Richard Nixon, el primer presidente estadounidense forzado a dimitir

Nixon, el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos, dejó una marca indeleble en la política y en la conciencia colectiva del país. Fue el primer presidente estadounidense en verse forzado a dimitir.

Su legado está en gran parte definido por sus políticas en el Sudeste Asiático, y sobre todo, por el escándalo de Watergate, debido a las revelaciones que surgieron a raíz de las famosas cintas. De aquellas cintas, se han obtenido muchas de sus más famosas citas.

Un sistema de grabaciones fue instalado en febrero de 1971 por la división técnica de los servicios de seguridad del presidente en las líneas telefónicas de la Casa Blanca y en numerosas estancias de la residencia, incluído el Despacho Oval, sin que lo supiera «la mayor parte de quienes fueron grabados», explican los responsables de los archivos nacionales. La existencia de este entramado de escuchas fue desvelado en 1973, en pleno escándalo del Watergate, y desmantelado en 1974.

Entre febrero de 1971 y julio de 1973, Richard Nixon grabó en secreto 3.700 horas de conversaciones en el Despacho Oval. Su número excedió con creces a las realizadas por cualquier presidente que le precediera en el cargo. Cuando fueron desclasificadas, los investigadores se centraron en las cintas relativas al escándalo Watergate. La Biblioteca Nixon y los Archivos Nacionales publicaron 3.000 horas de cintas que se consideran de interés público, reteniendo el resto por cuestiones de privacidad familiar o seguridad nacional. Una de las últimas publicaciones fue en 2022 Aunque están disponibles en su totalidad, solo una pequeña parte de esas cintas ha sido transcrita o publicada. Las cintas revelan con toda claridad los grandes prejuicios de Nixon.

Política nacional

En mayo de 1972, el candidato a la Casa Blanca, George Wallace, fue víctima de un intento de asesinato. Las grabaciones de Nixon revelaron cómo intentó echar la culpa del incidente a seguidores de sus dos oponentes en las elecciones, que se iban a celebrar pocos meses después: los demócratas George McGovern y Edward Kennedy. «Vamos a decir que el atacante era uno de los partidarios de McGovern y Kennedy», dijo Nixon a H.R. Bob Haldeman y Charles Colson, sus colaboradores más cercanos, «y digamos que tenemos pruebas irrefutables». En la misma conversación, Nixon afirmaba que Lee Harvey Oswald no fue el único que disparó contra el presidente Kennedy: «Fue la farsa más grande que jamás se ha producido».

En 1971, ordenó a su jefe de gabinete, HR Haldeman, que irrumpiera en el Instituto Brookings y se hiciera con unos documentos. Nixon temía que hubiera un informe sobre el cese de los bombardeos de Vietnam y Camboya en 1968, que pudiera contener información sobre sus propios intentos ilegales de sabotear el inicio de las conversaciones de paz para poner fin a la guerra. «Maldita sea, entra y toma esos archivos. Vuela la caja fuerte y consíguelos. La forma en que quiero que se maneje eso es… simplemente entrando. ¡Entra y sácalo! ¿Entiendes?… Tienes que entrar en el lugar, Busca los archivos y sácalos… ¡Solo entra y tómalo! Entra alrededor de las ocho o nueve en punto. Y límpialo».

Había otra razón por la que Nixon quería conseguir el informe de la Brookings Institution. Nixon siempre sospechó que el expresidente Lyndon B. Johnson programó el cese del bombardeo para sabotear las posibilidades electorales de Nixon. Cuando Haldeman, sugirió que «se podría chantajear a Johnson con este asunto», Nixon dijo que deberían robar el informe «para chantajearlo». Nixon ordenó al menos tres veces en el verano de 1971 el allanamiento del Brookings Institution, pero su personal nunca terminó haciéndolo.

Y de hecho, el informe que tanto preocupaba a Nixon no parece haber existido. «No había ningún documento clasificado en Brookings», dijo Morton Halperin, un ex empleado de Brookings, en un artículo del Washington Post de 1997. Todo fue simplemente su propia paranoia. Aun así, el hipotético robo es el único robo que sabemos con certeza que ordenó Nixon. Aunque hay pruebas de que Nixon ordenó a sus «fontaneros» que cometieran el allanamiento de Watergate, nadie ha encontrado nunca pruebas concretas que demuestren que Nixon ordenó el allanamiento de Watergate en junio de 1972.

Nixon sabía que no podía ganar la guerra de Vietnam, y que tan pronto como las tropas estadounidenses se retiraran, el gobierno de Vietnam del sur caería. Esto probablemente perjudicaría sus posibilidades de reelección en 1972, razón por la cual retrasó su retirada hasta 1973. Kissinger mencionó esto a Nixon ya en marzo de 1971. «No podemos permitir que lo derriben, brutalmente, por decirlo brutalmente, antes de las elecciones», dijo; y Nixon respondió: «Así es». En los últimos meses, antes de las elecciones, Nixon le dijo a Kissinger: «De todos modos, Vietnam del Sur probablemente nunca podrá sobrevivir». «No quiero que Thieu explote antes de las elecciones. Si lo hacemos, nos hará mucho daño».

Después del Desayuno Nacional de Oración en febrero de 1972, mientras hablaba con el Jefe de Estado Mayor Haldeman y el Reverendo Billy, Nixon dijo: «¿Quién es más consciente que yo de que, desde un punto de vista político, deberíamos haberlo tirado por el desagüe hace tres años, culpando a Johnson y Kennedy?», preguntó retóricamente. «Kennedy nos metió, Johnson nos mantuvo. ¡Podría haberlos culpado y haber sido el héroe nacional! Como lo fue Eisenhower para acabar con Corea». Según Nixon si en Vietnam la guerra hubiera terminado antes «no habría sido tan malo [….]. Claro, los norvietnamitas probablemente habrían masacrado y castrado a dos millones de católicos survietnamitas, pero a nadie le habría importado. A estas personitas morenas, tan lejanas, no las conocemos muy bien, naturalmente dirías».

  • «El pueblo debe saber si su presidente es un ladrón o no. Que no soy ladrón». (17 de noviembre, 1973)
  • «Lo que intento decir, es que si lo hace el Presidente, entonces no es ilegal» (Entrevistado por David Frost. 20 de mayo, 1977)
  • «He decepcionado a mis amigos, he decepcionado a mi país».«El maldito New York Times ha revelado los documentos más secretos sobre la guerra. Este ha sido el mayor fallo de seguridad que he visto en toda mi vida».
  • «La dificultad esta en que todos los abogados buenos dices siempre, ‘Hay que ganar el caso en los tribunales’, que le den a los tribunales. Vamos a condenar a este bastardo en la prensa. ¡Así es como se hace!».
  • «¿Recuerdas el plan de Houston? Impleméntalo», Nixon, refiriéndose a un plan secreto para expandir los robos y las escuchas telefónicas en el gobierno. Los ciudadanos no supieron que había ordenado esto hasta 1997, cuando Newsweek y The Washington Post transcribieron nuevas partes de las cintas.
  • «Kennedy era frío, impersonal, trataba a su personal como perros, particularmente a sus secretarias y a los demás. Su personal creaba la impresión de ser cálido, dulce y amable con la gente, lee muchos libros, es un filósofo y todo ese tipo de cosas. Esa fue una pura creación de la mitología. No hemos creado ninguna mitología».

Nixon y los judíos

El resentimiento y los prejuicios de Nixon hacia los judíos estuvo siempre muy presente en muchas de sus conversaciones. En relación al filtrador que terminó conociéndose como «Gargante profunda», el 19 de octubre de 1972 Bob Haldeman, jefe de gabinete, y Richard Nixon, tuvieron una conversación:

  • Richard Nixon: Sabemos lo que se ha filtrado y quién lo ha filtrado. ¿Alguien del FBI?
  • Bob Haldeman: Sí, Presidente.
  • R.N: ¿Alguien cercano a Gray?
  • B.H: Mark Felt.
  • R.N: ¿Por qué diablos estaría haciendo algo así?
  • B.H: Creo que quiere ser el número uno.
  • R.N: ¿Es católico?
  • B.H: Judío respondió Haldeman, aunque no era así.
  • R.N: ¡Cristo, quieren poner ahí a un judío! 

En otra cinta, Nixon señala que el Departamento de Justicia «está lleno de judíos», y que «los abogados del Gobierno son unos malditos judíos».

  • «Lo sabéis, es algo cómico: cada uno de estos cabrones que quieren legalizar la marihuana es judío. ¿Qué diablo les pasa a estos judíos, Bob? Supongo que es que la mayoría son psiquiatras». (17 de junio, 1971).
  • «La Administración está dominada por el terrible cliché de la progresía judía (…) Oh Dios, erosionan nuestra confianza, nuestra fuerza. No son de fiar».
  • En una conversación grabada en la Oficina Oval en 1972 entre el presidente Richard Nixon y el reverendo Billy Graham, el predicador más conocido del país, famoso por sus comentarios hostiles hacia los judíos, comentaron: Graham: «Hay que romper este dominio absoluto (sobre los judíos en los medios) o el país se irá por el desagüe». Nixon: «¿Crees eso?». Graham: «Sí, señor». Nixon: «Oh, muchacho. Yo también. Nunca puedo decir eso, pero lo creo». Graham: «No, pero si lo eligen por segunda vez, entonces tal vez podamos hacer algo».
  • «Ya sabes, los grandes contribuyentes judíos a los demócratas. ¿Podríamos por favor investigar a algunos de los cabrones? Eso es todo».

Nixon vs Hoover

Los principales problemas entre Richard Nixon y J. Edgar Hoover surgieron principalmente por sus propias personalidades. Ambos tenían fama, especialmente Hoover, de un especial celo por el secretismo, una actitud de desconfianza y deseo de control, además de tener ambos personalidad decidida, autoritaria y, a veces, manipuladora.

El escándalo Watergate tuvo un papel importante en su relación. La investigación del FBI puso al descubierto graves irregularidades cometidas por la administración Nixon. Existieron tensiones sobre la independencia del FBI. Hoover había dirigido el FBI durante casi cinco décadas y había establecido un fuerte sentido de independencia y autonomía. Nixon buscó un mayor control sobre el FBI, incluidas sus actividades de investigación. Hoover resistió la interferencia política, lo que alimentó otras tensiones previas entre ambos.

Nixon y Hoover tenían prioridades diferentes en lo que respecta a la aplicación de la ley y la seguridad nacional. El enfoque de Hoover estaba en combatir la subversión interna y mantener los extensos programas de vigilancia del FBI, mientras que la administración de Nixon estaba más preocupada por cuestiones como el crimen y la lucha contra las drogas. En 1971, Nixon y Hoover se enfrentaron por un problema en torno a una serie filtraciones continuadas de documentos del FBI a la prensa. Hoover, molesto, estaba convencido de que la Casa Blanca de Nixon estaba detrás de las filtraciones. Como las filtraciones no cesaron, Hoover decidió tomar medidas drásticas. Se reunió con Nixon en la Casa Blanca y le amenazó con renunciar públicamente como director del FBI, además de revelar información comprometedora sobre miembros del gobierno si las filtraciones no se detenían. Nixon cedió. Todo esto no impedía que Nixon alabara a Hoover en público, mientras en privado se refería a él como «un hijo de puta y un depravado». Apenas unas semanas tras la muerte de Hoover en mayo 1972, salta el escándalo Watergate.

Nixon y la guerra

Richard Nixon hizo varias citas notables relacionadas con la guerra durante su presidencia en el contexto de la Guerra de Vietnam. Una de las más conocidas es «No voy a ser el primer presidente estadounidense que pierde una guerra». El tiempo le dio la razón también cuando dijo poco después, «La paz está al alcance de la mano». Y lo estuvo, pero no en el sentido de la paz que espera.

Nixon declaró, en un discurso televisado el 26 de octubre de 1972, que un acuerdo de paz para poner fin a la guerra de Vietnam era inminente. Tan inminente, que hablando con uno de sus colaboradores sobre la paz en Vietnam, Nixon se mostraba partidario de aumentar más y más los bombardeos: «El único lugar en el que tú y yo no estamos de acuerdo… es con respecto al bombardeo. Estás tan jodidamente preocupado por los civiles, y me importa un bledo. No me importa». Era por entonces 1972, y su interlocutor Henry Kissinger, asesor de seguridad nacional.

Las declaraciones de Nixon sobre la guerra de Vietnam a menudo se recuerdan por sus implicaciones políticas y estratégicas, así como por las controversias que las rodearon. Nixon también se refirió a otros conflictos armados con su habitual forma de entenderlos. Nixon había participado en la Segunda Guerra Mundial y en cierta ocasión en el Despacho Oval, contó lo que ocurría cuando los alemanes sufrían una baja por un francotirador en una localidad. «Sacaban a todo el maldito pueblo, a la calle y decían, hasta que no sepamos quién ha sido, vamos a ir matando a todo el mundo. La verdad es que creo que esto es lo que habría que hacer». Nixon entró en la Marina en 1942 con el rango de teniente. Nunca estuvo en Alemania o entró en combate. Trabajó en la Oficina de Aduanas del Pacífico, donde supervisó la distribución y el transporte de suministros para las fuerzas estadounidenses en el Pacífico Sur.

  • «El más elevado honor que la historia puede conceder a un hombre es el título de pacificador».
  • «Por una vez, tenemos que usar el máximo poder de este país contra ese pequeño país de mierda para ganar la guerra».
  • «Esta noche, las unidades estadounidense y survietnamitas atacarán el cuartel general de la operación militar comunista en Vietnam del Sur. No se trata de una invasión a Camboya.
    Llevamos a cabo esta acción no con el propósito de extender la guerra a Camboya, sino con el propósito de poner fin a la Guerra de Vietnam y lograr la paz que todos deseamos.
    Seguiremos haciendo todo lo posible para poner fin a esta guerra a través de las negociaciones y no con más combates en el campo de batalla».

La teoría del loco

La Teoría del Loco de Nixon se destacó como una de sus señas de identidad en política exterior. Su estrategia consistía en persuadir a los líderes de otros países de que actuaba de manera irracional y volátil, con la esperanza de que esto los mantuviera cautelosos y evitara provocar una respuesta impredecible por parte de Estados Unidos.

En octubre de 1969, la administración Nixon puso en práctica esta estrategia al poner a las Fuerzas Armadas en alerta de guerra total global (sin el conocimiento de la mayoría de la población estadounidense), enviando bombarderos con armas termonucleares cerca de la frontera soviética durante tres días consecutivos. Nixon utilizó también la Teoría del Loco para presionar al gobierno de Vietnam del Norte a negociar la paz y poner fin a la Guerra de Vietnam. Diplomáticos estadounidenses, especialmente Henry Kissinger, interpretaron la incursión en Camboya en 1970 como un ejemplo de la supuesta inestabilidad de Nixon.

Nixon le explicó a su jefe de gabinete, H. R. Haldeman la teoría de la siguiente forma:

  • «La llamo la Teoría del Loco Bob. Quiero que los norvietnamitas crean que he alcanzado el punto en el que podría hacer lo que fuera para parar la guerra. Correremos el rumor de que, ‘por amor de Dios, conoces a Nixon, está obsesionado con el comunismo. No lo podemos reprimir cuando está furioso y tiene la mano en el botón nuclear’ y el mismo Ho Chi Minh estará en París en dos días suplicando por la paz».

La gente se emborracha….

La mayoría de las grabaciones entre Nixon y miembros de su gobierno, de su entorno o de visitantes, cubren el periodo de enero a junio de 1972 e incluyen los preparativos del viaje del presidente de EEUU a China, el fin de la guerra de Vietnam, la sucesión de Edgar Hoover al frente del FBI y el escándalo del Watergate.

Nuevas cintas divulgadas en 2022 contienen episodios como la borrachera en un avión del embajador en Francia Arthur Watson, quien manoseó a algunas azafatas y se vio obligado a dimitir por el escándalo, pero cuya actuación no importó en exceso al entonces presidente. «La gente se emborracha. Los hombres persiguen a las mujeres. Y el tema es que es bastante mejor que se emborrachen a que se droguen, y es mejor que persigan a mujeres que a hombres», según la transcripción de una cinta que publica The Washington Post.

  • «Permítanme dejar una cosa perfectamente clara. No me gustaría despertarme junto a una señora instaladora de tuberías». Citado en Ms. Magazine en 1971
    «Los irlandeses no pueden beber. Lo que siempre hay que recordar con los irlandeses es que se vuelven malos. Prácticamente todos los irlandeses que he conocido se vuelven malos cuando beben».Nixon a Chuck Colson, el hacha de la Casa Blanca

Política internacional

En noviembre de 1971, Indira Gandhi visitó la Casa Blanca para discutir las tensiones entre India y Pakistán. Las conversaciones grabadas de Nixon con el asesor de seguridad nacional Henry Kissinger durante ese tiempo, revelan que India no era precisamente un aliado o socio preferencia del Washington. «Este es precisamente el momento en el que ella es una perra», dijo Nixon . Kissinger respondió que «los indios son unos bastardos de todos modos» y estuvo de acuerdo en que Gandhi era «una puta». Un poco más tarde, añadió Nixon, «realmente babeamos por la vieja bruja». Cuando la transcripción de Nixon y Kissinger hablando sobre Gandhi se hizo pública en 2005, se convirtió en noticia de primera plana en la India y provocó protestas del gobierno del país.

Durante la visita de Richard Nixon a China en 1972, en un brindis durante un banquete en Beijing el 25 de febrero de 1972, el presidente Nixon hizo la siguiente declaración : «Existe la esperanza de que cada uno de nosotros coopere en la construcción de un nuevo orden mundial. Al mirar hacia el futuro, nuestras esperanzas para el mundo serán más significativas si juntos podemos trabajar por el nuevo orden mundial y la creación de una paz justa y duradera».

  • «América Latina no le importa a nadie»
  • «Haced gritar a la economía chilena».

Invadir Arabia Saudí

Tras la derrota árabe en la guerra del Yom Kippur, Arabia Saudí y los países de la OPAEP (Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo), llevaron a cabo una respuesta más unificada liderada por Riad. El objetivo era asestar un duro golpe a las economías de Estados Unidos y otros países europeos. Para ello, se retiraron enormes cantidades de petróleo del mercado internacional, provocando un aumento casi inmediato del precio del barril de crudo. En cuestión de semanas, pasó de 2 a 17 dólares, una subida sin precedentes.

El impacto de esta medida fue devastador. La economía mundial se vio sumida en una profunda crisis, con escasez de combustible y un aumento vertiginoso de la inflación. Las consecuencias se extendieron por años, marcando un antes y un después en la historia del petróleo y la economía global. Durante cinco largos meses, el embargo de petróleo de la OPAEP puso en jaque a las economías occidentales. La escasez de combustible y el aumento desorbitado de los precios provocaron una crisis sin precedentes.

En Estados Unidos, la ira del gobierno era palpable. Tanto era así que el Pentágono, bajo el liderazgo de Henry Kissinger y James Schlesinger, elaboró en secreto un plan para invadir Arabia Saudí del país. La existencia de este plan de invasión fue confirmada por ambos altos cargos, revelando la tensión extrema que se vivía en ese momento. La amenaza de una intervención militar estadounidense pendía sobre Oriente Medio, mientras el mundo entero observaba con aprensión el desarrollo de los acontecimientos.

 

Nixon en estado puro

Entre las citas que se pueden considerar más cómicas (o ridículas) encontramos una buena colección:

  • «Hubiera sido un buen Papa».
  • «Cuando el presidente lo hace, significa que no es ilegal». En una entrevista de 1977 con David Frost.
  • «Bueno, ¿fornicaste algo este fin de semana?» Con David Frost antes de una entrevista en 1977.
  • «No sabes mentir. Si no puedes mentir, nunca irás a ninguna parte».
  • «No mentía. Dije cosas que luego me parecieron falsas». Sobre el escándalo Watergate en 1978.
  • «Puedo decir categóricamente que su investigación indica, que nadie en el personal de la Casa Blanca, nadie en esta administración, actualmente empleado, estuvo involucrado en este
  • incidente tan extraño [el robo en Watergate]. Lo que realmente duele en asuntos de este tipo no es el hecho de que ocurran, porque la gente demasiado entusiasta en las campañas hace
  • cosas que están mal. Lo que realmente duele es si intentas encubrirlo». Al comienzo del escándalo Watergate
  • «Estaba bajo medicación cuando tomé la decisión de quemar las cintas».
  • «La gente tiene que saber si su presidente es un delincuente o no. Bueno, yo no soy un delincuente. Me he ganado todo lo que tengo». En una conferencia de prensa el 17 de noviembre de 1973.
  • «Insto al Congreso a que se una a mí para organizar un nuevo esfuerzo importante para reemplazar al desacreditado presidente». En su discurso sobre el Estado de la Unión de 1974, en el apogeo del escándalo Watergate. Nixon erró en una línea en la que quería decir «reemplazar el desacreditado sistema actual».
  • «¡Este es un gran día para Francia!» En el funeral del presidente francés Charles de Gaulle en 1970.
  • «No me gustaría ser un líder ruso. Nunca saben cuándo los están grabando».
  • «Quiero asegurarme de que sea un hijo de puta despiadado, que haga lo que le diga, que vea todos los impuestos sobre la renta que quiero ver, que irá tras nuestros enemigos y no contra
  • nuestros amigos. Ahora es tan simple como eso. Si no lo hace, no consigue el trabajo». Sobre el nombramiento de un comisionado del IRS (Servicio Interno de Impuestos).
  • «Me importa un carajo lo que pase. Quiero que todos ustedes se opongan a la Quinta Enmienda, el encubrimiento o cualquier otra cosa. Si eso lo salvará, salven el plan». En la Casa Blanca durante el Watergate.
  • «¡Sabes lo que les pasó a los griegos! La homosexualidad los destruyó. Claro, Aristóteles era un homosexual. Todos lo sabemos. También lo fue Sócrates. ¿Sabes lo que les pasó a los
  • romanos? Los últimos seis emperadores romanos fueron maricones… ¿Sabes qué pasó con los Papas? Está bien que los Papas estuvieran acostando a las monjas, eso ha estado sucediendo
  • durante años, siglos, pero, cuando los Papas, cuando la Iglesia Católica se fue al infierno, en, no sé, tres o Hace cuatro siglos, era homosexual». En 1971 en referencia a Meathead que protagonizaba All in the Family y era bisexual.
  • «No estoy a favor de mujeres en ningún trabajo. No quiero a ninguna de ellas cerca. Gracias a Dios no tenemos ninguna en el gabinete». En 1971 con su jefe de gabinete, en el que discutió las ventajas políticas de nominar a una mujer para la Corte Suprema, a pesar de que él personalmente consideraba a las mujeres como demasiado «erráticas» y «emocionales».
  • «Claro que hay hombres deshonestos en el gobierno local, pero también los hay en el gobierno nacional».
  • «Cuando sea mayor, quiero ser un abogado honesto para que cosas como esa (el escándalo del Teapot Dome) no puedan suceder».
  • «Es responsabilidad de los medios mirar al presidente con un microscopio, pero van demasiado lejos cuando usan un proctoscopio».
  • «¿Sabes lo que pasó con los romanos? Los últimos seis emperadores romanos fueron maricones… ¿Sabes lo que pasó con los Papas? Está bien que los Papas se estuvieran acostando con las monjas, eso ha estado sucediendo durante años, siglos, pero, cuando los papas, cuando la Iglesia católica se fue al infierno, no sé, hace tres o cuatro siglos, era homosexual».
  • «Los italianos, por supuesto, esa gente no tiene la cabeza bien puesta. Son gente maravillosa, pero». Nixon a Chuck Colson
  • «Creo que deberíamos mover los tanques, todo este maldito asunto. Poner una división allí, si es necesario. Es hora de actuar. Si algunos indios reciben un disparo, es una lástima. Si algunos estadounidenses reciben un disparo, es una lástima». Sobre el enfrentamiento en Wounded Knee con militantes nativos americanos.
  • «No debe parecer que estás tratando de afectar el contenido de noticias de la cadena. Eso es lo que debes hacer, pero no debes dar la impresión de que estás haciendo eso. Eso sería estúpido». Ordenando a los miembros del personal que sacaran del aire el nuevo programa de Bill Moyers en PBS.
  • «Al despedirme, quiero que sepan, piensen cuánto van a perder, que ya no tendrán a Nixon para andar dando vueltas porque, caballeros, esta es mi última conferencia de prensa». Nixon a la prensa en 1962 después de perder las elecciones para gobernador de California.
  • «Reagan no es alguien que se vista bien. A nivel personal, Rockefeller es un tipo bastante agradable, Reagan a nivel personal es terrible. Simplemente no es agradable estar cerca de él. Es simplemente un hombre incómodo con quien estar». En 1972.
  • «Es necesario para mí establecer una imagen de ganador. Por lo tanto, tengo que vencer a alguien». «Las soluciones no son la respuesta».
  • «La política sería un buen negocio si no fuera por la maldita gente».
  • «A menudo he pensado que si hubiera existido un buen grupo de rap en aquellos días, podría haber elegido una carrera en la música en lugar de la política». Nixon, recordando su vida en una narración en cinta de audio en la Biblioteca Nixon.
  • «Sabes, siempre me pregunté acerca de ese equipo de grabación, pero estoy muy contento de que lo tengamos, ¿no?». Nixon al co-conspirador de Watergate, HR Haldeman, en abril de 1973, semanas antes de que el Senado comenzara sus audiencias.
  • «Los votantes olvidan rápidamente lo que dice un hombre».
El Presidente Nixon en el Despacho Oval de la Casa Blanca con HR Haldeman, John D. Ehrlichman, y Henry A. Kissinger
El Presidente Nixon en el Despacho Oval de la Casa Blanca con (de izquierda a derecha): HR Haldeman, Asistente del Presidente, John D. Ehrlichman, Asistente del Presidente para Asuntos Internos, Dr. Henry A. Kissinger, Asistente del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional. Fuente: Maroon Photography
Richard Nixon en un mitin
Fuente: Hulton Archive/Getty Images.
Richard Nixon en un mitin haciendo su habitual gesto de la victoria
Richard Nixon. Fuente: Washington Bureau//Getty Images

FUENTES