¿Qué fue el programa de armas biológicas de Japón?

La Unidad 731 fue un programa de investigación del Ejército Imperial Japonés para el desarrollo de armas biológicas. Su nombre oficial era Laboratorio de Investigación y Prevención Epidémica del Ministerio Político Kempeitai, y estaba dirigido por la policía militar del Ejército Imperial (Kempeitai).

La gran importancia que tiene la Unidad 731, estriba en que llevó a cabo de forma totalmente sistematizada y normalizada, experimentos con seres humanos que serían difíciles de creer, si no fuera por la cantidad de documentación que fue recabada tras la guerra por el ejército estadounidense.

El objetivo de la Unidad 731 era desarrollar armas bacteriológicas con nuevas cepas más agresivas y resistentes, de enfermedades altamente infecciosas como la peste bubónica que, según creían algunos altos mandos militares, serían armas decisivas para ganar la guerra contra Estados Unidos.

La Unidad 731 fue responsable de algunos de los crímenes de guerra más graves de todos los cometidos por Japón en la Segunda Guerra Mundial, crímenes ideados por la mente de Shirō Ishii, el Mengele japonés. [1]

Contexto histórico

Shirō Ishii fue un claro ejemplo de los vástagos que crecieron en el primer periodo Shōwa, en el que las Fuerzas Armadas Japonesas fueron progresivamente radicalizándose y tendiendo a adoptar un etnonacionalismo expansionista, muy influenciado por corrientes budistas zen jingoistas.

Desde mediados de los años 20 y a diferencia de décadas anteriores, facciones militaristas y sociedades secretas compuestas por oficiales militares y líderes políticos, presionaron al gobierno y a otras ramas del Ejército Imperial para que adoptaran políticas expansionistas.

Dos escritores de la escuela budista Sōtō Zen, Hayashiya, Tomojirō y Shimakage Chikai, publicaron The Buddhist View of War (Bukkyō no sensō-kan). Su tesis principal era : «Con el fin de establecer la paz eterna en el este de Asia, despertando la gran benevolencia y compasión del budismo, a veces aceptamos y, a veces, forzamos. Ahora no tenemos más opción que ejercer la fuerza benevolente de ‘matar a uno para que muchos puedan vivir’ (issatsu tashō). Los budistas japoneses […] creen que la guerra llevada a cabo por una [buena] razón, está de acuerdo con la gran benevolencia y compasión del budismo». [2]

Shirō Ishii, el Mengele japonés

Hijo de un rico terrateniente feudal, Shirō Ishii comenzó su carrera convirtiéndose rápidamente en un brillante estudiante de medicina. Llevó a cabo sus estudios en la Universidad Imperial de Kioto graduándose en 1920. Desde el principio se interesó por la bacteriología. En 1921 se alista en el Ejército Imperial Japonés como cirujano militar, con el rango de Cirujano del Ejército, Primera Clase (teniente de cirujano). A

l año siguiente, en 1922, Ishii fue asignado al 1º Hospital del Ejército y la Escuela de Medicina del Ejército en Tokio. En su nuevo destino llevó a cabo un trabajo que impresionó tanto a sus superiores, como para que le permitieran regresar a la Universidad Imperial de Kioto, de forma que pudiera continuar sus estudios de posgrado en medicina. En 1924 obtendría el doctorado en microbiología y en 1925, con apenas 33 años, Ishii sería ascendido a cirujano de segunda clase (capitán cirujano).

Ya en 1927, Ishii comenzó a defender la creación de un programa militar de armas biológicas. Para reforzar su idea, comenzó un viaje en 1928 por Europa, que aprovechó para recopilar información y estudiar los efectos de la guerra biológica y el uso de armas químicas durante la Primera Guerra Mundial. Ishii contactó con Karl Haushofer, el «merlín de Hitler». A su  regreso a Japón, trajo consigo valiosa información que le ayudaría a ganarse el apoyo de Sadao Araki, el Ministro del Ejército japonés. Ishii también obtuvo el apoyo para su división biológica del rival ideológico de Araki en el ejército, el general de división Tetsuzan Nagata. [3]

En enero de 1931, Ishii es ascendido a cirujano principal del ejército, tercera clase (cirujano mayor). Los compañeros de Ishii dejaron constancia de su personalidad, una extrema lealtad al Emperador, una persona «entusiasta» con una «actitud atrevida y despreocupada». Se le consideraba una persona con hábitos excéntricos. Solía trabajar hasta altas horas de la noche en el laboratorio, después de haber estado reunido con amigos en la ciudad. También se le atribuye un consumo excesivo de alcohol, ser mujeriego y tendente a la malversación de fondos, todas ellas actitudes toleradas por sus colegas debido a su brillantez. [4]

Al igual que muchos de sus superiores, Ishii era un extremista nacionalista, lo que en esta época favoreció su ascenso y la obtención de fondo para sus investigaciones. Se le atribuye haber estado muy próximo a políticos y militares de la facción extremista Kōdōha (Partido Bélico). [5]

El 1 de agosto de 1936, se le asigna la dirección de la Unidad 731 y de las futuras instalaciones de investigación que empezarían a construirse en 1938.

En 1932 Ishii comenzaría a realizar sus primeros experimentos gracias a un proyecto secreto para el Ejército Imperial Japonés en la Fortaleza Zhongma. Siguiendo su imparable ascenso, en 1935 Ishii es de nuevo ascendido a cirujano superior del ejército, segunda clase (teniente coronel cirujano), y al año siguiente, el 1 de agosto de 1936, se le asigna la dirección de la recientemente creada Unidad 731 y de las futuras instalaciones de investigación, que empezarían a construirse en 1938 en Manchuria. Tardarían «dos años en construirse y sería una base tan secreta que los aviones militares japoneses tenían prohibido sobrevolar la zona». [6]

En 1938, alcanzaría el rango de cirujano principal del ejército, primera clase (cirujano coronel), y asistente de cirujano general (cirujano mayor general) en marzo de 1941. Casi al final de la guerra, es nombrado cirujano general (cirujano teniente general) en marzo de 1945.  [7]

Shirō Ishii de joven
Shirō Ishii. Wikimedia Commons

Shirō Ishii

Shirō Ishii
Shirō Ishii
Shirō Ishii
Shirō Ishii
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El presente reportaje es solo un pequeño resumen del programa de investigación de armas biológicas japonés. Como hemos visto, se trataba de un vasto programa con muchas ramificaciones, que incluían también investigaciones y experimentos para obtener información militar con diferentes tipos de aplicaciones y objetivos. Otros experimentos e investigaciones fueron llevados a cabo por iniciativa propia de los científicos por mera «curiosidad».

El programa de guerra biológica japonés fue un intento sin precedentes de explorar el uso de patógenes y gérmenes como nuevas armas para la guerra. Shiro Ishii consideraba a los gérmenes más virulentos que conozca el ser humano como armas de las que se podía disponer y mejorar de la misma forma que una pieza de artillería o fusil.

Nadie, ni antes ni después, ni los propios nazis, con sus experimentos también con humanos, llegaron al grado de depravación que alcanzaron los cientos de japoneses que trabajaron en las diferentes unidades de investigación del Ejército Imperial nipón.

Solo «entendiendo» el contexto ideológico y cultural de las fuerzas políticas y militares que se fueron haciendo con el poder a finales de los años 20 y 30, podremos empezar a «comprender» cómo aquellos doctores de la depravación se prestaron de forma entusiasta a semejante holocausto.

FUENTES

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GALERÍA MULTIMEDIA

  • Unidad biológica 731. Anita McNaught. 2002. Fiona Murch. BBC.
  • Los hombres detrás del Sol. Tun Fei Mou.
  • Base de la Unidad 731 en Manchuria.

    Base de la Unidad 731 en Manchuria
    Base de la Unidad 731 en Manchuria.
  • Mapa que muestra la ubicación de las instalaciones de experimentación biomédica japonesas. Reproducido del libro de Sheldon Harris, Fábricas de muerte: guerra biológica japonesa, 1932-1945 y el encubrimiento estadounidense. Londres: Routledge;1995: XIII. Mapa que muestra la ubicación de las instalaciones de experimentación biomédica japonesas
  • Zonas donde se esparcieron y probaron patógenos. [Unidad biológica 731. Anita McNaught. 2002. Fiona Murch. BBC]
  • ] Zonas donde se esparcieron y probaron patógenos
  • Mapa con la evolución de las conquistas del Ejército imperial. Mapa con la evolución de las conquistas del Ejército imperial