra la injusticia.
Esto es lo que se sigue considerando desde no pocas versiones de ciertos historiadores, e incluso desde determinados medios de divulgación histórica que fue la Revuelta Nika. [C]
Muchas de estas versiones carecen de una explicación en profundidad sobre cómo los aficionados de las dos principales facciones eran, en realidad, grupos teledirigidos desde el propio poder imperial y senatorial. Suelen ser, en no pocas ocasiones, visiones románticas de una revuelta surgida espontáneamente en la que «hooligans» irreconciliables se unen por unos intereses comunes de «clase».
Estas facciones eran mafias perfectamente organizadas. Tenían entre sus filas, además de los habituales aficionados deportivos que podríamos esperarnos, a matones y asesinos profesionales, que a menudo actuaban siguiendo motivaciones personales.
La revuelta Nika fue un evento mucho más complejo que este tipo de visiones simplistas, ideologizadas y románticas, que convierten lo que fue el saqueo, la rapiña, la violación y destrucción de Constantinopla, es una especie de «revuelta del pueblo».
Se atribuye a Mark Twain la famosa cita sarcástica refiriéndose a la prensa de su época «Nunca dejes que la verdad se interponga en el camino de una buena historia». Como veremos, la verdadera historia de la Revuelta Nika es mucho más interesante que lo que algunos historiadores, medios y blogs, han pretendido hacer de ella. Una mera herramienta para apoyar su propaganda.

«La mayor explosión de violencia en el imperio oriental»
La Revuelta Nika es, sin duda, el motín más importante de todos los ocurridos en el llamado Imperio Bizantino. En palabras de Peter Brown en The World of Late Antiquity, «la mayor explosión de violencia en el Imperio Oriental». [1]
Según Sotiris G. Giatsis de la Universidad de Tesalónica, el «hecho de que la mayoría de los autores modernos no hayan sido capaces de ofrecer una descripción precisa de la Revuelta Nika, es posiblemente debido a la oscura naturaleza de las fuentes y a la inadecuada atención que han puesto en los eventos de aquel día la mayoría de autores modernos (con la excepción de J.B. Bury)».
Giatsis, al igual que Bury, se fijó en que la mayoría de los autores conectaban la revuelta con el papel de los demes. [D] Larry Reedy, autor de The Inadvertent Prevention of Crisis: Justinian, the Nika Riot, and the Crisis of the Third Century, afirmó también como «tradicional», la idea de que la revuelta estuvo originada y sostenida únicamente por el empuje y el liderazgo de las facciones deportivas, aunque Giatsis, considera que existen «muy pocos detalles y a menudos los detalles son contradictorios». [2]
El excesivo protagonismo e influencia que se le ha otorgado tradicionalmente a los demes, es también una de las motivaciones centrales para hacer una revisión de la Revuelta Nika. Si bien los demes jugaban un papel importantísimo en muchas decisiones que afectaban al poder en Constantinopla, resulta más que dudoso creer que los demes por sí solos organizaran y convirtieran unos disturbios deportivos, en la mayor revuelta contra un emperador en sus más de 1000 años de existencia.
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Epílogo
La controversia en torno al grado de participación de Hipatio y sus hermanos continua siendo motivo de discusión y especulaciones. ¿Fueron conspiradores los hijos Anastasio junto con los senadores contra Justiniano desde el principio de la revuelta o se unieron a ella manipulándola en su favor?
Como explica Allan Cameron, lo más probable es que «fueran senadores hostiles a Justiniano quienes decidieron explotar la situación que se deterioraba rápidamente mientras aún había tiempo, y nombrar un nuevo emperador del que se podría esperar que favoreciera sus intereses más que Justiniano». Y es que resulta prácticamente imposible que «fueran los Azules y los Verdes quienes planearan la destitución de Justiniano desde el principio». No tenían poder para planear algo así, por no hablar que eran enemigos acérrimos. Todos los acontecimientos de los días anteriores previos a la revuelta, ocurrieron por «razones puramente egoístas» de los Azules y los Verdes. [60] El grado de participación de los senadores y de los sobrinos de Anastasio y el momento en que deciden convertir la revuelta en una conspiración para derrocar a Justiniano nunca se sabrá con total certeza
El principal argumento favorable a la tesis de que la conspiración se preparó mucho antes del 11 de enero y las primeras carreras es, según Sotiris Giatsis, la declaración del senador Orígenes el sábado 17 por la tarde que recogió Procopio: «La situación que está sobre nosotros debe resolverse de cualquier manera, excepto con la guerra. Ahora se acepta que la guerra y el poder real son las mayores cosas del mundo». [61]
En general, los cronistas menospreciaron la personalidad de Hipatio como es el caso del autor del Cronicón pascual, que lo califica como el «Rey de las calles», [62], lo que puede hacer ver que Hipatio no tuviera ni el poder, ni el carisma para organizar una conspiración de esta magnitud desde el principio. Además, tal y como se expuso, los demes antes de «proclamar» emperador a Hipatio, habían ido a casa de su hermano Probo al que no encontraron. Juan Malalas, también menosprecia la personalidad de Hipatio, describiéndolo con unos adjetivos que hoy se podrían traducir como «títere» o «marioneta», en cuyo caso, sería la marioneta de los senadores. [63] Por último, Alexander Vasiliev considera la tesis del motín de la plebe provocado por Hipatio y sus hermanos. [64]
Lo que está claro es que la revuelta Nika no fue un caso de revolución por la «justicia social» promovida de forma espontánea por el pueblo, ni una revuelta de «hooligans», tal y como se apuntó al comienzo, una idea utilizada a menudo en la cultura popular para idealizar unos hechos, de forma que la (probable) realidad no estropee una buena historia.
FUENTES
- [1] Peter Brown. The World of Late Antiquity, London: W.W. Norton & Company, 1989, 150.
The Inadvertent Prevention of Crisis: Justinian, the Nika Riot, and the Crisis of the Third Century. Larry Reedy. https://www.academia.edu/2438047/The_Inadvertent_Prevention_of_Crisis_Justinian_the_Nika_Riot_and_the_Crisis_of_the_Third_Century.
The Massacre in the Riot of Nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 AD. Sotiris g. Giatsis. Universidad de Tesalónica. 07 Mar 2007. Pag. 142 / 143. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09523369508713914.
https://www.scribd.com/document/402089894/GIATSIS-S-G-the-Massacre-in-the-Riot-of-Nika-in-the-Great-Hippodrome-of-Constantinople-in-532-Ad - [2] The Inadvertent Prevention of Crisis: Justinian, the Nika Riot, and the Crisis of the Third Century. Larry Reedy. https://www.academia.edu/2438047/The_Inadvertent_Prevention_of_Crisis_Justinian_the_Nika_Riot_and_the_Crisis_of_the_Third_Century
- [3] Creadores de imperios (XI) | Justiniano el Grande · La March. https://youtu.be/GAU_TnF7BsA?t=1400
- [4] Sátiras. Juvenal. Biblioteca Clásica Gredos, Pag. 370.
The Massacre in the Riot of Nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 AD. Sotiris g. Giatsis. pag. 141, 142,-152. Universidad de Tesalónica. 07 Mar 2007. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09523369508713914
https://www.scribd.com/document/402089894/GIATSIS-S-G-the-Massacre-in-the-Riot-of-Nika-in-the-Great-Hippodrome-of-Constantinople-in-532-Ad
The Circus Parties in Byzantium. Francis Dvornik. https://archive.org/details/dvornik-1946-circus-parties-byzantium
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pp. 102, 103, 169-74, 172, 180, 274-5, 281, 293.
La gladiature en Occident des origines à la mort de Domitien. Georges Ville. https://www.persee.fr/doc/befar_0257-4101_1981_mon_245_1
Byzantium: The Empire of the New Rome Tapa blanda. Cyril Mango. pp. 80-1.
Byzantium in the Seventh Century, I 602-634 (Amsterdam, 1968), pp. 8-11, 263.
Byzantine Civilization. Byzantine Civilization. Steven Runciman. (London, 1975), p. 184, 192, 293.
Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas. (Bonn, 1831), pp. 412, 418, 491
The History of Theophylact Simocatta. Theophylact Simocatta. p. 297. https://archive.org/details/theophylact-simocatta-whitby-1986/Theophylact_Simocatta_Whitby_1986/page/100/mode/2up
Porphyrius the Charioteer (London, 1973), pp. 240-43 (Anastasius’ case)
Byzantine Game. Anthony Bryer. p. 453
History of the Byzantine State. G. Ostrogorsky. Oxford, 1968, pp. 66, 67, 72-7, 84-5
[5] De spectaculis 9.5. Tertuliano. - [6] Textos latinos sobre los juegos del circo Prof. Fernando Lillo Redonet. https://es.scribd.com/doc/101408359/Circus-Maximus
- [7] Sátiras. Traducción, estudio introductorio y notas de Bartolomé Segura Ramos. Sátira VI, pag.74. https://josefranciscoescribanomaenza.files.wordpress.com/2016/03/aquc3ad9.pdf
- [8] A Companion to Byzantium. Liz James. Pag. 139. https://tinyurl.com/yyluhsxk
- [9] Símbolos del poder en el hipódromo de Constantinopla. Juan Antonio Jiménez Sánchez. Pag. 114. https://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/32747/1/560208.pdf
- [10] Historia de las guerras. Guerra persa I y II. Procopio de Cesarea. Pag. 141. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
- [11] De Bellis. Procopio. Procopius. History of the wars,. Books I and II. [4-8] XXIV. London. William heinemann ltd. Cambridge, Massachusetts. Harvard University Press. https://www.gutenberg.org/files/16764/16764-h/16764-h.htm
- [12] The massacre in the riot of nika in the great hippodrome of constantinople in 532 ad. Sotiris G. Giatsis. Pag. 141-152. Universidad de Tesalónica. 07 Mar 2007. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09523369508713914
Les AKTA, Byzantion, 43 (1973), 84-107.
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Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), p. 162, pp. 169-74, p. 293. https://archive.org/details/cameron-1976-emperors-circus-factions
Byzantine Civilization. S. Runciman. (London, 1975), 184, 192
Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Ioannis Malalas. Ed. I. Dindorf. (Bonn, 1831), pp. 412, 418, 491.
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Justinian and the Nike riots. Sam Vancea, Dickson College. 2008. Consultado el 5 de marzo de 2012 - [14] Constantinopla. Isaac Asimov. pags. 30, 31, 32
- [15] La gran carrera romana: 1. El espectáculo romano. https://www.documaniatv.com/historia/la-gran-carrera-romana-1-el-espectaculo-romano-video_a10a42ec1.html
La gran carrera romana: 2- Carreras de carros en el circo. https://www.documaniatv.com/historia/la-gran-carrera-romana-2-carreras-de-carros-en-el-circo-video_ea7ab694d.html - [16] Crueldad y civilización. Los juegos romanos. Roland Auguet. http://www.librosmaravillosos.com/losjuegosromanos/index.html
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- [18] Historia secreta. Procopio de Cesarea. Pag. 14. http://hum.unne.edu.ar/academica/departamentos/historia/catedras/hist_medi/documentos/bizancio/histsecr.pdf
Historia secreta. Procopio de Cesarea. Nora Dottori. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1970, pp. 6-29 - [19] Creadores de imperios (XI). Justiniano el Grande. La March Fundación Juan March. https://youtu.be/GAU_TnF7BsA?t=1345
- [20] The account of the Nika riots as evidence for sixth-century Constantinopolitan topography. Nigel Westbrook. Journal of the Australian Early Medieval Association, vol. 7, 2011, p. 33+. Literature Resource Center, Accessed 19 Nov. 2019. pag. 38. https://www.academia.edu/24836774/The_account_of_the_nika_riots_as_evidence_for_sixth-century_constantinopolitan_topography
- [21] Chronographia. Malalas, pág. 474, De Ceremoniis.Aulae Byzantin. Constantino VII Porphyrogenetus, (París, 1939), págs. 114, 118 y pág. 144].
- [22] The Later Roman Empire. J. B. Bury. pag. 118, 120.
- [23] The Later Roman Empire. J.B Bury, The Nika, pag. 115, 118. (London, 1923), p. 39ff
- [24] Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. I, pp. 429-30. Thessaloniki, 1978.
- [25] Lives of the Caesars. Anthony A. Barrett. pag. 293-294. https://www.perlego.com/book/2770691/lives-of-the-caesars
- [26] The Later Roman Empire. J.B Bury, The Nika. p. 118]
- [27] Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pp. 322-29. https://archive.org/details/cameron-1976-emperors-circus-factions
The Later Roman Empire. J.B Bury. pag. 106, 118. (London, 1923), p. 39ff
Byzantine History. Volume I. Aikaterine Christophilopoulou. (1993). p. 267 n.3 - [28] Chronographia. Teófanes el Confesor. pag. 181-2-3.
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pag. 319, 321. - [29] Historia de las guerras. Procopio de Cesarea. Libros I. pag. 24.7
Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas, p. 474. https://archive.org/details/bub_gb_Wudk4vxN6rAC
The Later Roman Empire. J. B. Bury. pag. pp. 118-19
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976). p. 278 - [30] Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas, p. 474. https://archive.org/details/bub_gb_Wudk4vxN6rAC
The Later Roman Empire. J.B Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html - [31] Chronographia. Ioannis . Malalas, 18.71. (Thurn, Ioannis Malalae, 474). https://archive.org/details/bub_gb_Wudk4vxN6rAC
The account of the Nika riots as evidence for sixth-century Constantinopolitan topography. Nigel Westbrook. Journal of the Australian Early Medieval Association, vol. 7, 2011, p. 33. Literature Resource Center, Accessed 19 Nov. 2019. pag. 35. https://www.academia.edu/24836774/The_account_of_the_nika_riots_as_evidence_for_sixth-century_constantinopolitan_topography - [32] Procopio de Cesarea. Los edificios. Miguel Periago Lorente. Pag. 16. https://www.academia.edu/35899768/Procopio_de_Cesarea._Los_edificios
- [33] Chronographia. Theophanes. pp. 184-6
The Later Roman Empire. J.B Bury. pag. pp. 118-19. - [34] De Magistratibus reipublicae Romanae. Juan Lido. III.62 ad.
History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#note101 - [35] Cronicón pascual.
Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas, p. 474. https://archive.org/details/bub_gb_Wudk4vxN6rAC
History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#note101 - [36] Historia de las guerras. Guerra persa I y II. Procopio de Cesarea. 1.24.11-21. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas, pp. 474-5. https://archive.org/details/bub_gb_Wudk4vxN6rAC
History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. p. 119 - [37] History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. p. 119
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pag. 319, 321.
Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. I, pp. 429-30. Thessaloniki, 1978. - [38] Cronicón pascual. pag. 622
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pag. p. 279
Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. I, pag. 431 . Thessaloniki, 1978. - [39] History of the Later Roman Empire (1923/1958). J. B. Bury (Dover). https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/
- [40] Juan Zonaras. XIV.6.14
History of the Later Roman Empire (1923/1958). J. B. Bury (Dover). https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#note105 - [41] The account of the Nika riots as evidence for sixth-century Constantinopolitan topography. Nigel Westbrook. Journal of the Australian Early Medieval Association, vol. 7, 2011, p. 33. Literature Resource Center, Accessed 19 Nov. 2019. pag. 38. https://www.academia.edu/24836774/The_account_of_the_nika_riots_as_evidence_for_sixth-century_constantinopolitan_topography
- [42] Cronicón pascual. pags. 622-3
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pag. 279
Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. I, pag. 431. Thessaloniki, 1978.
The Massacre in the Riot of Nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 AD. Sotiris g. Giatsis. pag. 141-152. Universidad de Tesalónica. 07 Mar 2007. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09523369508713914 - [43] History of the Later Roman Empire (1923/1958). J. B. Bury (Dover). pag. 119
- [44] History of the Later Roman Empire (1923/1958). J. B. Bury (Dover). pag. 116‑117
- [45] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. I. 24.19. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
Cronicón pascual. pag. 624
History of the Later Roman Empire (1923/1958). J. B. Bury (Dover). pag. 119
La crónica siríaca. Zacarías de Mitilene. https://archive.org/details/cu31924027994726
Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pag. p. 279
Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. Historia, I, p. 432. Thessaloniki, 1978. - [46] History of the Later Roman Empire by J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#note120
- [47] Cronicón pascual. pag. 623
- [48] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. 1.24.42 y 24.44. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
Chronographia. Teófanes el Confesor. pag. 185 - [49] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. Libro I. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html - [50] Cronicón pascual.
History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#ref113 - [51] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
History of the Later Roman Empire by J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#ref113 - [52] Cronicón pascual. pag. 624.
Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. Historia, I, p. 432. Thessaloniki, 1978 - [53] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. Tomo I. 24.42. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
- [54] Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas, l. 476.
- [55] History of the Later Roman Empire by J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#ref120
- [56] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
Según Juan Malalas (476), fue Belisario quien arrestó a los dos hermanos. - [57] History of the Later Roman Empire. J. B. Bury. https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#ref122
Según Juan Malalas, los sobrinos de Anastasio afirmaron que habían reunido deliberadamente a la multitud en el Hipódromo para facilitar la represión del levantamiento. Justiniano replicó irónicamente: «Si tuviste tanta influencia sobre los insurgentes, ¿por qué no les impediste que incendiaran la ciudad?»
[58] The Emperor Justinian and the Byzantine Empire. James Allan Evans. pag. 137]
History of the Later Roman Empire by J. B. Bury. History (1923). https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/secondary/BURLAT/15B*.html#note120
The History of the Decline and Fall of the Roman Empire 2, ed. E. Gibbon.
History of the Later Roman Empire. J. Bury (London, 1925), p. 241
The Byzantine Empire.. J.M. Hussey (Cambridge, 1966), VI.1, pp. 12, 23-5
Naissance d’une Capital. Constantinopleet ses Institutions de 330 a 451. G. Dagron. (Paris, 1974), p.168.
- [59] The Emperor-Justinian and the Byzantine Empire. James Allan Evans. pag. 137
- [60] Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron (London, 1976), pags. p. 279-280
- [61] Historia de las guerras. Guerra persa Procopio de Cesarea. I. 24.26. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
El autor del Cronicón pascual (pag. 623) afirma que la aparición de Justiniano en el Kathisma tuvo lugar el día anterior al sábado 17.
Historia Byzantinou Kratous. J. Karagiannopoulosa. Historia, I, p. 431. Thessaloniki, 1978. - [62] Cronicón pascual. p. 627
- [63] Chronographia, Corpus Scriptorum Historiae Byzantinae. Juan Malalas, l. 475.
- [64] History of the Byzantine Empire, 324–1453. Volume I. Alexander A. Vasiliev.
ANEXO
- [A] Idus.
En el calendario romano, los idus eran uno de los tres puntos de división dentro de cada mes.
La palabra «idus» (en latín, idus) se deriva de la palabra etrusca «iduare», que significa «dividir». Por lo tanto, los idus marcaban la mitad del mes lunar.
El calendario romano estaba dividido en varias partes clave: Kalendas (Kalendae), el primer día de cada mes, Nonas (Nonae), generalmente el 5 o el 7 del mes, dependiendo de la duración del mes, e Idus (Idus), aproximadamente en la mitad del mes, el 13 o el 15 del mes, dependiendo también de la duración del mes.
Los idus caían el día 15 en marzo, mayo, julio y octubre, y el día 13 en los demás meses. Estos días eran marcadores importantes dentro del ciclo lunar y tenían relevancia religiosa y administrativa en la antigua Roma.
Los idus tenían una importancia religiosa y administrativa, religiosa porque eran días sagrados dedicados a Júpiter, el dios principal del panteón romano. Se celebraban con sacrificios y otras ceremonias religiosas. Administrativa porque marcaban fechas importantes para la recaudación de deudas y otros asuntos legales. En la administración romana, estos días eran cruciales para la organización y la gestión de actividades tanto públicas como privadas.
La percepción de los idus, especialmente los Idus de Marzo, como días de peligro y traición, se ha cimentado principalmente debido al asesinato de Julio César, y a la obra de William Shakespeare, Julio César, escrita en 1599, donde popularizó la frase «Beware the Ides of March» (Cuídate de los Idus de Marzo). Esta frase se ha convertido en sinónimo de advertencia sobre peligros inminentes y traiciones.
Se cree, aunque existe debate, que la Revuelta Nika se inició el 11 de enero.
Imperio bizantino.
Hablar de «imperio bizantino», hay que remarcar los «bizantinos» nunca se llamaron así mismos como tal. «Imperio bizantino» fue el nombre que le dieron los historiadores del siglo XVIII para diferenciarlo del imperio romano clásico, que desaparece con la caída de Roma en el 473.
El «imperio bizantino» en realidad seguía siendo el imperio romano, tal y como lo consideran muchos historiadores, pero se identifica de esta forma, como se ha indicado, para diferenciar ambos periodos. Pero es importante remarcar, que los «bizantinos» se consideraban «romanos» en su sentido histórico y cultural. - [B] Nika. En griego, a la palabra nika, niké, se le pueden dar varios significados, «victora, conquista, gana».
- [C] Tergiversación o simplificación de la Revuelta Nika como una revuelta «espontánea» llevada a cabo por «hooligan».
Internet está plagado de artículos (especialmente en inglés) en los que ya sea para atraer al lector o por darle una orientación política y popular, utilizan la palabra «hooligan» para referirse a los espectadores de los diferentes equipos qué protagonizaron la revuelta (Acontece que no es poco | Los hooligans de Bizancio, Revuelta Niká. https://educahistoria.com/acontece-que-no-es-poco-los-hooligans-de-bizancio-revuelta-nika/. Los hooligans bizantinos. https://test.serpucga.webs.upv.es/las-revueltas-de-nika/).
Según Sotiris G. Giatsis, los demes del período Nika no constituían toda la población «como pensaban los historiadores marxistas. Los demos eran un sector de la población que eran miembros de las asociaciones del Hipódromo y tenían, como los clubes deportivos actuales, entre ellos algunos jóvenes seguidores, a quienes Procopio llamaba ‘stasiotes’ y Alan Cameron ‘hooligans’».
[Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron. London, 1976. p. 11. https://archive.org/details/cameron-1976-emperors-circus-factions. pp. 14,75,235,262, 271,276, 310]
Y es que según Giatsis «Todos los disturbios ocurridos en la época bizantina temprana han sido juzgados por los estudiosos modernos como acontecimientos revolucionarios o como vandalismo. En resumen, los historiadores marxistas consideraron los disturbios en los hipódromos como intentos revolucionarios realizados por el pueblo oprimido contra el estado autocrático de Bizancio».
[History of the Byzantine Empire. Alexander A. Vasiliev. pp. 167-212. https://archive.org/details/vasiliev-1952-hbe
«If distinguishes the riots in four basic categories: economic, political, religious and hooliganism. Riots, according to Cameron, usually took place in the hippodromes during the first three centuries, especially in the years 342, 355, 390,431, 445,473,476, 491, 493, 496, 498, 499, 500, 501, 507, 508, 510, 512, 514, 520, 532, 548, 556, 602-610».
[Circus Factions: Blues and Greens at Rome and Byzantium. Allan Cameron. London, 1976]
[The massacre in the riot of nika in the great hippodrome of Constantinople in 532 ad. Sotiris G. Giatsis. University of Thessaloniki. pag. 143. https://es.scribd.com/document/402089894/GIATSIS-S-G-the-Massacre-in-the-Riot-of-Nika-in-the-Great-Hippodrome-of-Constantinople-in-532-Ad?doc_id=402089894&download=true&order=638191575] - [D] Demes.
Del griego, demos (pueblo), facción. Es el nombre con el que se designa generalmente a las facciones del Circo Máximo o del Hipoódromo. Estas facciones representaban a los colegios populares en los que participaban activamente aficionados de un determinado equipo. Procopio también los nombra como Meros.
[Procopio de Cesarea. Historia de las guerras. Guerra persa I y II. Pag. 141. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf]
Según Sotiris Giatis los demes eran una parte de la población que pertenecían a las asociaciones que existían en torno a los juegos y espectáculos y su organización en el Hipódromo, unos grupos que podrían ser comparados como los clubes deportivos actuales. Y entre ellos, sus seguidores fueron descritos por Procopio como stasiotes.
El estudio de los demes (hoy llamados facciones) ha creado muchos problemas para eruditos e historiadores que han estudiado la Revuelta Nika. A principios de la década de 1970, Alan Cameron distinguió las características y el papel de los distintos grupos (demes, stasiotes, etc.), y que «ninguno de los eruditos modernos se dio cuenta de que Procopio, el gran bizantino historiador, describió y nombró a las facciones como «demes» en La Historia de las Guerras (¿escrito en 534?) y como «stasiotes» en Anecdota (¿escrito en 550?). Este último, según para Procopio, constituían una pequeña minoría de los demos, como los hooligans modernos (una opinión que fue apoyada por primera vez por A. Cameron). ¿Por qué Procopio en Anecdota intentó ¿Separar los demos en dos grupos: los «buenos» y los «malos»? ¿Tenía quizás quince años? años después de la masacre de Nika, quieren poner el anatema por la masacre ¿Sobre Justiniano I y una minoría como los Stasiotes (hooligans)? Esta hipótesis es apoyado por la sugerencia de que, como los demes se habían recuperado del gran trauma de Después de la masacre, a Procopio le resultó bastante difícil acusar a una mayoría como los demes. Quizás el gran número de víctimas hizo que Procopio se mostrara escéptico y, cuando escribió, por alguna razón personal, tenía prejuicios contra Justiniano. A los historiadores y cronistas bizantinos les resultó difícil ver los hechos objetivamente, y también utilizar terminología apropiada y describir adecuadamente los eventos. Este punto es ilustrado por el texto de la Historia de las guerras de Procopio: «Al mismo tiempo estalló inesperadamente una insurrección en Bizancio entre la población y, contrariamente a lo esperado, resultó ser un asunto muy serio, y terminó en gran daño al pueblo y al Senado, como el siguiente relato mostrará. En cada ciudad la población ha estado dividida durante mucho tiempo en las facciones Azul y Verde; pero en tiempos relativamente recientes ha que eso ocurra, por el bien de estos nombres y de los asientos que las facciones rivales ocupan viendo los juegos, gastan su dinero y abandonan sus cuerpos a las más crueles torturas, y ni siquiera consideran indigno morir de la forma más vergonzosa…»».
Una de las cosas que no debemos perder de vista sobre los demes, es que según el relato de Procopio, en la primera parte del texto utiliza la palabra deme para referirse a personas, espectadores y facciones. Según Sotiris G. Giatsis, Procopio «tiene una visión distorsionada de lo que realmente eran los demes en este período. En su Anecdota, además de la conclusión de las primeras líneas (dada en el texto anterior), da aún otro significado a los demos:» […] Pero no todos los Azules vieron aptos para seguir la voluntad de este hombre, sólo aquellos que tuvieran la oportunidad de ser militantes». El ‘hombre’ era Justiniano I y los ‘militantes’ eran los stasiotes, para Alan Cameron «hooligans».
En el siguiente extracto, Procopio distingue claramente el papel de ‘sus’ stasiotes: «Y sin embargo, incluso estos, a medida que el mal se desarrolló, parecían ser los hombres más templados del mundo; porque sus pecados no alcanzaban su licencia para cometerlos ellos…«».
[The massacre in the riot of nika in the great hippodrome of Constantinople in 532 ad. Sotiris G. Giatsis. University of Thessaloniki. pag. 142, 143. https://es.scribd.com/document/402089894/GIATSIS-S-G-the-Massacre-in-the-Riot-of-Nika-in-the-Great-Hippodrome-of-Constantinople-in-532-Ad?doc_id=402089894&download=true&order=638191575]
Para más información sobre los demes, Circus Factions de Alan Cameron es el mejor libro sobre cómo funcionaban las facciones o demes. Por otro lado, Social Conflict in the Age of Justinian de Peter Bell, cubre de forma mucho más específica el aspecto sociológico en el imperio romano de oriente. - [E] El culto al deporte en la antigua Grecia.
Los orígenes de los espectáculos deportivos y los primeros juegos organizados están en gran parte envueltos en misterio. En Creta se han encontrado registros arqueológicos del segundo milenio antes de Cristo que demuestran la importancia de los eventos deportivos entre la población. Entre estos, probablemente los más populares fueron el «salto del toro», el boxeo y las carreras.
Los griegos de la Hélade llevaron la organización y seguimiento de los espectáculos deportivos a otro nivel. Los primeros grandes juegos organizados fueron las Olimpiadas, que alcanzaron su apogeo entre los siglos V y VI a.C, aunque ya tenían gran seguimiento e interés desde el año 776 a.C en el santuario de Olimpia.
Además de las Olimpiadas, en Grecia se celebraron otros juegos importantes como los Juegos Píticos, los Juegos Nemeos y los Juegos Ístmicos.
Según la crónica de Paros, las cronologías de estos juegos son: Panateneas (1505/4 a.C.), Juegos de Eleusis (entre 1324/3 y 1308/7 a.C.), Juegos Ístmicos (1259/8 a.C.), Juegos Nemeos (1251 a.C.) y Juegos Panjonios (1086/5 a.C.).
Inicialmente, los premios para los ganadores consistían en una corona de laurel para el primer clasificado, y una palma de olivo para el segundo. Sin embargo, los atletas más destacados recibían recompensas vitalicias en sus pueblos de origen, donde eran agasajados con esclavos, caballos, mulos, bueyes, artesanías de bronce, cerámicas, tazas de plata, vestidos, armas, y lo más importante, fama eterna en su comunidad. Además, recibían otros grandes privilegios como una pensión alimenticia de por vida, exención de cargos y funciones civiles, el derecho a presidir juegos públicos, e incluso a combatir al lado del rey.
Los juegos comenzaron a perder importancia entre la población griega, tras la victoria romana sobre la Liga Aquea en la batalla de Corinto en el año 146 a.C. Grecia cayó bajo la dominación de Roma, lo cual se ha visto generalmente como una influencia en la decadencia de los juegos. Varios siglos más tarde, el emperador Constantino el Grande prohibió los combates de gladiadores en el año 325, y fueron eliminados completamente por el emperador Honorio en el 404. Teodosio I decretó la prohibición de todos los cultos y prácticas paganas, incluidos los Juegos Olímpicos en el año 393 d.C. Ciertos deportes sobrevivieron debido a su popularidad, y porque servían como distracción.
Es importante señalar que la decadencia de los juegos no se debió únicamente a la influencia cristiana. En la Nueva Roma, a las luchas de gladiadores le sucedieron las carreras de caballos.
[Crónica de Paros. http://www.hs-augsburg.de/~harsch/graeca/Chronologia/S_ante03/MarmorParium/mar_pari.html]
[G. Vil,. ‘Les Jeux de Gladiateurs Dans L’Empire Chrétien’, MéIanges D’Arch. et Histoire, LXXII (1960), 232-5]
[Circus Pactions: Blues and Greens at Rome and Byzantiunz. A. Cameron. London. 1976, pp. 271-96.
Crueliy and Civilization. The Roman Gamas. R. Auguet. London, 1972. pp. 17-31, 81ff; K. Hopkins, Death and Rene•al, vol.2 (Cambridge, 1983), pp. 1-27] - [F] Hipódromo y Ludi.
La construcción del Hipódromo fue un proyecto del emperador Constantino en el siglo IV. Roma construyó en tiempos de Julio César su propio hipódromo, conocido como Circo Máximo. Este complejo era ya por entonces una estructura de enormes proporciones, con 621 metros de longitud por 118 de anchura. «Después de Domiciano había 250.000 asientos en el Circo, que más tarde llegaría a 385.000. Competían cuatro equipos en el Circo, que se distinguían por sus colores: azul, blanco, rojo y verde. Este último (prasina factio) parece que era el equipo de la plebe». [Sátiras. Juvenal. Biblioteca Clásica Gredos. pag. 152].https://josefranciscoescribanomaenza.files.wordpress.com/2016/03/aquc3ad9.pdf
El Hipódromo tenía 450 metros de largo por 130 de ancho y una capacidad de hasta 100.000 personas según The Emperor Justinian and the Byzantine Empire de James Allan Evans.
Al igual que el Coliseo o el Circo Máximo, el hipódromo estaba abierto a toda la plebe. El Hipódromo también era el lugar donde el emperador se reunía con la plebe, donde se realizaban todo tipo de ceremonias, y otros juegos, así como coronaciones y las celebraciones de las victorias más gloriosas. De hecho, el Circo Máximo y las ceremonias que en él también se realizaban, sirvieron como modelo de las realizadas en el Hipódromo.
El Hipódromo también era un recinto de protesta, un lugar donde se expresaba los conflictos sociales, políticos y religiosos, donde la plebe manifestaba sus reivindicaciones.
[Los publicistas medievales y la formación de la tradición política de occidente. Estudio histórico sobre la recepción de la ciencia jurídica y su impacto en las ideas políticas https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/4/1764/2.pdf. Pag. 112.
Las ciudades en la antigüedad mediterránea (X) | Bizancio/Constantinopla/Estambul · La March. https://youtu.be/Y3AzOWI85b4?t=2582]
Ludi.
Los ludi circenses eran los juegos públicos. Ludus tiene diversas acepciones en latín. «juego», «deporte», «diversión» o «entrenamiento».
Su plural es utilizado para «juegos» en sentido análogo al de las fiestas griegas de juegos, como los Juegos Panhelénicos. El erudito hispanorromano de la antigüedad tardía, Isidoro de Sevilla, clasificaba las formas de ludus como gymnicus («atléticos»), circensis («celebrados en el circo», principalmente las carreras de carros), gladiatorius («gladiadores») y scaenicus («teatrales»).
[Isidoro de Sevilla, Etimologías 18.16.3.].
Eran acontecimientos financiados a menudo por el propio emperador y el Estado con el objeto de entretener al pueblo romano y para que los emperadores se ganaran el favor de la plebe. Los ludi se celebraban a menudo como parte de los festejos de ciertas fiestas religiosas, como eran los Juegos Megalesios celebrados en honor de Cibeles. Aunque los ludi más importantes y conocidos eran las carreras de carros en el circo (ludi circenses) y las luchas de gladiadores, tales eventos eran acompañados de otros ludi considerados menores como las exhibiciones de animales exóticos y salvajes con simulacros de caza (venationes), ejecución de condenados, representaciones teatrales o de antiguas batallas, etc. La importancia que adquirieron los ludi queda patente en el incremento y frecuencia con que estos se fueron produciendo en el transcurrir del imperio romano. A mediados del siglo IV a. C., los juegos públicos se celebraban durante un solo día al año. Cuando la República tocó a su fin en el 27 a.C, Roma ya contaba con 17 eventos deportivos. Durante la época imperial, los ludi no dejaron de crecer llegando a los 135 días de eventos a finales del siglo II bajo la dinastía Antonina, el periodo de máximo esplendor de los ludi. - [G] Bigas y cuadrigas.
Las carreras de carros (bigas o cuadrigas, dependiendo si tenían 2 o 4 caballos). «Los carros podían estar tirados por cuatro caballos, cuadrigas o por dos, bigas».
Había carreras en las que podían llegar a participar, seis, ocho e incluso 10 caballos por carro
[Sátiras. Traducción, estudio introductorio y notas de Bartolomé Segura Ramos. Sátira VI, pag.74. https://josefranciscoescribanomaenza.files.wordpress.com/2016/03/aquc3ad9.pdf.Daryus Aria. Imperio Romano. Circus maximus. Curiositystream] - [H] La Guerra Ibérica (527 – 531).
El escenario era la frontera oriental del imperio y enfrentaba a los bizantinos con los persas sasánidas.
Los íberos, apoyados indirectamente por los bizantinos, se levantaron contra los persas en el 524-5. La revuelta fue rápidamente sofocada.
Los persas consiguieron capturar dos importantes fuertes, Scanda y Sarapanis, en Lazica, pero no consiguieron avances.
Los bizantinos lanzaron una campaña que, tras unos reveses iniciales, avanzó infligiendo dos importantes derrotas a los persas en 530 (Dara y Satala). Estas victorias les proporcionaron a los bizantinos dos fuertes fronterizos (Bolum y Pharangium en Persarmenia), No obstante, un año después serían derrotados en Callinicum.
La Guerra Ibérica fue una campaña muy larga en la que apenas había cambios significativos en los frentes. Se daban ciclos de treguas, ofertas de paz y negociaciones que terminaban reiniciando la guerra.
[Historia de las guerras (lat. De bellis; gr. Polemon). Procopio de Cesarea., 1.22.17.. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-2276-4. https://en.wikipedia.org/wiki/Perpetual_Peace_(532)#/media/File:Roman-Persian_Frontier_in_Late_Antiquity.svg. Desperta Ferro. Justiniano I el Grande.nº 18] - [I] Cosroes I.
Nacido el 501, reinó entre el 531 al 579. Conocido como Anosharvan (De espíritu inmortal), fue uno de los mayores y más importantes reyes persas.
Su reinado fue un periodo de especial gloria para Persia en el que implementó una amplia reforma del imperio.
[Justinian and the Later Roman Empire. John W. Barker, John Wesley Barker. Pag. 118.] https://tinyurl.com/tpcbhmq - [J] Paz Perpétua.
En Historia Secreta, Procopio señala el verano del año 532 como la fecha en que se firma la Paz Perpétua o Paz Eterna entre el Imperio romano oriental (bizantino) y la Persia sasánida.
Justiniano consideró que no podía ganar la guerra al gigantesco imperio persa, y que sería una pérdida de recursos y dinero continuar la guerra. Consideraba que otros territorios resultaban más prometedores para la expansión, como Europa o el Mediterráneo.
La paz le resultó especialmente cara debido a las exigencias persas. Justiniano se comprometió a pagar la colosal cantidad de 110 centenarios (11,000 libras / 5000 kilos) de oro, así como a devolver las fortalezas que habían tomado los bizantinos.
[Historia de las guerras. I-22. 16-19. Procopio]
A los rebeldes ibéricos exiliados se les permitió regresar a sus hogares sin ser molestados, mientras que algunos optaron por quedarse en territorio bizantino. En el tratado, ambos gobernantes se reconocieron como iguales y acordaron prestarse asistencia mutua. Los años siguientes estuvieron marcados por un ambiente de entendimiento y cooperación. No obstante, cuando Cosroes I advirtió que Justiniano estaba enfocando sus esfuerzos militares en la reconquista contra los vándalos en el norte de África y en Italia contra los ostrogodos, las defensas del Oriente quedaron desprotegidas. Esta circunstancia permitió a los persas reiniciar una nueva guerra en el verano de 540.
[History of monetary systems. A.D. Mar. Pag.29. https://tinyurl.com/ujxyknh
The Roman Eastern Frontier and the Persian Wars (Part II, 363–630 AD). pp. 82–96. Geoffrey Greatrex Samuel N. C. Lieu, (2002).
The Cambridge Companion to the Age of Justinian. Michael Maas. p. 488. (2005). Cambridge, United Kingdom: Cambridge University Press.
Justinian and the Later Roman Empire. John W. Barker, John Wesley Barker. Pag. 118. https://tinyurl.com/tpcbhmq
Procopio_de_Cesarea – Historia de las guerra – Guerra persa I y II. Pag. 30. https://es.scribd.com/document/338972173/]
[K] Lázica.
La Lázica era una región al oeste de la actual Georgia donde se encontraba la Cólquida, llamada así por los griegos. La Cólquida o Kolchis (de khalkos, cobre) fue un antiguo reino que se unió al reino de Iberia o Kartli en el sur. Bizantinos y persas combatían por él desde el 526.
El término «Cólquida» se creó para identificar a las antiguas tribus que se asentaron en la costa oriental del mar Negro donde tuvieron un gran protagonismo ya hacia el II milenio a. C.
Los griegos llamaban a esa región La Cólquida porque en la mitología griega era el reino de Eetes (o Aetes) y su hija Medea. Era el destino de Jason y los argonautas, tierra de las amazonas y del vellocino de oro.
Medea era una hechicera famosa y nieta del dios Helios. Es conocida por su papel en el mito de Jasón y los argonautas. Tras varios eventos trágicos, Medea se separó de Jasón y se trasladó a Atenas, donde se casó con el rey Egeo.
Teseo era hijo de Egeo. Aunque criado lejos de Atenas, llegó a la ciudad para reclamar su derecho al trono. Medea, temiendo perder su posición de poder, trató de deshacerse de Teseo.
Medea reconoció a Teseo y, temiendo que reclamara el trono, convenció a Egeo de que Teseo era una amenaza.
Medea preparó una copa de vino envenenado para Teseo. Sin embargo, en el último momento, Egeo reconoció a su hijo al ver la espada que él mismo había dejado para Teseo como señal de reconocimiento. Egeo impidió que Teseo bebiera el veneno.
Tras el fracaso del plan, Medea fue exiliada de Atenas. Ella y su hijo Medo, quien se cree era fruto de su relación con Egeo o Jasón, partieron al exilio.
Se dice que Medo se estableció en una región que luego se conocería como Media, en la antigua Persia. Allí, Medo fundó un nuevo reino.
Con el tiempo, el territorio que Medo gobernó se consolidó como un reino poderoso. La región de Media se convirtió en una entidad significativa en el antiguo Oriente Próximo.
Es por ello que también que las guerras y campañas que enfrentaron durante décadas a persas y griegos se conocieron como «Guerras Médicas». - [L] El Tesoro bizantino resentido.
Desde el reinado del emperador Constantino el Grande, el Imperio había utilizado monedas de oro estandarizadas con un peso específico. Sin embargo, para financiar los enormes proyectos de construcción en Constantinopla, la cantidad de oro en las monedas se redujo, lo que condujo a una inflación.
No parece que los problemas económicos bizantinos se debieran únicamente al tributo anual del tratado de Paz Perpetua, sino que ya existían debido a la devaluación de la moneda. Este cambio monetario fue «evidencia de la inestabilidad fiscal por parte del estado romano oriental», ya que mostraba el intento gubernamental de cubrir el déficit de ingresos, déficit que sería agravado posteriormente por la peste de Justiniano (541-542 d.C.).
Justiniano no solo gravó a la plebe con nuevos impuestos y se apropió de los bienes de los muertos para equilibrar el tesoro imperial, sino que también confiscó propiedades de la alta sociedad bizantina con el objetivo de evitar el colapso económico. Procopio comentó con amargura: «De la incautación forzosa de bienes y el asesinato de sus súbditos nunca podría tener suficiente: cuando había saqueado innumerables casas de gente rica estaba constantemente en busca de otras, derrochando de inmediato en tribus extranjeras u otros, o en esquemas de construcción locos, todo lo que había acumulado en saqueos anteriores». [Procopio. Historia Secreta. pag. 94]
Incluso personajes ilustres como el general Belisario no se libraron de estas confiscaciones. [John W. Barker. Justinian and the Later Roman Empire, (Madison, Wisconsin: The University of Wisconsin Press, 1966), 200].
Justiniano utilizó esta forma de incautación de manera intermitente desde la revuelta de Nika, permitiendo que el tesoro imperial permaneciera fiscalmente solvente tras la crisis.
[The Inadvertent Prevention of Crisis: Justinian, the Nika Riot, and the Crisis of the Third Century. Larry Reedy. https://www.academia.edu/2438047/The_Inadvertent_Prevention_of_Crisis_Justinian_the_Nika_Riot_and_the_Crisis_of_the_Third_Century] - [M] Renovatio imperii.
El Renovatio Imperii de Justiniano fue un ambicioso programa militar y de reformas cuyo objetivo principal era recuperar los territorios que habían formado parte del antiguo Imperio Romano de Occidente, entonces en manos de diversas tribus bárbaras. En tiempos de Justiniano, la idea de la reunificación se volvió muy atractiva y popular, siendo bien recibida entre las diferentes capas sociales de Occidente y parte del gobierno del Imperio Oriental.
La doctrina imperial oficial sostenía que el Imperio Romano no había caído, sino que el poder había sido cedido a los bárbaros que gobernaban en nombre del Emperador Romano de Oriente. Esta idea era apoyada por la intelligentsia de Constantinopla. Sincera o interesada, esta noción fue aprovechada por la administración de Justiniano I para extender la influencia de Constantinopla en el Mediterráneo.
Justiniano dispuso del general y estratega más destacado de su época, Belisario, quien logró recuperar el norte de África, el sur de la península ibérica y casi toda la península itálica. Las tres grandes campañas fueron justificadas bajo el pretexto de que un rey favorable al Imperio había sido destronado o asesinado.
Aunque el programa alcanzó buena parte de sus objetivos iniciales y tuvo un éxito considerable, no contempló el complejo escenario al que la Nueva Roma tendría que enfrentarse para administrar los nuevos territorios, que terminaron perdiéndose poco tiempo después. Peor aún fue la pérdida de provincias tan importantes económica y estratégicamente como Siria, Palestina y Egipto a manos de los árabes.
Todo ello debilitó significativamente al Imperio, provocando que las arcas imperiales quedaran prácticamente vacías tras los enormes gastos en campañas militares y grandes proyectos arquitectónicos, incluyendo la construcción de la basílica de Santa Sofía.
[Creadores de imperios (XI). Justiniano el Grande · La March. https://youtu.be/GAU_TnF7BsA?t=1584
Manual de Historia Medieval. J.A., García de Cortázar, J.A., Sesma Muñoz. https://www.academia.edu/36452135/MANUAL_DE_HISTORIA_MEDIEVAL_J_A_García_de_Cortázar_J_A_Sesma_Muñoz_pdf]
- [N] Procopio de Cesarea. 490 / 507- 560.
Probablemente la fuente de mayor importancia que existe sobre el reinado de Justiniano y de la revuelta Nika. La principal crónica de la revuelta Nika se los debemos a su obra La guerra persa (Bellum Persicum).
La importancia de Procopio se debe a su conocimiento único de primera mano. Entre 527 y 531, Procopio fue asesor del general Belisario y un alto dignatario de la corte. Acompañó a Belisario en la primera campaña persa (527-531) y más tarde participó en la expedición contra los vándalos (533-534). Estuvo en Italia durante la campaña gótica hasta 540, después de lo cual se estableció en Constantinopla, donde describió la gran peste de 542. Su vida posterior es en gran parte desconocida, aunque recibió el título de ilustre en 560 y puede haber sido prefecto de Constantinopla en 562-563.
Procopio escribió varias historias oficiales, incluyendo ocho libros sobre las guerras (De Bellis), publicados en 552, con una adición en 554, y Sobre los edificios (Peri Ktismaton) en dos libros, publicados en 561. También escribió Historia Secreta (Anekdota), probablemente escrita alrededor de 550 y publicada póstumamente, que es un ataque feroz contra el carácter de Justiniano y su esposa Teodora. Algunas partes son tan virulentas y explícitas que durante un tiempo solo estuvieron disponibles en traducciones del griego al latín. Edward Gibbon, en el capítulo 40 de La Decadencia y Caída del Imperio Romano, comentó estos aspectos sobre Teodora y citó pasajes en griego y latín.
La Historia Secreta afirma proporcionar explicaciones y detalles adicionales que Procopio no pudo incluir en sus trabajos oficiales por temor a represalias de Justiniano y Teodora. Aunque se sugirió que Procopio no era el autor de esta obra debido a su tono radicalmente diferente de sus otras obras, actualmente se acepta que él fue el autor. El análisis textual, que no muestra contradicciones entre la Historia Secreta y las otras obras, así como el análisis lingüístico y gramatical, apoyan esta conclusión.
Esta obra no se publicó en su tiempo, pero era conocida por algunos y probablemente se compartía en círculos privados. La Historia Secreta permanece en gran medida oculta y es una narración llena de chismes, algunos de los cuales pueden no ser tales, pero en general es una historia completamente denigratoria.
Procopio critica ferozmente a la familia imperial y a prácticamente todos los personajes de su época, describiéndolos como corruptos, salvajes, asesinos y criminales, salvo él mismo, naturalmente. A pesar de su tono crítico, Procopio proporciona una gran cantidad de datos valiosos. Muchos de estos datos se refieren a Teodora, a quien Procopio desprecia y odia profundamente. Gracias a Procopio, conocemos detalles que, aunque pueden ser exagerados, revelan que Teodora habría sido prostituta desde muy joven.
No se sabe mucho más sobre su vida. Desde el año 527, ejerció de consejero del general Belisario, acompañándolo en sus campañas contra los persas, los vándalos en África en el año 533, y contra los ostrogodos en Italia. Después de la toma de Rávena en 540, Procopio regresó a Constantinopla, donde describió minuciosamente la terrible epidemia que asoló la ciudad. La falta de detalles en la última fase de la campaña de Italia, que finalizó en 552, sugiere que no asistió a ella. Se supone que Procopio residió en Constantinopla hasta el final de sus días, entre 560 y 562, aunque no hay datos seguros sobre sus últimos años.
Los datos de Procopio son en su mayoría fiables, pero sus interpretaciones deben ser tomadas con precaución, ya que podrían ser tendenciosas.
Los tres tipos de Procopios que nos encontramos en sus obras. Procopio adopta tres enfoques diferentes en tres de sus obras:
En la Historia de las Guerras (545 y 553 d.C.) realiza una descripción exhaustiva y meticulosa de las campañas militares de Justiniano. Su atención al detalle proporciona un registro preciso de las tácticas, batallas y movimientos de tropas. Aunque muestra cierto patriotismo, Procopio intenta mantener un tono objetivo y equilibrado. Reconoce tanto los éxitos como los fracasos del ejército bizantino. Sin llegar a los extremos de la anterior, censura la administración civil y militar de Justiniano y el rigor para con los pueblos conquistados, sin renunciar a su patriotismo, lo que evidencia una actitud de imparcialidad
La Historia Secreta (550 d.C.) de Procopio es una obra llena de subjetividad prosenatorial y aristocrática. Esta obra pertenece al género del panfleto, que combina polémica y sucesos secretos, siguiendo una tradición literaria que se remonta a Cicerón. Esto implica que, aunque se refieren acontecimientos históricos reales, se pretende polemizar sobre ellos y oponerse a la propaganda oficial. La Historia Secreta es una fuente inapreciable de información sobre la época, no solo en cuanto a hechos, sino también en cuanto a reflejo de la cultura y costumbres de su tiempo.
Hay una cita especial de Procopio que describe el poco afecto que sentía por Justiniano y Teodora: “Yo, como la mayoría de mis contemporáneos, nunca sentí que estos dos fueran seres humanos: eran un par de demonios sedientos de sangre […] conspiraron juntos para encontrar el medio más fácil y rápido de destruir todas las razas de hombres y todas sus obras, asumieron forma humana, se convirtieron en hombres-demonios, y de esta manera convulsionaron al mundo entero».
[Procopius. Portrayal of Theodora in the Secret History: Her Charity was Universal. Nadine Elizabeth Korte. https://www.medievalists.net/2013/01/procopius-portrayal-of-theodora-in-the-secret-history-her-charity-was-universal/]
Procopio no se contradice en ningún punto de su obra y utiliza hechos reales para extraer sus propias conclusiones, aunque a veces los tergiversa para que coincidan con sus propósitos. Por ejemplo, Procopio declara que Justiniano dilapidó la reserva de oro dejada por Anastasio en 324.000 libras de oro (equivalentes a 23.040.000 solidus aureus), aunque otras fuentes, como Juan de Éfeso, confirman la existencia de dicha reserva y señalan que a la muerte de Justiniano, la reserva estaba intacta. Este dato sugiere que existió una reserva de oro acumulada durante el reinado de Anastasio I, pero no se puede discernir claramente si Justiniano la agotó o no.
En Los Edificios (553 y 555 d.C.) se muestra. La obra celebra las construcciones y obras públicas realizadas bajo el mandato de Justiniano..
El tono halagador de Los Edificios ha sido resaltado por Averil Cameron en su artículo The scepticism of Procopius y por B. Rubin en su obra Das Zeitalter Justinians I, donde destacan la escasez de críticas en esta obra y la ven como la más oficialista del autor. Se asegura que las descripciones sobre la figura imperial oficial fluyen fácilmente, aunque se tiene la certeza de que Procopio recibió la distinción de illustris del emperador. El Procopio mencionado como prefecto de Constantinopla en el año 562 debe ser otra persona, aunque algunos piensan que pudo haber recibido este cargo en reconocimiento a la publicación de Los Edificios, que tuvo lugar entre 559 y 560.
En su Historia Secreta (o Anécdota), es mordaz y extremadamente crítico con Belisario, Justiniano, y especialmente con la emperatriz Teodora, a la que no perdona su pasado y lo considera algo deshonroso. Sus descripciones sobre Teodora son incluso de carácter pornográfico. La obra está llena de revelaciones sensacionalistas y anécdotas escandalosas. Procopio acusa a los personajes de la corte de corrupción, crueldad y depravación.
[Estudios orientales. Procopio de Cesarea. Los Edificios. Traducción, introducción y notas Miguel Periago Lorente. https://es.scribd.com/document/498368329/Procopio-de-Cesarea-Los-Edificios] - [O] El poder de los demes y la situación de anarquía y violencia que vivía Constantinopla según Procopio.
Los demes trataban de ampliar su poder luchando entre ellos pero también buscando ampliarlo de todas las formas posibles, al margen del gobierno imperial creyéndose amparados e impunes ante Justiniano, tras concederles inicialmente su apoyo a cambio de no cuestionar su posición.
Procopio expone en su Historia Secreta la situación en que se encontraban las calles de Constantinopla antes de la Revuelta Nika: «El pueblo se había sido dividido, desde hacía muchos años, en dos facciones. Justiniano se adhirió a una de ellas, los Azules, a los cuales ya había brindado apoyo entusiasta, ingeniándoselas así para lograr el caos universal. De este modo, el Imperio Romano estuvo pronto a sus pies. Sin embargo, no todos los Azules estaban preparados para seguir la dirección de Justiniano, sino sólo sus adeptos militantes. Pero hasta estos, a medida que las cosas iban de mal en peor, se mostraban como los hombres más disciplinados; porque la licencia que se les concedía iba mucho más allá de la mala conducta que estos tenían en realidad. Resulta innecesario decir que los Verdes tampoco se quedaron tranquilos: ellos también se lanzaron a una carrera ininterrumpida de crímenes en la medida en que esto les era permitido, aunque en todo momento unos u otros de ellos siempre estaban cumpliendo un castigo. Como resultado, se los provocaba constantemente para que cometieran crímenes cada vez más audaces; porque cuando la gente es tratada injustamente, tiende cada vez más a adoptar recursos desesperados. De manera que ahora que estaba estimulando las llamas e incitando abiertamente a los Azules. El Imperio Romano se sacudió hasta sus cimientos, como si un terremoto o cataclismo lo hubiese golpeado, o como si cada ciudad de él hubiese caído en manos del enemigo. Porque en todos lados reinaba el caos total, y nada volvió a ser lo mismo. En al confusión que siguió, las leyes y la estructura disciplinada del estado se vieron desquiciadas. Al principio, la gran mayoría llevaba armas por la noche bastante abiertamente, mientras que durante el día ocultaban sus espadas cortas de dos filos a lo largo de los muslos, bajo las capas. Solían reunirse en bandas por las noches, y robar a miembros de las clases superiores en el foro o en senderos angostos, despojando a todo aquel que encontraran, de sus capas, cinturones, broches de oro y cualquier otra cosa que llevaran consigo. Respecto de algunos, juzgaban mejor no sólo robarles sino también matarlos, ya que los muertos no hablan. Estos atropellos causaron gran indignación universal, especialmente en aquellos Azules que no eran adeptos militantes, ya que resultaban tan víctimas como el resto. A partir de entonces, y en consecuencia, la mayor parte de la gente llevó cinturones y broches de bronce, y capas de una calidad muy inferior a la que su alcurnia requería, por temor a que su gusto por lo bello pudiera costarles la vida; y trataban de llegar a sus casas antes de la caída del sol. Como este espantoso estado de cosas se prolongara, y las autoridades de la ciudad no tomaron medida alguna contra los ofensores, la audacia de estos hombres aumentó de manera increíble. Porque cuando no se hace nada para desalentar la maldad, no existe, por supuesto, límite para contener su avance; hasta cuando el castigo sigue a los agravios, no siempre logra ponerles fin por completo: resulta natural para la mayor parte de la gente volverse con facilidad al vicio.Así es como marchaban las cosas con los Azules. De sus opositores, muchos vinieron a unirse a esta facción, con el deseo de unírseles en sus actividades criminales sin sufrir castigo alguno; otros huyeron, pasando a otros países; muchos, prendidos en la ciudad, fueron quitados del medio por sus opositores, o ejecutados por las autoridades. Muchos otros jóvenes se volcaron a esta organización. Jamás habían demostrado interés alguno por tales cosas, pero la ambición de poder y la licencia sin restricciones los atrajo a ella. Porque no existe un solo crimen repugnante que no haya sido cometido en la época y dejado sin castigo. Estos comenzaron por destruir a los partidarios de la facción opositora, luego prosiguieron con el asesinato de aquellos que no les habían dado ningún motivo para ello. Muchos fueron sobornados, luego indicaron a sus propios enemigos. De estos, los partidarios se libraban de inmediato, rotulándolos como Verdes, pese a que no sabían absolutamente nada acerca de ellos. Todo esto ya no se desarrollaba en la oscuridad o fuera de la vista, sino en cualquier momento del día y en todos los puntos de la ciudad, y con frecuencia los ciudadanos más eminentes se convertían en testigos oculares de lo que estaba ocurriendo. No era necesario mantener ocultos los crímenes, ya que los criminales no están atemorizados por ningún castigo. En realidad, los movía un verdadero espíritu de rivalidad, de manera que organizaron exhibiciones de fuerza y resistencia, a fin de demostrar que podían matar, de un solo golpe, a cualquiera que fuera desarmado. Nadie podía ahora aspirar a vivir una larga vida en medio de los peligros que lo amenazaban a diario. El temor constante hacía sospechar a todos que la muerte estaba a la vuelta de cada esquina. Ningún lugar parecía seguro, ninguna hora del día podía garantizar seguridad, ya que hasta en las iglesias más veneradas y en los festivales públicos se asesinaba incesantemente a la gente, y la confianza en parientes y amigos era cosa del pasado, ya que muchos murieron merced a las maquinaciones de sus parientes más cercanos. No se efectuaba ninguna investigación acerca de los crímenes cometidos: el golpe caía invariablemente sin aviso, y el caído no tenía quien lo vengara. Ninguna ley tenía fuerza alguna sobre las bases seguras del orden establecido, sino que todo tendía cada vez más hacia la violencia y la confusión, y el gobierno ya no se distinguía de una tiranía. Ni siquiera una tiranía estable, sino una que cambiaba a diario y comenzaba permanentemente de nuevo. Las decisiones de los magistrados sugerían la parálisis del terror a un solo hombre. Los jurados, al dirimir cuestiones sobre las que existía una disputa, basaban sus veredictos no en sus nociones de lo que era justo o respetuoso de la ley, sino en las relaciones, hostiles o amistosas, que cada uno de los litigantes tuviera con los Azules. Porque cada jurado que no tuviera en cuenta estos requerimientos, podía ser castigado con la muerte. Muchos acreedores sufrían irresistibles presiones para que devolvieran a sus deudores los acuerdos escritos sin reclamarles ni un centavo de la deuda y mucha gente debía liberar a sus esclavos domésticos. Y se dice que muchas mujeres fueron obligadas por sus propios esclavos a ceder a insinuaciones que les resultaban repugnantes. Y los hijos de hombres de elevada posición, tras asociarse a estos jóvenes criminales, obligaban a sus padres a hacer cosas a las que estos se mostraban renuentes, especialmente a darles dinero. Muchos jóvenes maldispuestos eran forzados, con tal conocimiento de sus padres, a mantener relaciones inmorales con los adeptos. Y mujeres que eran felices en sus matrimonios debían sufrir la misma humillación. Se dice que una mujer elegantemente vestida, estaba navegando con su esposo hacia uno de los suburbios situados en la margen opuesta del canal, y durante este cruce, los adeptos los interceptaron, arrebataron a la dama de brazos de su esposo, y la llevaron a su propio bote. Antes de subir a bordo con los jóvenes, susurró a su marido palabras de aliento y le dijo que no temiera por ella. Jamás se sometería al ultraje físico. Entonces, mientras este todavía la veía a través de las lágrimas, saltó por la borda, y desde ese momento no se la volvió a ver. De tales actos de violencia eran culpables en ese período los Azules de Bizancio».
[Historia secreta. Procopio. Pag. 14,16,17,18,19. http://hum.unne.edu.ar/academica/departamentos/historia/catedras/hist_medi/documentos/bizancio/histsecr.pdf]
Otro fragmento destacado que nos ofrece Procopio sobre la situación de división social acaudillada por los demes nos explica cómo «En cada ciudad, la población ha estado dividida durante mucho tiempo en las facciones Azul y Verde; pero en tiempos relativamente recientes se ha producido que, por el bien de estos nombres y los asientos que ocupan las facciones rivales al ver los juegos, gastan su dinero y abandonan sus cuerpos a las torturas más crueles, e incluso no lo creen. Indigno de morir una muerte vergonzosa. Y luchan contra sus oponentes, sabiendo que no se ponen en peligro, sino que saben que, incluso si vencen a su enemigo en la lucha, la conclusión del asunto para ellos será llevada directamente a la prisión, y finalmente, después de sufrir torturas extremas, para ser destruido. Así que crece en ellos contra sus semejantes una hostilidad que no tiene causa, y en ningún momento cesa o desaparece, porque no da lugar a los lazos del matrimonio ni de la relación ni de la amistad, y el caso es el mismo, aunque los que difieran con respecto a estos colores sean hermanos o cualquier otro pariente. No se preocupan por las cosas divinas ni humanas en comparación con la conquista en estas luchas; y no importa si un sacrilegio es cometido por alguien en contra de Dios, o si las leyes y la constitución son violadas por un amigo o por un enemigo; es más, incluso cuando están mal abastecidos con las necesidades de la vida, y cuando su patria está en la necesidad más apremiante y sufre injustamente, no le prestan atención si es probable que vaya bien con su «facción»; Por eso nombran las bandas de partisanos. E incluso las mujeres se unen a ellas en esta lucha profana, y no solo siguen a los hombres, sino que incluso se resisten a ellos si se les ofrece la oportunidad, aunque no acuden a las exposiciones públicas, ni son impulsadas por ninguna otra causa; por lo que yo, por mi parte, soy incapaz de llamar a esto nada más que una enfermedad del alma. Esto, entonces, es bastante bueno cómo están las cosas entre la gente de cada ciudad».
[Historia de las guerras. Guerra persa I y II. Procopio de Cesarea. Libros I y II. Harvard University Press. https://www.gutenberg.org/files/16764/16764-h/16764-h.htm] - [P] Otros autores que relataron la Revuelta Nika.
Además de Procopio como fuente principal, otros autores también ofrecieron su visión de la Revuelta Nika.
Juan Malalas. (Ioannes Malalas o Malelas. ¿491? – 578).
Juan Malalas presenta los eventos de la revuelta de Nika en un formato cronológico, ofreciendo una visión más lineal de los hechos.
Conocido por su convicción monofisita, es el autor de una obra histórica compuesta por 18 volúmenes. Su Chronographia comienza con la historia mítica de Egipto y termina con la expedición africana de Marciano, el sobrino de Justiniano I. Aunque ofrece una valiosa visión de la época de Justiniano y sus predecesores inmediatos, su obra es criticada por su valor documental limitado, su falta de proporción y numerosos errores sorprendentes.
Su descripción de Nika esta basada, según indica él mismo en su Crónica, en la transmisión oral.
El relato de John Malalas describió a un Justiniano mucho más audaz que la visión que se tiene quizás, siendo Teodora la que ha pasado a la historia como la que que tuvo el coraje de mantenerse firme y no huir. La Crónica Pascual no describe los orígenes de los disturbios. El relato de Teófanes es el responsable a la crónica el breve diálogo entre miembros de las facciones sobre la crueldad del oficial eunuco apodado Kalopodius.
Teófanes el Confesor. (758 – 817).
Teófanes utiliza diversas fuentes anteriores para compilar su Chronographia durante los años 810 a 815, ofreciendo una visión compuesta y a menudo equilibrada de los eventos.
Conocido también como el Cronógrafo o el Isauro, fue un aristócrata bizantino que renunció a sus privilegios tras un breve matrimonio para convertirse en monje y asceta. Fue un ferviente opositor de los iconoclastas, lo que llevó a ser encarcelado en una prisión del Bósforo y, posteriormente, exiliado por orden de León V el Armenio.
Su Crónica continúa la obra de Jorge Sincelo y narra la historia del Imperio Romano desde Diocleciano hasta Miguel I Rangabé, emperador bizantino entre el 811 y el 813.
Es venerado como santo.
Juan Zonaras. (1074 – 1145).
Zonaras recopila y resume información de autores anteriores, incluyendo a Procopio y Malalas.
Su obra principal, Epitomé historion, describe la historia del mundo desde su creación hasta 1118.
Marcellinus Comes / Conde Marcelino. (Fallecido en 534).
Marcellinus fue un alto funcionario en Constantinopla que pasó la mayor parte de su vida en la corte de Constantinopla durante los reinados de los emperadores Justino I (518-527) y Justiniano (527-565).
El Chronicon de Marcellinus Comes abarca desde la creación del mundo hasta el año 534 d.C, y se centra especialmente en los acontecimientos del Imperio Bizantino, proporcionando un relato detallado de los eventos políticos, militares y religiosos.
Su obra ofrece una visión interna bien documentada de la historia de su tiempo, destacando las guerras, las controversias religiosas y los cambios de liderazgo en el imperio. Su obra es valiosa por la precisión y la meticulosidad con la que registra los hechos, proporcionando una fuente importante para el estudio de la historia bizantina.
Cronistas como el conde Marcelino, sugirieron que la revuelta fue una conspiración organizada por los sobrinos de Anastasio para realizar sus propias ambiciones personales. [The Count Marcellinus, Chronikon, ed. Mommsen, Monumenta Germaniae Historica, Ant. XI, 2 (Berolini, 1894), p. 103; Bury, The Nika, p. 92 n 4.], pero la opinión de Marcelino está condicionada por la posición que ocupó. Tal y como dice J. B. Bury la versión escrita por el Conde Marcelino puede considerarse «como un relato cuasi oficial», [Bury, The Nika, pp. 92-93; Cameron, Circus, p. 280.] lo que significa que Marcelino quería presentar el motín, no como obra de Justiniano I o del pueblo, sino como un complot de Hipatio.[Bury, The Nika, pp. 92-93; Cameron, Circus, p. 280.]
Procopio, que escribió su relato mucho más tarde que el Conde Marcelino, sospechaba de Justiniano y simpatizaba con Hipatio, y por alguna razón destacada el gran carácter de su sabia esposa, María, que a diferencia de Teodora, aconsejó a Hipatio que no aceptara la propuesta de ser emperador. [Procopius, The Wars, I. 24.23] Otro cronista, Zacarías de Mitilene declaró que el líder de los alborotadores era Hipatio y casi copia a Procopio, aunque está temporalmente cerca de los acontecimientos. [Zacharias of Mitylene, pp. 245-6, 263 – The Massacre in the Riot of Nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 AD. Sotiris g. Giatsis. pag. 1476] Teófanes no hace ningún sobre este tema, y se limita a decir que Hipatio fue coronado por los demes como emperador. Teófanes también alude a Hipatio como el «otro rey de la ciudad». [Procopius, The Wars, 1.24.22 – Paschale Chronicle, p.624 – Malalas, p. 475 ; Theophanes, p. 184; Karagiannopoulos, Historia, I, p. 432; Christophilopoulou, Historia, I, pp. 268-9 – The Massacre in the Riot of Nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 AD. Sotiris g. Giatsis]
Evagrio Escolástico, Evagrio de Epifanía o Epifanense, Evagrio el Prefecto o , en latín, Evagrius Scholasticus. (536 o 537 – 594).
Es autor de la obra Historia ecclesiastica en seis libros, que continúa la labor de Eusebio de Cesarea, Sócrates, Sozomeno y Teodoreto. Esta obra abarca desde el concilio de Éfeso en 431 hasta el duodécimo año del reinado del emperador Mauricio (593-594). No se limita a narrar las controversias teológicas y herejías de los siglos V y VI, como el nestorianismo, el eutiquianismo y las últimas fases del monofisismo, sino que también documenta la historia civil y las guerras contra los persas y otros pueblos, además de diversos sucesos como calamidades, incendios, terremotos y epidemias.
Sus fuentes incluyen a Eustacio de Antioquía, Procopio de Cesarea, Juan Malalas, Juan de Epifanía, Menandro el Protector, Zacarías el Rétor y otros. Estas fuentes son empleadas de manera concienzuda, con rigor y sentido crítico al verificar la información, lo que le ha valido una reputación de exactitud.
Juan Lido (Joannes Laurentius Lydus). (490 – 565–578)
Más conocido como Juan el Lidio, fue un destacado historiador bizantino nacido en el año 490 en Filadelfia, Lidia. Desde joven se trasladó a Constantinopla en busca de oportunidades, donde desempeñó roles en los tribunales y oficinas estatales durante los reinados de Anastasio y Justiniano. En 552, cayó en desgracia con el emperador y fue destituido de sus cargos. Aunque la fecha exacta de su muerte es desconocida, se estima que vivió hasta los primeros años del reinado de Justino II (565-578). En su retiro, se dedicó a compilar trabajos sobre la historia de Roma, de los cuales tres se han conservado.
Juan de Éfeso. (507 – 580)
También conocido como Juan de Asia) fue un destacado líder de la primera Iglesia Ortodoxa Siria en el siglo VI y uno de los más importantes historiadores que escribió en siríaco. Además de ser obispo, se destacó por su habilidad como historiador y escritor, distinguiéndose así de la mayoría de sus contemporáneos. Fue también un figura política que a menudo seguía su propio camino. Juan fue reconocido como un escritor sobresaliente que abordó importantes eventos históricos, como la plaga, siendo uno de los pocos en ofrecer un relato de primera mano sobre este acontecimiento. Vivió en lo que se ha considerado uno de los peores períodos de la historia.
Cronicón pascual (Siglo VII).
El Cronicón Pascual (conocido también como Chronicon Paschale, Alexandrinum, Constantinopolitanum o Fasti Siculi) es una crónica del siglo VII. Este nombre proviene del método cronológico empleado en la obra, que se basa en el ciclo pascual cristiano.
Fue escrita por un sacerdote desconocido que describió los hechos ocurridos desde Adán hasta el 629, conteniendo algunas observaciones históricas bastante interesantes. El principal atractivo de esta obra, consiste en las fuentes empleadas para la crónica y en la parte que trata de los sucesos contemporáneos al autor. - [Q] La importancia del papel de la religión en tiempos de la revuelta Nika.
Monofisismo.
El monofisismo sostenía que Cristo tenía una única naturaleza divina. La política religiosa de Justiniano reflejaba su convicción de que la unidad del Imperio dependía de una unidad de fe, y esa fe debía ser la ortodoxa. Justiniano percibía que la ortodoxia de la religión imperial estaba amenazada por diversas corrientes religiosas, especialmente por el monofisismo, que contaba con numerosos seguidores en las provincias orientales de Siria y Egipto. Esta doctrina había sido condenada como herejía por el Concilio de Calcedonia en 451, y las políticas tolerantes hacia ella por parte de los emperadores Zenón y Anastasio I habían creado tensiones con los obispos de Roma. Justino I revirtió esta tendencia, confirmando la doctrina de Calcedonia y condenando abiertamente a los monofisistas. Justiniano continuó con esta política, intentando imponer la unidad religiosa mediante compromisos doctrinales que no lograron satisfacer a ninguna de las partes involucradas.
Hacia el final de su vida, Justiniano mostró una mayor inclinación hacia el monofisismo, en particular hacia el aftartodocetismo.
Aftartodocetismo. Sostenía que Jesucristo no sufrió ni murió debido a su naturaleza incorruptible y cuerpo aparente. Sin embargo, Justiniano murió antes de promulgar cualquier legislación que pudiera convertir estas enseñanzas en dogma. La emperatriz Teodora, desde el inicio, simpatizó con los monofisistas y se dice que pudo haber sido una fuente constante de intrigas a favor del monofisismo en la corte imperial durante los primeros años. A lo largo de su reinado, Justiniano, interesado genuinamente en cuestiones teológicas, escribió varios tratados sobre el tema.
Nestorianismo. El nestorianismo, también conocido como difisismo, se originó con el monje Nestorio de Alejandría, quien sostenía que Cristo tenía dos naturalezas completamente separadas, la humana y la divina. Tras ser nombrado obispo de Constantinopla, Nestorio dedicó su vida a defender su doctrina, enfrentándose a Cirilo de Alejandría, quien afirmaba que Cristo era una sola persona, Dios y hombre. El Concilio de Éfeso en 431, convocado por Teodosio II, declaró el nestorianismo como herejía. - [R] Pretorio.
El pretorio (en latín, praetorium) es el nombre que se dio a la tienda de un general romano dentro del campamento (castrum).
Deriva del término pretor, uno de los principales magistrados romanos durante la República, aunque más tarde se convertiría en la posición directamente inferior al rango al cónsul.
Con el tiempo, el pretorio pasaría a designar la residencia del procurador (gobernador) de la provincia romana.
También era utilizado para el cuartel general del emperador.
La guardia personal de un general era conocida como cohors praetoriae (cohorte pretoriana), de la cual nació la Guardia Pretoriana, la guardia personal del emperador. - [S] Tipos de teatros.
Teatro, de theatros, es un recinto semicircular (no circular).
Anfiteatro romano. De origen griego, significa «dos teatros» (amphi, dos, y theatros).
[T] Precedentes de violencia en los juegos.
En su obra Anales, Tácito explica los disturbios del año 59 d.C. en Pompeya. Fue una masacre entre aficionados rivales de dos ciudades durante un combate entre gladiadores organizado por un ex-senador llamado Livineius Regulus. Este tipo de incidentes tan graves era infrecuentes en aquellos días. pero en este caso, aficionados de Nuceria (ciudad vecina de Pompeya) acudieron para apoyar a su gladiador. La tensión desembocó en una masacre de nucerinos tan graves que Nerón decidió prohibir los ludi en la ciudad durante una década, aunque cinco años después revocaría la decisión.
- [U] Kathisma.
Era el palco imperial del Hipódromo de Constantinopla.
Según Gilbert Dagron, el Kathisma no estaba conectado con el Gran Palacio. , hecho que se deduce del testimonio de la narración de la Revuelta Nika de Procopio.
[Naissance d’une capitale. Constantinople et ses institutions de 330 a 451. Gilbert Dagron]
Otros historiadores sí consideran que existía una comunicación secreta entre el palco y el Gran Palacio. Se cree que este pasillo fue utilizado por Justiniano para abandonar el palco cuando la tensión se descontroló en la vigesimosegunda carrera [A Companion to Byzantium. Liz James. Pag. 139. https://tinyurl.com/yyluhsxk. [ASIMOV. Constantinopla: historia universal. Isaac Asimov. http://www.academia.edu/24375253/Constantinopla_Historia_Universal_Asimov_El_Libro_De_Bolsillo. Pag. 36] - [V] Demarca.
El Demarca era el líder de una facción o deme del Hipódromo que tenía la potestad para poder dirigirse al emperador a través de su representante o portavoz. - [W] El diálogo del emperador con los demes.
Según Sotiris Giatis, la creencia de Allan Cameron de que el diálogo entre el emperador y los demarcas de los demes es un texto «bastardo», sin un autor único, se justifica en que se encontraron en los relatos de Juan de Antioquía y otras fuentes. (Cameron, Circus, p. 325).
Parte del texto también se encuentra en la crónica de Malalas. (Malalas, p. 474-6; Cameron, Circus, p. 326) y dela Crónica Pascual (Bury, The Nika, pp. 102-3). Si como consideran algunos historiadores, el texto principal de Teófanes debe ponerse en duda, entonces se debería también rechazar los textos del resto de los cronistas clásicos de la Revuelta Nika.
Allan Cameron describe el relato de Teófanes como inexacto porque escribió sobre los acontecimientos 250 años después. (Cameron, Circus, pp. 322f)
Se ha especulado que Teófanes pudo copiar el manuscrito, que se guardaba en un lugar secreto. (C. Paparegopoulos, Historia tou Hellinikou Ethnous, ed. P. Karolides, III (Athens, 1932, p.85, 86-91).
Allan Cameron considera a Teófanes un autor dudoso, poco confiable (Cameron, Circus, pp. 324-5), algo que puede ser cierto, pero Teófanes , al menos en el caso de Nika, no fue el único autor que confundió la secuencia de los acontecimientos.
Por otro lado, otra hipótesis lanzada por Giatsis, es que si Juan de Antioquía (que escribió su texto en el año 605) tomó el diálogo de un texto escrito algún tiempo antes del motín, entonces podría considerarse que el diálogo es el resultado de la imaginación de Teófanes. Pero no existen pruebas definitivas de ello.
Otras dos cuestiones de las crónicas también están bajo duda así como la descripción cronológica. Por ejemplo, ¿estuvieron los demes en conflicto durante el diálogo?, ¿quién era realmente Kalopodius?
Si aceptamos el diálogo anteriormente presentado, la unión de los demes ocurrió en la tarde de ese día.
En segundo lugar, la hipótesis de P. Hayter, de que este nombre era el seudónimo de Narses, debe considerarse como la única que concuerda con las fuentes. [Cameron, Circus, pp. 319 n.2,320 n. 9; Karlin – Hayter, The Akta, p. 87 n.2]
[The Massacre in the Riot of Nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 AD. Sotiris g. Giatsis. Universidad de Tesalónica. 07 Mar 2007. Pag. 142 / 143. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09523369508713914.
https://www.scribd.com/document/402089894/GIATSIS-S-G-the-Massacre-in-the-Riot-of-Nika-in-the-Great-Hippodrome-of-Constantinople-in-532-Ad] - [X] Juan de Capadocia. Era prefecto del pretorio de Oriente a cargo del nuevo código legal de Justiniano, el Corpus Iuris Civilis o Código de Justiniano (base del derecho civil moderno en muchas partes del mundo), y era el principal asesor legal de Justiniano. Juan de Capadocia tenía potestad para introducir nuevos impuestos sobre la población. Justiniano destituiría a los tres hasta que los disturbios terminaron, momento en que fueron restablecidos en sus puestos.
Triboniano. Era un destacado jurista y administrador que también tuvo un papel crucial en la recopilación y codificación del derecho romano, que culminó en el Corpus Juris Civilis. Triboniano tenía un destacado papel en la corte de Justiniano, sirviendo como cuestor (o quaestor) del palacio sagrado, un título de alto funcionario encargado de diversos aspectos de la administración y la justicia. Triboniano fue criticado por algunos contemporáneos por su supuesta corrupción y por aceptar sobornos, acusaciones no corroboradas.
Eudaemon. No se tienen tantos datos de Eudaemon como de Juan de Capadocia o Triboniano. Fue un oficial y administrador bizantino con un destacado papel en la administración civil del imperio bajo Justiniano. Conocido por su habilidad en la administración y gestión de asuntos civiles, trabajó junto a Triboniano en varios proyectos administrativos y legales. Ocupó varios cargos importantes dentro del gobierno, aunque no tan destacados como los de Triboniano. No era una figura pública prominente, pero su trabajo fue crucial para el éxito de las reformas de Justiniano. - [Y] Excubitores. Unidad militar de élite que servía como guardia personal del emperador.
Eran el cuerpo de guardias más efectivo de Constantinopla. Mantenían la ley y el orden en la capital.
Fueron establecidos por el emperador León I en el año 460 d.C. con el propósito de contar con una guardia personal leal y eficaz.
Inicialmente, la unidad estaba formada por 300 soldados seleccionados por su habilidad, lealtad y valentía. Con el tiempo, el número de excubitores fue incrementándose.
Además de su guardia personal en palacio, también lo eran durante las campañas militares. Además de sus deberes de seguridad, los excubitores también participaban en ceremonias y eventos oficiales, reforzando la presencia y autoridad del emperador.
Con el tiempo, algunos miembros de los excubitores adquirieron roles administrativos y políticos importantes, llegando a ocupar posiciones de alto rango dentro del gobierno imperial.
Debido a su proximidad y lealtad al emperador, los excubitores jugaron roles significativos en varios golpes de estado y cambios de poder en el Imperio Bizantino. Su influencia en la política interna del imperio fue notable.
Los excubitores a menudo competían con otras unidades de guardia, como los escolares (Scholae Palatinae), por influencia y poder dentro del palacio.
Justino I, antes de convertirse en emperador, fue un oficial destacado de los excubitores. Su ascenso al trono es un claro ejemplo de la influencia política que podía alcanzar un miembro de esta unidad. Narsés, sirvió como comandante de los excubitores antes de convertirse en uno de los principales generales del emperador Justiniano I y jugar un papel crucial en las campañas contra los ostrogodos en Italia. - [Z] Destrucción e incendios de Constantinopla. El fuego que se extendió por la ciudad durante los días de la revuelta, arraso con gran cantidad de los grandes edificios y monumentos. Se cree que más de un tercio de la ciudad quedó calcinada. El fuego llegaría a la Puerta de Bronce (Puerta de Chalke (Χαλκῆ Πύλη), la entrada principal al palacio de Justiniano y la corte. Afectó a a casa de Probus (sobrino de Anastasio), los Baños de Alejandro, el hospicio de Eubulus, el gran hospicio de Samson (de la que no pudieron ser evacuados los enfermos), la Scholae, la casa del Senado, el Augustaeum, los Baños de Zeuxippos, la columnata de la Mese y la Gran Iglesia (Santa Sofía) junto con sus extraordinarias columnas de mármol así como un gran número de otro edificios singulares. El palacio de Lausus también fue destruidosegún Teofanes el Confesor.
El Cronicón pascual no deja claro cuando comenzaron los disturbios. Describe los eventos posteriores con cierto detalle y la primera referencia a los incendios es el incendio en la Puerta de Bronce, el Senado, Santa Sofía y el Augustaeum. La siguiente mención del Cronicón pascual es del viernes 16 de enero cuando los amotinados prendieron el pretorio, a los Baños de Alejandro, el hospicio de Eubulus y el gran hospicio de Sansón
Los soldados también prendieron fuego a un edificio conocido como el Octágono, que se describe entre la basílica de los peleteros (probablemente parte de, o idéntico a la Basílica de Stoa) y el pórtico público de la Regia.
Teófanes, en su Cronografía, se refiere a la destrucción del «pórtico de los protectores», así como el Senado, el pórtico de los plateros, la casa de Symmachus, el palacio de Lausos y la iglesia de Santa Aquilina «hasta el arco del otro pórtico del Foro de Constantino».
La destrucción del cuartel general de los guardias también está descrita por Teófanes: «Pues bien, la iglesia quedó entonces, en su totalidad, reducida a carbón; pero el emperador Justiniano, no mucho después, la ha diseñado de tal forma, que, si algún cristiano hubiera preguntado con anterioridad [al incendio] si la iglesia sucumbía con su beneplácito y surgía una como la presente, mostrando la configuración de la actual edificación, me parece, muy sintéticamente, que habría rezado por contemplar la iglesia en el estado en que quedó, para que el edificio se hubiera transformado en la presente estructura. Pues bien, el emperador sin pararse a pensar en todos los gastos, se aplicó con denuedo a su construcción y congregó a toda clase de artesanos de cualquier parte de la tierra. Antemio de Tralles, persona muy estimada en la llamada técnica de la construcción, no ya entre todos sus contemporáneos, sino incluso más que los que le precedieron, cooperó al entusiasmo del emperador dirigiendo las tareas a los artesanos y preparando de antemano los diseños de las futuras construcciones, y con él se hallaba también otro constructor, de nombre Isidoro, oriundo de Mileto, sensato y especialmente capacitado para ayudar al emperador Justiniano. Pero, por lo demás, también era ello una cuestión del honor de Dios respecto al emperador, por haber proporcionado los que le serían más útiles para las realizaciones futuras. Y probablemente cualquiera puede admirarse de la intención del propio emperador por el hecho de que realmente pudo seleccionar11, de entre todo el mundo, a los más adecuados para lo más valioso de sus tareas. Por consiguiente, la iglesia se ha convertido en un espectáculo lleno de belleza, sobrenatural para los que la contemplan e increíble del todo para los que la conocen de oídas. Porque se alza sobremanera hacia las celestes alturas, y como si estuviera fondeada entre las demás edificaciones, se balancea y se sitúa por encima del resto de la ciudad, embelleciéndola, porque es una parte de ella y, por otra parte, ufanándose de ello, porque perteneciendo a la ciudad y superándola surge de tal modo que, desde ella, se divisa la ciudad como si desde una atalaya se tratara. Su anchura y longitud se han ajustado tan cuidadosamente, que no se puede decir , por incurrir en una inconveniencia, que sea de un largo exagerado y exactamente igual de su ancho; y por su indescriptible belleza, se ennoblece. Por su mole y la armonía de sus proporciones, manifiesta su gracia porque, en modo alguno, contiene excesos ni carencias, ya que es más pretenciosa de lo que habitualmente es un edificio y bastante más digna de lo que corresponde a una edificación enorme, y de un modo extraordinario rebosa luz y resplandores solares. Se podría decir que su interior no está iluminado por la luz solar de fuera, sino que en ella es connatural la iluminación; tan grande es la abundancia de luz que se esparce por este templo».
[Procopio de Cesarea. Los edificios. Miguel Periago Lorente. Pag. 16, 30. https://www.academia.edu/35899768/Procopio_de_Cesarea._Los_edificios] - Sociedad y estratificación social bizantina en tiempos de Justiniano.
«La gran división estaba entre los potentes (hombres influyentes) y los humilladores (gente humilde). El primero de ellos era el grupo con influencia, que poseía riqueza y poder. Sus privilegios fueron reconocidos por la ley, lo que les concedió un trato preferencial en los tribunales y varias inmunidades fiscales. Entre los potentes, los senadores eran particularmente privilegiados. El Senado de Constantinopla fue establecido por el emperador Constancio II (r.
337-361), y el número de senadores aumentó rápidamente, ya que entre los privilegios que disfrutaba un senador estaba la inmunidad de los deberes de la clase curial (hombres de propiedad) que proporcionaba los decuriones para los concejos municipales de las ciudades.
Había una jerarquía dentro de la clase senatorial, con los illustres en la cima, luego los spectabiles y, en la base, los clarissimi; Durante el reinado de Justiniano, sólo los ilustradores tenían derecho a ser llamados senadores y a hablar en el Senado. El historiador Procopio de Cesarea,
que era un illustris, acusó a Justiniano de parcialidad antisenatorial con cierta justicia, porque aunque los senadores no iniciaron los disturbios de Nika en 532, se unieron a la campaña para derrocar al régimen una vez que sintieron que tenía posibilidades de éxito. Los humilladores eran la gran mayoría. Eran los comerciantes, los pequeños comerciantes, los soldados, los pequeños terratenientes, los arrendatarios y los trabajadores, tanto esclavos como libres. En el Imperio Romano occidental, la agricultura estaba dominada por grandes propiedades trabajadas por agricultores arrendatarios que estaban atados a la tierra y eran poco mejores que los siervos. También había grandes propiedades en el imperio oriental, pero los campesinos libres que trabajaban en su propia pequeña granja habían sobrevivido en cantidades mucho mayores que en el oeste. Pero las leyes vinculaban a los humilladores a sus oficios y prescribían duros castigos si los transgredían. La imagen que obtenemos de las leyes es la de una economía no libre en la que se exigía a los comerciantes que siguieran los oficios de sus padres y la movilidad social estaba bloqueada por obstáculos legales. Sin embargo, la imagen no es cierta. Esta era una sociedad en la que encontramos una gran movilidad social. Tenemos numerosos ejemplos, entre ellos Justino I, un campesino que ascendió en las filas del ejército hasta convertirse en emperador, utilizando su posición para ayudar a su familia a ascender a la clase alta, y la emperatriz Teodora, que hizo avanzar no sólo a su propia familia sino también a actrices. a quien había conocido durante su carrera en el escenario. Las leyes que hacían hereditarios los oficios claramente no podían hacerse cumplir».
[The Emperor-Justinian and the Byzantine Empire James Allan Evans. pag. 9]
ANEXO
- Historia de Las Guerras. Libro I. Procopio de Cesarea. pag. 139. https://es.scribd.com/document/338972173/PROCOPIO-DE-CESAREA-Historia-de-Las-Guerras-Libros-I-II-Guerra-Persa-pdf
- The Nika Riot: A Reappraisal. Geoffrey Greatrex. https://es.scribd.com/document/551064348/The-Nika-Riot-A-Reappraisal
- Chronicle. John Malalas. https://es.scribd.com/document/252239098/John-Malalas-Chronicle?_gl=1*1sg57f1*_gcl_au*MTE5MDA3ODYzMi4xNzE5OTY1NTQw
- Anecdota. The Secret History. Procopio. https://es.scribd.com/document/59691187/Procopius-Anecdota-the-Secret-History?_gl=1*1pp5zm1*_gcl_au*NDYwNTA2NjI4LjE3MjA1MjA0MzU
- Chronographiae Quae Theophanis Continuati Nomine Fertur Liber Quo Vita Basili Imperatoris Amplectitur.
https://ia601706.us.archive.org/10/items/cfhb-11.1-nicetae-choniatae-historia/CFHB%2042_Theophanis%20Continuati.pdf - The Chronicle Of Theophanes Confessor, Trans. By Cyril Mango (1997). https://archive.org/details/chronicle-of-theophanes-the-confessor/page/526/mode/2up
- The Circus Parties in Byzantium. Francis Dvornik. https://archive.org/details/dvornik-1946-circus-parties-byzantium
- The Chronicle of Marcellinus. https://es.scribd.com/doc/284783756/The-Chronicle-of-Marcellinus
- The Ecclesiastical History of Evagrius Scholasticus. https://www.yumpu.com/en/document/view/13320770/the-ecclesiastical-history-of-evagrius-scholasticus-coptic-
- The account of the nika riots as evidence for sixth-century constantinopolitan topography. Nigel B Westbrook. https://www.academia.edu/24836774/The_account_of_the_nika_riots_as_evidence_for_sixth-century_constantinopolitan_topography
- The palace under siege:The topography of the Nika Riots in Constantinople. Nigel Westbrook. https://www.academia.edu/24836795/The_palace_under_siege_The_topography_of_the_Nika_Riots_in_Constantinople
- The massacre in theriot of nika in the Great Hippodrome of Constantinople in 532 ad. Sotiris G. Giatsis. The International Journalof the History of Sport. https://es.scribd.com/document/402089894/GIATSIS-S-G-the-Massacre-in-the-Riot-of-Nika-in-the-Great-Hippodrome-of-Constantinople-in-532-Ad. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09523369508713914
- Byzantine Istanbul. https://modelport.com/en/byzantine-istanbul/
- Historia del Estado Bizantino. G. Ostrogorsky. https://tinyurl.com/rhvzswt
- The hippodrome. https://www.chauvinart.com/hippodrome
- The palace under siege: The topography of the Nika Riots in Constantinople. Nigel B Westbrook. https://www.academia.edu/24836795/The_palace_under_siege_The_topography_of_the_Nika_Riots_in_Constantinople
- Imperial Influence in Roman Chariot Racing Factions: Before, During, and After the Nika Revolts of 532 AD. https://www.academia.edu/19964999/Imperial_Influence_in_Roman_Chariot_Racing_Factions_Before_During_and_After_the_Nika_Revolts_of_532_AD
- Chronicle of John Malalas. https://www.calameo.com/books/000675905f2f4bf509d49
- Nika Revolt in the Byzantine Empire. Taha Kılıç. BILKENT UNIVERSITY. https://www.academia.edu/38601222/Nika_Revolt_in_the_Byzantine_Empire
- The Inadvertent Prevention of Crisis: Justinian, the Nika Riot, and the Crisis of the Third Century. Larry Reedy. https://www.academia.edu/2438047/The_Inadvertent_Prevention_of_Crisis_Justinian_the_Nika_Riot_and_the_Crisis_of_the_Third_Century
- Nika_Revolt_in_the_Byzantine_Empire. BILKENT UNIVERSITY. 2018-2019 Academic Year. https://www.academia.edu/38601222/Nika_Revolt_in_the_Byzantine_Empire
- Imagen pública y política de la emperatriz Teodora. Un estudio a partir de la obra de Procopio de Cesarea Isabel Lasala Navarro. Universidad Internacional de la Rioja. https://core.ac.uk/download/pdf/38836718.pdf
- Procopius Portrayal Of Theodora In The Secret History. Nadine Elizabeth Korte. https://www.mcgill.ca/classics/files/classics/2004-09.pdf
- The Nika riot: a reappraisal. Geoffrey Greatrex (a1). https://doi.org/10.2307/632550Published online by Cambridge University Press: 23 February 2012
- The Nika riot: a reappraisal. https://www.cambridge.org/core/journals/journal-of-hellenic-studies/article/nika-riot-a-reappraisal/E05AB3577A4D228D66BDA21B8BB87E6F
- The Chronicle of John Malalas (1986).
- The Chronicle of Theophanes Confessor: Byzantine and Near Eastern History, AD 284-813 (1997).
- Chronicon Paschale, 284-628 AD (1989) translated by Michael Whitby and Mary Whitby;
- Procopius: History of the Wars [The Persian War] (1914) translated by H. B. Dewing (Loeb Classical Library); Procopius: Buildings (1940) translated by H. B. Dewing (Loeb Classical Library).
- Late Antiquity: A Guide to the Postclassical World (1999) edited by G. W. Bowersock, Peter Brown, and Oleg Grabar;
- The Nika Riot: A Reappraisal. (1997) by Geoffrey Greatrex, The Journal of Hellenic Studies, 117, 60-86;
- Poema e historia de Belisario. https://www.abebooks.com/9788471628961/Poema-historia-Belisario-Textos-griegos-8471628961/plp
- Símbolos del poder en el hipódromo de Constantinopla. Juan Antonio Jiménez Sánchez
- Glosario de conceptos. The Emperor-Justinian and the Byzantine Empire James Allan Evans. pag. 144
GALERÍA MULTIMEDIA
- Mapa de la distribución de los edificios más significativos de Constantinopla donde se cree que estaban ubicados. The account of the Nika riots as evidence for sixth-century constantinopolitan topography. Nigel B Westbrook.

Mapa de la distribución de los edificios más significativos de Constantinopla donde se cree que estaban ubicados. The account of the Nika riots as evidence for sixth-century constantinopolitan topography. Nigel B Westbrook - El distrito imperial de la Constantinopla bizantina, con el Gran Palacio y las ubicaciones aproximadas de sus edificios principales (según descripciones literarias), el Hipódromo, Santa Sofía y las estructuras circundantes. Las estructuras supervivientes o excavadas están en negro, los contornos conjeturales de las estructuras en gris y la parte sombreada corresponde al área ocupada por la Sultanahmet Camii y otras estructuras posteriores. W. Müller-Wiener, Bildlexikon zur Topographie Istanbuls (1977), p. 232.

Distrito imperial de Constantinopla según descripciones literarias






![Décimo Junio Juvenal [Sátiras, cap. VI 347-348]](https://piratasyemperadores.com/wp-content/uploads/2022/03/juvenal.jpg)

