La historia olvidada de un hombre que, verdaderamente, salvó al mundo
The Man Who Saved the World (El hombre que salvó el mundo), es un documental dirigido por Peter Anthony que fue estrenado en 2014. Cuenta la increíble y desconocida historia de Stanislav Petrov, un oficial militar soviético que, con sus valientes y extraordinarias decisiones, evitó una guerra nuclear en 1983. Y por ello, fue castigado y condenado al ostracismo y la marginación entre sus compañeros.
Durante unos minutos cruciales del 26 de septiembre de 1983, Stanislav Petrov tuvo el destino de la Humanidad literalmente en sus manos. Tras un aviso de alerta nuclear que se conoció Incidente del equinoccio de otoño, Petrov fue el responsable de tomar una decisión ante un informe de lanzamiento de cinco misiles nucleares estadounidenses se dirigían hacia la Unión Soviética. En lugar de reaccionar llevando a cabo un lanzamiento de represalias, Stanislav desestimó las órdenes de sus superiores y del propio protocolo, salvando al mundo de la 3ª Guerra Mundial y de un holocausto nuclear.
Contexto
El 26 de septiembre de 1983, Petrov trabajaba como teniente coronel en las Fuerzas de Defensa Aérea Soviéticas cuando recibió una alerta de que cinco misiles estadounidenses se dirigían hacia la Unión Soviética. Petrov creyó que la alerta era una falsa alarma y decidió desobedecer las órdenes y no tomar represalias. Se cree que su decisión evitó una guerra nuclear que podría haber matado a millones de personas.
El Incidente del equinoccio de otoño se produjo tres semanas después de que los militares soviéticos derribaran el vuelo 007 de Korean Air. El vuelo 007 de Korean Air, un Boeing 747-200 de la aerolínea surcoreana, fue derribado por interceptores soviéticos el 1 de septiembre de 1983 cuando sobrevolaba, por error, territorio soviético restringido al oeste de la isla de Sajalín. El avión cubría la ruta entre Nueva York y Seúl, con escala en Anchorage, Alaska. El vuelo se desvió de su ruta prevista y entró en espacio aéreo soviético, siendo derribado por interceptor sobre el Mar del Japón. El incidente provocó una grave crisis diplomática entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Ambos países se acusaron mutuamente de responsabilidad por el derribo.
El 26 de septiembre de 1983 Petrov era el oficial de guardia en el centro de mando del sistema de alerta temprana nuclear del búnker Serpukhov-15, cuando el sistema informó de que se había lanzado un misil desde los Estados Unidos, seguido de cinco más. Petrov conocía bien las limitaciones del sistema de alerta temprana OKO, que además era propenso a errores.
Por eso, cuando el sistema le alertó de cinco misiles balísticos intercontinentales lanzados desde Estados Unidos, Petrov dudó. Estados Unidos tenía miles de misiles, por lo que Petrov pensó que era poco probable que solo lanzaran cinco. Además, la posición del Sol y la Tierra en ese momento creaba una rara conjunción astronómica que podía haber interferido con los sensores del satélite OKO.
Petrov decidió esperar más información antes de dar la alerta. Afortunadamente, la alarma resultó ser una falsa alarma. Cuando le preguntaron por qué no había dado la alerta, Petrov respondió: «La gente no empieza una guerra nuclear con solo cinco misiles».
1983, el año que más cerca se estuvo del holocausto nuclear
El incidente ocurrió en un momento de relaciones muy tensas entre Estados Unidos y la Unión Soviética. En respuesta al despliegue por parte de la Unión Soviética de catorce misiles nucleares SS-20/RSD-10, el comandante militar de la OTAN tomó en diciembre de 1979 la decisión (NATO Double-Track Decision) de desplegar 108 misiles nucleares Pershing II en Europa Occidental con la capacidad de alcanzar objetivos en el este de Ucrania, Bielorrusia o Lituania en 10 minutos y el misil de crucero lanzado desde tierra (GLCM) BGM-109G de mayor alcance, pero más lento, para atacar objetivos potenciales más al este.
A mediados de febrero de 1981, y hasta 1983, comenzaron también operaciones psicológicas por parte de Estados Unidos Estas fueron diseñados para probar la vulnerabilidad de los radares soviéticos y demostrar las capacidades nucleares de Estados Unidos. Incluían operaciones navales clandestinas en los mares de Barents, Noruega, Negro y Báltico y cerca de la brecha GIUK, así como vuelos de bombarderos estadounidenses, ocasionalmente varias veces por semana, directamente hacia el espacio aéreo soviético que se desviaba solo en el último momento.
Bruce Blair, experto en estrategias nucleares de la Guerra Fría y expresidente del Instituto de Seguridad Mundial en Washington D.C., declaró que en aquellos días, la relación entre Estados Unidos y la Unión Soviética llegó a ser la más peligrosa de la historia. La Unión Soviética «se había deteriorado hasta el punto como sistema —no solo el Kremlin, no solo el líder soviético Yuri Andropov, no solo la KGB, que se orientó a esperar un ataque y tomar represalias muy rápidamente. Era una situación muy tensa y propensa a errores y accidentes. La falsa alarma que ocurrió durante la supervisión de Petrov no pudo haber llegado en una etapa más peligrosa e intensa en las relaciones entre EE.UU y la Unión Soviética». [1]
En una entrevista transmitida en la televisión estadounidense, Blair dijo que «Los rusos [soviéticos] vieron en Estados Unidos a un gobierno preparado para un primer ataque, encabezado por un Presidente [Ronald Reagan] capaz de ordenar un primer ataque«. En cuanto al incidente con Petrov, dijo, «creo que esto es lo más cerca que hemos llegado a una guerra nuclear accidental». [2]
Por si este incidente no hubiera sido suficiente, la OTAN inició los preparativos para llevar a cabo las maniobras y juegos de guerra nuclear Able Archer, que simulaban un ataque a la Unión Soviética, que se llevaron a cabo entre el 2 de noviembre al 11 de noviembre de 1983. En respuesta a Able Archer, la URSS puso en marcha la operación RYAN para prepararse contra un ataque atómico por sorpresa.
Able Archer, que también estuvo al borde de desencadenar una guerra nuclear, tuvo como factor determinante una serie de eventos ocurridos más de dos años antes. En mayo de 1981, durante reuniones confidenciales entre altos oficiales de la KGB y líderes soviéticos, el Secretario General Leonid Brézhnev y el presidente de la KGB Yuri Andrópov, afirmaron con convicción que Estados Unidos estaba secretamente planeando un ataque nuclear contra la URSS.
Ante esta supuesta amenaza, Andrópov ordenó el inicio de la Operación RYAN. RYAN, acrónimo ruso de «ataque con misiles nucleares», se convirtió en la operación de recopilación de datos de inteligencia más extensa y ambiciosa en tiempos de paz en la historia soviética. Agentes en el extranjero fueron asignados para vigilar a aquellos con la autoridad para decidir un ataque nuclear, así como al personal técnico y de servicio encargado de llevar a cabo el ataque, junto con las instalaciones desde las cuales se lanzaría. En la misma línea se pronunció Oleg Kalugin, ex jefe de contrainteligencia extranjera del KGB: «el peligro estaba en que el liderazgo soviético pensara: ‘Los estadounidenses pueden atacar, así que será mejor que nosotros ataquemos primero’». [3]
En gran medida, el objetivo de la Operación RYAN era identificar las primeras fases de un posible ataque nuclear y, posteriormente, impedir su ejecución. Este contexto contribuyó de manera significativa a la tensión y la desconfianza que culminaron en el incidente de Able Archer, un acontecimiento que estuvo a punto de llevar al mundo al borde de una catástrofe nuclear por segunda vez en apenas un año. [4]
Consecuencias
El Incidente del equinoccio de otoño puso de relieve los tremendos defectos de la tecnología soviética, de su propio protocolo de respuesta, además de no reconocer las negligencias propias del sistema. Los altos cargos soviéticos se sintieron avergonzados por el incidente, ya que creían que Petrov había cometido un error en su decisión de no informar a sus superiores. Sin embargo, dado que la alarma resultó ser falsa, los responsables militares decidieron no castigar a Petrov, para escurrir su propia culpa y negligencia, de forma que el asunto además pudiera quedar enterrado.
Petrov fue degradado. En 1984, Petrov dejó el ejército y consiguió un trabajo en el instituto de investigación que había desarrollado el sistema de alerta temprana de la Unión Soviética. Más tarde se jubiló para poder cuidar a su esposa después de que le diagnosticaran cáncer. Un informe de la BBC en 1998 afirmó que Petrov había sufrido un colapso mental: «Me convirtieron en un chivo expiatorio», había declarado en una entrevista. [5]
Epílogo
Petrov dijo que no sabía si debería haberse considerado un héroe por lo que hizo ese día. «Todo lo que pasó no me importó: era mi trabajo. Simplemente estaba haciendo mi trabajo y yo era la persona adecuada en ese momento. En el momento adecuado, eso es todo. Mi difunta esposa durante 10 años no sabía nada al respecto. ‘Entonces, ¿qué hiciste?’ ella me preguntó. ‘Nada. No hice nada’». [6] Petrov murió el 19 de mayo de 2017 de neumonía, aunque no se informó hasta septiembre. Tenía 77 años.
FUENTES
- [1] «The Red Button & the Man Who Saved the World». Ewa Pieta. Logtv.com. https://web.archive.org/web/20061016184311/http://www.logtv.com/films/redbutton/video.htm
- [2] Ideam
War Games. Dateline NBC. Burrelle’s Information Services. - [3] War games. Bruce Kennedy, (2000). Atlanta: CNN.
- [4] «El hombre que salvó al mundo, Stanislav Petrov». Errores históricos. https://web.archive.org/web/20160208060553/http://www.erroreshistoricos.com/curiosidades-historicas/militar/358-el-hombre-que-salvo-al-mundo-stanislav-petrov.html
- [5] Unsworth, Fran; Hockaday, Mary; Edwards, Huw (eds.). «‘How I stopped nuclear war'». BBC News. London, England, United Kingdom of Great Britain: British Broadcasting Corporation (BBC). Alan Little.
Accidental Armaggedon. Michael Peppard. Arlene Allsman. Catherine Dodd. Steve Bookoff. Vanessa Marcotte. Commonweal. Bolinas, California, United States of America: Commonweal Foundation. https://www.proquest.com/openview/38a21b9c8ef68715b7067e832fe91061/1.pdf - [6] Important Insight. Bright Star Sound. It is nice of them to consider me a hero. I don’t know that I am. Since I am the only one in this country who has found himself in this situation, it is difficult to know if others would have acted differently. https://en.wikipedia.org/wiki/Stanislav_Petrov#cite_note-Quotes-23








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